•  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

La película Danesa Reina de Corazones (Dronningen) es un drama complejo sobre una mujer mayor que tiene relaciones sexuales con su hijastro adolescente; un trabajo que muestra el abuso de poder, las mentiras familiares, y sobre todo pone en la mesa el sufrimiento de los niños o adolescentes que son abusados sexualmente.

Por Arturo Brum Zarco*

@arturobrum

Lamentablemente los  casos de abusos contra niños y adolescente son muchos, en especial profesoras que tienen relaciones con sus alumnos; y peor aún, ante tal acto parece que pulula en la mentalidad colectiva un pensamiento machista que ese suceso no es tan grave (al contrario, piensan: ¡que chico más afortunado!), en comparación al abuso hacia una adolescente o niña, donde se tiene un consenso que es un acto deplorable.

Esa absurda diferencia, es el punto que aborda la cinta Reina de Corazones, mostrando a partir de un argumento bien realizado que las víctimas hombres (porque eso son) también sufren de secuelas, se violenta su ser, se le maltrata y pueden causarle traumas irreparables, ya que se está dañando sexualmente a una persona que aún no es capaz de entender y comprender su sexualidad.

La directora May El-Toukhy aborda el tema desde una perspectiva con muchos matices, con ambivalencias, contradicciones, mostrando que la agresión sexual a los hombres es también una cuestión de poder.

Con una fotografía y una ambientación que parecen un mundo idílico, logra contraponer la aparente tranquilidad y cariño de una familia contra un secreto que se esconde entre las puertas y rincones del hogar.

El filme nos narra la historia de Annie (Trine Dyrholm), una exitosa abogada que vive con sus dos hijas y su esposo Peter (Magnus Krepper). Cuando llega a vivir con ellos Gustav (Gustav Lindh) , el hijo que tuvo Peter en su primer matrimonio, Annie se deja llevar por lo que parece un momento de liberación sexual y comienza una relación con su hijastro, lo que provocará consecuencias devastadoras para la familia pero sobre todo para el joven.

La cinta logra mostrar la complejidad de Annie, sus contradicciones y su doble moral de una manera brillante, ya que ella es una abogada que se especializa en defender a mujeres que son atacadas sexualmente.

El inicio de la cinta es esclarecedor para entender el punto al que quería llegar la directora: Annie convence a una de sus clientes que testifique contra el hombre que le hizo daño, por medio de una sutil elipsis, vemos que el jurado no le creyó a la joven y el acusado queda libre, después en el estacionamiento la abogada encuentra al agresor hablando por teléfono y riéndose, y ella lo ataca verbalmente exigiéndole que le explique el motivo de su risa.

Una risa cínica, maliciosa, que será la misma que usará Annie cuando su relación con su hijastro se sale de control; convirtiéndose en esos monstruos que se ha dedicado toda su vida a encarcelar.

 

Con escenas muy explícitas, el aparente deseo sexual de Annie conlleva un daño, un secreto, un acto de bajeza donde ella aprovecha de su poder.

La ambivalencia que logra la cinta es gracias a un guion bien elaborado y estudiado, a una fotografía que logra el punto de contradicción idóneo, las actuaciones son excelentes entendiendo el trabajo de los actores para mantener una doble vida, una doble moral, y la cámara casi voyerista nos muestra un acto de traición que se esconde en un aparente enamoramiento.

Reina de Corazones es una coproducción entre Dinamarca y Suecia y fue galardonada en el Festival de Sundance con el Premio de la Audiencia y la protagonista la actriz Trine Dryholm fue nominada a Mejor Actriz en los Premios de Cine Europeo.

Un filme con una premisa para un debate y reflexión sobre el abuso sexual a los niños o adolescentes por una mujer mayor, algo que no tiene nada de aplaudible, al contrario es un acto despreciable.

*Periodista y realizador. Director y Editor en CinEspacio24 Noticias. Colaborador en Cio Noticias.


  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
Arturo Brum Zarco

About Arturo Brum Zarco

Leave a Reply