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«La Llorona»: gritos de justicia

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La Llorona,  película guatemalteca, nos narra el juicio de un General que ordenó el asesinato de indígenas mayas. Aunque es declarado culpable  queda en libertad; sin embargo, una misteriosa mujer llegará a su vida buscando justicia. Buena cinta que mezcla realidad y fantasía. 

 

Por Arturo Brum Zarco*

@arturobrum

A través de una de las leyendas más conocidas en Latinoamérica, la cinta guatemalteca La Llorona aborda un problema que aquejado a gran parte del continente americano, el genocidio a los pueblos indígenas; acciones inhumanas, perpetradas por gobiernos autoritarios, quienes ven con desprecio a las comunidades más marginadas.

El largometraje, dirigido por Jayro Bustamante, toma su argumento de los terroríficos hechos que sucedieron en Guatemala a principios de los años 80, cuando el impresentable de Efraín Ríos Montt, quien en ese tiempo era el jefe de estado de dicho país (cargo al que llegó por un golpe de estado), ordenó la matanza de miles de indígenas mayas, con la absurda justificación de que eran parte de la guerrilla y ponían en riesgo a la nación. En 2013, Ríos Montt fue juzgado y declarado culpable de genocidio, sin embargo, una jueza deshecho los cargos.

Con una ambientación onírica, el filme es un retrato sobre la injusticia, la impunidad, la corrupción, el abuso de las fuerzas armadas y el cinismo de la gente con poder que se sabe intocable; todo esto se presenta con recursos del cine fantástico y de terror mezclados con una dolorosa anécdota. Lo que hace que la cinta sea ingeniosa en cuanto a la forma y respetuosa y honesta en cuanto al fondo.

La película inicia con el juicio al general Enrique Monteverde (Julio Díaz), acusado por crímenes de lesa humanidad, por el genocidio del que fue responsable décadas atrás en una zona rural de Guatemala; de esa forma, vemos el testimonio de una indígena maya, quien narra como dicho militar masacró a su comunidad y los soldados a su mando violaron a las mujeres.

Ante las pruebas que se presentan, Monteverde (un hombre de la tercera edad, retirado de sus funciones) es condenado, no obstante, el procedimiento es declarado nulo y la sentencia no se cumple. Con tal impunidad regresa a su hogar, donde vive con su fiel esposa Carmen (Margarita Kenéfic), su hija Natalia (Sabrina De la Hoz) -una reconocida doctora, que sufrió la desaparición de su esposo-, y su nieta Sara (Ayla- Elea Hurtado), una niña que está temerosa por lo que sucede, ya que afuera de la casa se encuentran muchas personas protestando por la liberación del General.

Mientras las exigencias de justicia cada vez son más fuertes, la familia trata de vivir con cierta normalidad, en este punto la obra hace una sutil referencia a esa burbuja donde viven despreocupados la gente con poder y corrupta, a quienes no les interesa lo que sucede afuera; no obstante, Monteverde comienza a escuchar durante las noches el llanto de una mujer, lo que provocará que realice cosas irracionales, como dispararle a las sombras. Estos sucesos sobrenaturales se acentúan con la llegada de una joven indígena llamada Ana (María Mercedes Coroy), quien es contratada para laborar como trabajadora doméstica.

El filme revitaliza la leyenda de La Llorona, al presentar sus rasgos más característicos, por ejemplo la aparición de este ente y su relación con el agua (la cinta refleja este punto con gran ingenio), y sus reconocidos y dolorosos llantos, mezclados en un relato más contemporáneo, donde sus quejidos son la metáfora de toda esa gente asesinada de forma sangrienta y desalmada.

Asimismo, destacan las actuaciones y al arco argumental de los personajes, donde la esposa del general se muestra al principio como una persona ingenua, que cree que todos los que están en contra de su marido son unos rebeldes incivilizados; por su parte, la hija poco a poco va desconfiando más de su padre. Aquí el mensaje es claro, ante la evidentes pruebas y la irracionalidad del general no hay defensa que lo proteja de la mirada individual de sus seres queridos; hechos que cobran fuerza por la presencia de alguien fantasmal.

En ese sentido, el uso de la fantasía con toques de terror están bien justificados y desarrollados en el filme, ya que los edifica de manera simbólica a través de una fotografía atractiva y metafórica, donde realizan unas alegorías visuales de gran manufactura.

La cinta se estrena en salas comerciales este 29 de julio. Un filme imperdibles que sin duda hay que disfrutar en la pantalla grande.

La Llorona es un relato sobre la injusticia e impunidad y un llanto por todos esos pueblos originarios asesinados.

 

 

 

 

*Periodista y realizador. Director y Editor en CinEspacio24 Noticias. Colaborador en Cio Noticias

 

 

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