«Eddington», la sátira incómoda de Ari Aster – CinEspacio24

«Eddington», la sátira incómoda de Ari Aster

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Crítica de Eddignton, el nuevo filme de Ari Aster, quien usa una bizarra sátira para cuestionar nuestra actuar durante la pandemia, donde las conspiraciones y la polarización social fueron una constante. Protagonizada por Joaquin Phoenix, Pedro Pascal y Emma Stone, la película muestra que la verdadera esencia de Aster es el humor negro y no el terror. 

 

Por Arturo Brum Zarco*

@arturobrum

La sátira siempre es incómoda, pues su naturaleza consiste en criticar, mediante el humor y la ironía, las ideas, costumbres o creencias del ser humano. Esta forma de narrar ridiculiza a todos, y eso incomoda a muchos. No obstante, gracias a esa burla podemos reflexionar sobre nuestras propias acciones y la condición humana. La sátira es necesaria para cuestionarnos como sociedad.

El cine ha dado grandes ejemplos de sátira para evidenciar lo absurdo, exagerado o peligroso de las acciones de una comunidad. Ahí están El gran dictador (1940), donde Chaplin se burla del nazismo y el fascismo; Dr. Strangelove o: Cómo aprendí a dejar de preocuparme y amar la bomba (1964), en la que Stanley Kubrick, con una soberbia actuación de Peter Sellers, ridiculiza la Guerra Fría y la paranoia nuclear; M.A.S.H. (1970), cinta en la que Robert Altman satiriza la Guerra de Vietnam; o La ley de Herodes (1999), de Luis Estrada, que lanza una crítica directa al priismo y a la corrupción mexicana.

Con eso en mente, podemos acercarnos a la más reciente película de Ari Aster, Eddington, una sátira que combina western y drama familiar para cuestionar nuestras actitudes durante la pandemia de Covid-19, aquel evento global que vivimos hace unos años y que nos obligó, en la medida de lo posible, a encerrarnos en nuestros hogares.

El director construye un pequeño pueblo ficticio, Eddington, ubicado en Nuevo México, y a través de una historia íntima, refleja lo que ocurrió a nivel mundial: la paranoia colectiva, la polarización radicalizada, la desinformación que circulaba en redes sociales, las teorías conspirativas que saturaban internet y la interminable discusión sobre el uso del cubrebocas; como recordarán, había unos pelmazos, que pese a la evidencia científica sobre su eficacia, se negaban rotundamente a usarlos.

Ari Aster se dio a conocer con sus largometrajes de terror Hereditary (2018) y Midsommar (2019), con los que se convirtió rápidamente en un referente del género (aunque muchos encasillaron esas películas bajo el discutible término de “terror elevado”). Sin embargo, quizás el terror fue sólo un pretexto para abrirse camino, pues lo absurdo, lo exagerado y lo cómico parecen ser, en realidad, su verdadera esencia como director.

Esa inclinación se acentuó en su tercera cinta, Beau tiene miedo (2023), una historia bizarra y surrealista sobre un hombre que busca una extraña reconciliación con su madre. En este filme, Aster utilizó el humor negro para retratar la odisea neurótica de su protagonista, interpretado por Joaquin Phoenix.

Es por eso que Aster parece más interesado en la comedia reflexiva e incómoda que en el terror autoral. Él mismo ha mencionado en diversas entrevistas que disfrutó más hacer sus dos películas recientes, donde la sátira domina.  De esa forma, quienes esperaban terror en su nueva cinta quedarán decepcionados.

Eddington es una comedia que exhibe las actitudes absurdas y descontroladas que vivimos durante la pandemia, un tema que sin duda incomodará a más de uno. La polémica no tardará en surgir, habrá quienes la tilden de progresista por burlarse de la paranoia conservadora, y quienes la acusen de ser una apología de la violencia. En el fondo, lo que intenta Aster es ridiculizar todas las ideologías, desde los que protestaban por no usar cubrebocas hasta quienes cuestionaban con desinformación los abusos del poder.

Para ello, el director crea una comedia que roza lo absurdo, incluso lo kafkiano (sin llegar, afortunadamente, a los excesos de Beau tiene miedo). Los dos puntos de vista satirizados se encarnan en los personajes del sheriff Joe Cross (Joaquin Phoenix), que representa el pensamiento conservador y conspiranoico , y el alcalde Ted García (Pedro Pascal), mesurado y legalista, aunque con un proyecto personal de claros tintes corruptos.

El conflicto arranca cuando Joe Cross anuncia su candidatura a la alcaldía, desatando una división entre las dos figuras más poderosas del pueblo. Esta pugna conduce a Eddington a situaciones irrisorias y violentas, teñidas del espíritu del western.

Eddington mantiene uno de los ejes centrales en la filmografía de Aster, la desintegración familiar. Sus tres largometrajes anteriores muestran su interés en desmenuzar los vínculos familiares rotos. En esta ocasión, lo hace desde la perspectiva del encierro pandémico, donde falsos ídolos en internet seducían a multitudes de forma sectaria. Esa dinámica se refleja en Louise Cross (Emma Stone), esposa del sheriff, quien arrastra un trauma del pasado y termina cautivada por Vernon (Austin Butler), un carismático coach de vida. Este componente sectario se conecta de manera clara con Hereditary y Midsommar. Asimismo, el filme aborda temas de paternidad y maternidad lo que la hace tener vasos comunicantes con Beau tiene miedo

En el fondo, las películas de Aster comparten obsesiones: la familia, la maternidad, los traumas del pasado, el fanatismo sectario y las paranoias colectivas. En Eddington, este último tema se convierte en un punto central, pues el director destaca en diversas secuencias la desinformación en internet y el daño que provoca en la vida social y personal.

Eddington sin duda generará controversia, pero su osadía al usar la sátira para reflexionar sobre nuestras acciones durante la pandemia la convierte en una obra arriesgada y fascinante.

 

*Periodista y realizador. Director de CinEspacio24.

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