«Todo en Todas Partes Al mismo Tiempo», lo mejor del año – CinEspacio24

«Todo en Todas Partes Al mismo Tiempo», lo mejor del año

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Crítica de Todo en Todas Partes Al mismo Tiempo, dirigida por Dan Kwan y Daniel Scheinert, es una compleja, entretenida y filosófica película sobre una mujer que tiene que pelear contra los peligros del multiverso para salvar al mundo. 

Juan Enrique Bonilla*

En muchos filmes del 2021-2022, han salido a relucir tres temáticas en particular: la brecha generacional y la búsqueda de reconciliación familiar, el vacío existencial y pesimismo que sufren los millennials (y otras generaciones), y el multiverso. Películas como Los Mitchells contra las máquinas (2021), La peor persona del mundo (2021), Drive my car (2021), Red (2022) y Dr. Strange y el multiverso de la locura (2022), son ejemplos de ello. Bajo estos lineamientos, Todo en Todas Partes Al Mismo Tiempo es la película contemporánea por excelencia, pues no sólo aborda con maestría estos temas “Al mismo Tiempo”, sino que presenta una solución, de forma cómica, llena de acción y con cimientos filosóficos sólidos, a la desilusión actual y a los problemas del cine comercial moderno.

La trama se centra en Evelyn Wang (Michelle Yeoh) una madre, esposa y dueña de una lavandería, en la mediana edad, que no ha conocido el éxito en su vida: tiene problemas monetarios, no logra terminar ninguno de sus proyectos, no empatiza románticamente con su esposo, y se le dificulta entender la forma de vida de su hija lesbiana. Sin embargo, en un momento inesperado, la versión del alpha-verso (universo primario) de su esposo, le informa que la existencia del multiverso depende de ella, y que debe de aprender a dominar la tecnología del verse-jump, habilidad para poseer la conciencia de cualquiera de sus réplicas, para combatir al ser ultra poderoso que amenaza la realidad multiversal.

La película destaca por su comedia absurda e irreverente, que nada le tiene que pedir a una rutina cómica o película de los comediantes de Monty Python, donde lo irónico, lo vulgar y lo inesperado sobresalen. Además, las coreografías de artes marciales, las cuales, en su mayoría, Michelle Yeoh hace sin doble de riesgo, son de la calidad de cualquiera de sus más extraordinarias secuencias de acción en películas como El tigre y el dragón (2000), Supercop (1992) y El mañana nunca muere (1997). Sin mencionar, las múltiples referencias que se hacen a la filmografía de la actriz, y a otras películas como Ratatouille (2007), 2001: odisea del espacio (1968) y Con ánimo de amar (2000), todas con el fin de aportar algo a los simbolismos de la trama, y no sólo para incentivar el consumismo de nostalgia en el público.

En cuanto a los detalles técnicos como el montaje, los movimientos de cámara, efectos especiales y el uso de múltiples relaciones de aspecto, se utilizan para que el espectador reciba una sobresaturación de información que le produzca una sensación de prisa, desubicación e inquietud, propias de una existencia ilógica y con falta de sentido, donde muchos universos conviven simultáneamente. Por ejemplo, resalta el uso de técnicas como el match-cut, donde dos escenas distintas se unen por medio de un elemento común entre planos, para representar las distintas realidades y su conexión sincrónica.

Asimismo, Todo En Todas Partes Al Mismo Tiempo, sirve como crítica al cine hiperconsumista, y multisensorial de superhéroes que tiene tanta cobertura mediática y atención social: donde una película de Marvel o DC usa los cortes en acción y los ángulos de cámaras confusos para crear acción, aquí se usan artes marciales; donde la existencia del multiverso, los easter eggs, los chistes y las referencias fuera de la pantalla se utilizan para vender y abarcar al mayor público posible, aquí se emplean para hacer un punto sobre la soledad, el cambio y lo difícil y absurda que puede ser la vida. En general, todas las partes que son criticables del cine de superhéroes son reutilizadas para crear contenido y arte.

Esta película es tan densa o tan ligera como la audiencia desee. Se puede disfrutar como la película más divertida y optimista del año, o como una excusa para reflexionar sobre el absurdismo de Albert Camus, la hipermodernidad de Lipovetsky, o el post-cine. Esto aunado a sus excelentes y multifacéticas actuaciones, ideas consecuentes y transgresoras, un uso preciso del lenguaje cinematográfico, y un guión original, hacen de Todo En Todas Partes Al Mismo Tiempo una de las mejores feel-good movies que van a salir este año o incluso en años por venir.

La lección más importante que uno se va a llevar después de ver este filme, que ya se encuentra en cartelera, es que la vida puede no tener sentido, pero somos libres de atribuirle el sentido que queramos.

*Colaborador de CinEspacio24

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