«La virgen de la tosquera», crecer y desear en un país en ruinas – CinEspacio24

«La virgen de la tosquera», crecer y desear en un país en ruinas

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Crítica de La virgen de la tosquera, película de la directora argentina Laura Casabé. Un relato sobre el despertar sexual de una adolescente, marcado por una crisis económica y social; una mirada incómoda a la juventud narrada desde el drama y el terror.

 

Por Arturo Brum Zarco*

@arturobrum

La fantasía y el terror denotan nuestras ansiedades colectivas. Esto se aprecia en la película La virgen de la tosquera, en la que la directora argentina Laura Casabé expone el desasosiego y la incertidumbre de una juventud que crece en tiempos políticos y económicos complejos. A través de una narrativa donde lo sobrenatural adquiere tintes siniestros, la cineasta conduce a sus personajes —y al espectador— hacia una reflexión profunda sobre los deseos y las obsesiones que emergen en momentos de crisis.

Laura Casabé, quien ya ha demostrado su capacidad para retratar problemáticas sociales desde el cine fantástico y de terror en cintas como La valija de Benavídez (2016) y Los que vuelven (2019), adapta en su nuevo largometraje los relatos El carrito y La virgen de la tosquera de la reconocida escritora Mariana Enríquez. Con ello construye una fábula social que dialoga directamente con la crisis económica y social que estalló en Argentina en 2001.

En La virgen de la tosquera, coproducción argentina, mexicana y española, la realizadora recrea un mundo en el que los jóvenes se encuentran inmersos en una sociedad sin rumbo claro, donde los actos de violencia se convierten, de manera alarmante, en parte de la normalidad. 

Ese retrato toma forma a través de la historia de Natalia (destacado trabajo de Dolores Oliverio), una joven que, durante un caluroso verano, se obsesiona con perder la virginidad junto a su amigo Diego (Agustín Sosa), de quien está profundamente enamorada. Sin embargo, la aparición de Silvia (Fernanda Echevarría del Rivero), una mujer mayor, pondrá en riesgo las intenciones y el frágil equilibrio emocional de la protagonista.

El temor de Natalia no se limita a perder a Diego, teme no ser amada, no cumplir con las expectativas que ha construido para sí misma, no alcanzar la vida que imagina. En su percepción, su futuro comienza a desmoronarse. Esa angustia la lleva a recurrir a hechizos y rezos que derivan en situaciones cada vez más peligrosas y sangrientas.

Mediante la combinación de un melodrama sobre el tránsito de la adolescencia al mundo adulto —un coming of age— con secuencias de terror, la directora logra articular una alegoría poderosa sobre el miedo a crecer, la inestabilidad social y la pobreza. Si bien estos temas se inscriben en un contexto específico de crisis económica en Argentina, su resonancia es atemporal y universal.

La película construye así un retrato íntimo de una joven mujer y de sus deseos sexuales, un tema que Casabé aborda sin condescendencia ni sensacionalismo, sino con una sensibilidad notable que contrasta con la desesperación que la protagonista va acentuando conforme cree haberlo perdido todo.

Con La virgen de la tosquera, la directora edifica un universo ambiguo y egoísta propio de la adolescencia, sin perder de vista el contexto social en el que se desarrolla. Por ello, el filme presenta secuencias de jóvenes fuera de control en un país en bancarrota, como aquella en la que, furiosos por los constantes apagones, roban computadoras de un local de internet.

Casabé refuerza su narrativa mediante un diseño sonoro notable, donde los ruidos provocados por los personajes se intensifican en momentos clave, y los sonidos ambientales construyen una experiencia sensorial que nos introduce en los pensamientos de furia y frustración de la protagonista.El uso de planos cerrados y del fuera de campo resulta fundamental para sumergir al espectador en un clima de intriga y misterio, cercano al folk horror, del cual Natalia parece incapaz de escapar.

Por eso, la  mayor fuerza del filme está en Natalia, una protagonista que encarna el temor a crecer cuando el mundo que la rodea se derrumba. A través de ella, la directora  no sólo retrata el despertar sexual de una joven, sino la forma en cómo la frustración y la precariedad social se infiltran en el deseo hasta volverlo peligroso.

La virgen de la tosquera es una gran propuesta. En ella, Laura Casabé examina cómo el miedo y la furia moldean el carácter de una generación atrapada en una constante ansiedad, víctimas de su entorno. 

*Periodista y realizador. Director de CinEspacio24.

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