«Promising Young Woman»: La venganza como posicionamiento social – CinEspacio24

«Promising Young Woman»: La venganza como posicionamiento social

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La cinta Promising Young Woman sigue los pasos de Cassie, una mujer que tras sufrir un acontecimiento violento en su pasado, se dedica, por la noches, a cazar a acosadores sexuales. Nominada a cinco Oscar. 

 

Carey Mulligan en Promising young woman

Por Zuri Grace Bretón *

@ZurigraceB

Estamos a escasas semanas de la edición 93 de los Premios de la Academia y una de las películas con más nominaciones es Promising Young Woman, el impresionante debut de la directora Emerald Fennell, quien por cierto, está haciendo historia junto Chloé Zhao, siendo esta la primera vez que dos mujeres están nominadas a la categoría de mejor dirección (premio que sólo una directora ha conquistado antes).

Fennell, que también es la guionista, nos presenta una historia potente con un evidente posicionamiento de denuncia feminista desde sus primeras líneas. Somos testigos de la vida de Cassie, una mujer en sus treintas, que tras perder a su mejor amiga Nina a raíz de una violación de la que fue víctima en la universidad, dedica su vida a cazar depredadores sexuales que buscan abusar de mujeres alcoholizadas en centros nocturnos, pero un encuentro la pondrá en el camino de la venganza directa de quienes destruyeron la vida de Nina y ella no dudará en actuar.

Por premisa y estructura el referente inevitable es Kill Bill, el argumento basado en la venganza como motor de acción es, de hecho, un tema recurrente en la filmografía de Quentin Tarantino, por lo que incluso se podrían encontrar paralelismos con Shosanna (Inglorious Basterds) o el mismo Django. Sin embargo, Fennell logra despegarse de la fuente de inspiración, quitándole todos esos elementos lúdicos de fantasía (ninjas, catanas, acción gore), pero, manteniendo la esencia; la crítica social, la reapropiación del personaje de su narrativa y el empoderamiento.

Cassie es una especie de justiciera de las mujeres que trata esa doble identidad como escape para lidiar con sus traumas. De manera orgánica, la cinta hace un compilado de todas las actitudes machistas y abusivas que se observan de manera cotidiana en la sociedad, desde los micromachismos normalizados que pueden venir de cualquier persona, hasta las más bajas violaciones. Promising Young Woman expone la cruda realidad de este problema; el abuso lo comete una persona, pero todo el sistema lo respalda para ello, desde los amigos que aplauden y ríen, quienes ven y callan, las instituciones omisas que no actúan y permiten la impunidad, hasta el sistema de justicia corrupto que se vale de la cultura misógina para desacreditar y responsabilizar a las víctimas de lo que les haya sucedido. La violación no es un ataque que dura sólo una noche, es un estigma y una carga permanente.

Todo esto se demuestra en la historia de manera gradual, de hecho, no conocemos de entrada lo que lleva a Cassie a asumir ese papel de vengadora, sino que se nos van dando los detalles poco a poco, involucrando al espectador en la trama, pues debe armar el rompecabezas completo para entender la psique y motivaciones de la protagonista.

La película se maneja con un ritmo cadente que denota una gran dirección, por sus brillantes e inesperados giros de tuerca, pero sobre todo, con el tono que se le imprime en cada sección y que cambia conforme la historial lo requiere; por momentos con tintes de terror, en otras escenas un total drama y sin esperarlo de repente estamos sonriendo con un montaje musical de comedia romántica, todo conectado de manera natural y fluyendo en los cambios de atmósfera imperceptiblemente, gracias a su bella fotografía con colores rosas y azules (jugando entre los tonos pasteles y los neón) y una fina selección musical de conocidas canciones pop que van acorde a lo que se vive en cada secuencia (con uso irónico en ocasiones, coqueteando con el humor negro).

Sin embargo, todos estos atributos técnicos y narrativos serían insuficientes para guiar la trama si no fuera por la impresionante versatilidad histriónica de Carey Mulligan en el rol protagónico, quien por cierto está merecidamente nominada para el Oscar a mejor actriz por esta interpretación; pues pasa de ser una mujer tierna y dulce a terrorífica y amenazante al siguiente minuto.

Mulligan, en un papel muy distinto a lo que le conocíamos hasta ahora, dota de gran credibilidad a este complejo personaje, capaz del mayor resentimiento (justificado), pero también de gran compasión y perdón. Porque en el fondo Cassie está agotada de la permanente lucha, de estar a la defensiva con cada hombre con el que se cruza y desea confiar, quiere creer que hay esperanza, quiere cerrar ese capítulo y continuar, pero ¿cómo hacerlo cuando la herida se continúa desgarrando a diario al vivir inmersa en una sociedad misógina y una cultura de abuso y revictimización?

Es ahí donde reside el gran valor de esta obra; esta refrescante versión de la ‘lista de venganza’, desde la atinada visión femenina, es honesta, permite vulnerar a su heroína (cuya única arma es la astucia) y, sobre todo, está anclada a la realidad. Hermosa Venganza (título en español), no plantea un escenario particular o inverosímil que pertenezca al mundo de la ficción, no hablamos de una letal asesina que es traicionada por su escuadrón de sicarios al estilo de Beatrix Kiddo. No, la lucha de Cassie no es contra una particularidad, sino contra lo palpable y cotidiano, su dolor es causado por una experiencia que viven miles de mujeres en el plano real, todos los días en todo el mundo y por ello, la venganza que aquí se nos presenta no es de tipo personal, es una postura social, es una crítica dura y directa al sistema que retrata.

Y como tal, es cruda, sin finales felices (es más bien agridulce), de hecho, pocas veces se siente una mezcla tan particular de incredulidad, frustración y desaliento como se da en el clímax de esta película, pero justo ahí, cuando el espectador siente que se está en el momento más bajo, la cinta regresa con un último giro de tuerca para el contundente cierre con el que se permite rozar un poco la fantasía y darnos esa pequeña chispa de esperanza, de que pese a toda la podredumbre y entre tanto asco por el sistema, la lucha por justicia no es completamente en balde, vale la pena seguir en resistencia.

*Licenciada en Comunicación, analista y crítica cinematográfica y colaboradora en CinEspacio24 Noticias

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