Wes Craven, y su cine que entró en nuestras pesadillas

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Hablar de Wes Craven es hablar de uno de los personajes más importantes en la historia del cine de terror. Creador de personajes icónicos que siguen provocando miedo, logró plasmar su nombre con letras de oro gracias a su increíble imaginación.

Por Martín L. González*

@martin_lgonzale

Wesley Earl Craven nació el 2 de agosto de 1939 en Cleveland, Ohio, Estados Unidos. Hijo de Caroline y Paul Craven. Tuvo una educación bautista, aunque tiempo después se declaró ateo.

Consiguió en la Universidad de Wheaton dos licenciaturas, una en inglés y otra en psicología, mientras que en la Universidad Johns Hopkins obtuvo una maestría en filosofía y escritura. Tras esto, Craven impartió por un breve tiempo clases de inglés en el Westminster College y fue profesor de humanidades en el Clarkson College Of Technology (ahora Universidad de Clarkson).

En la década de los 70, Craven se hizo de una pequeña fama como director truculento, debido a que sus primeras cintas eran trabajos de escasos fondos económicos pero que tenían imágenes controvertidas por ser demasiado explícitas para esa época. Además, en ese tiempo dirigió y escribió una película pornográfica bajo el pseudónimo de Abe Snake.

Durante esta etapa estrenó La Ultima Casa a la Izquierda (1972), The Fireworks Woman (1975), Las Dos Caras De Julia (1978), la cinta con la que comenzaría a hacer ruido en la industria; Las Colinas Tienen Ojos (1977), película que ganó el premio de la crítica en el Festival de Cine de Sitges, y que nos cuenta como una familia estadounidense se va de camping a un desierto de Nevada, sin saber que una vez ahí serán cazados por un clan de caníbales deformes que habitan el lugar.

Ya en los años 80 escribió el guión de lo que sería la obra que le daría un renombre mundial: Pesadilla en la Calle del Infierno (1984). Tras intentar vender esta idea a diferentes estudios y productoras y ser rechazado constantemente debido a que parecía una cinta demasiado surrealista y sin credibilidad, fue finalmente New Line Cinema quien se arriesgó con el proyecto, para después sacar diversas secuelas que fueron criticadas por el propio Craven (exceptuando la séptima entrega), ya que las consideraba “malas continuaciones” y que habían destruido la esencia original.

La cinta sigue a Freddy Krueger, un asesino que atormenta a un grupo de adolescentes matándolos en sus sueños para de esta manera eliminarlos en la vida real.

Este largometraje marca la primera aparición de Freddy Krueger, uno de los personajes más emblemáticos del cine de terror. Craven cuenta que la inspiración de dicho personaje nació de un sujeto que se apareció una noche afuera de su ventana cuando era un niño. Un hombre de aspecto aterrador y escalofriante. Dicho hombre miró fijamente al pequeño Craven a los ojos y le sonrió. Cuando decidió contarle esto a su hermano mayor, bajó las escaleras para echar un vistazo, pero no encontró nada.

En esta década también dirigió Bendición Mortal (1982), La Cosa del Pantano (1982), Invitation Hell (1984), Las Colinas Tienen Ojos 2 (1984), Hibernando Vivo (1985), Amiga Mortal (1986) La Serpiente y el Arcoíris (1988), Shocker, 100.000 Voltios de Terror y varios capítulos de la famosa serie de televisión, Más Allá de los Limites de la Realidad (The Twilight Zone).

En 1997 estrenó Scream: Grita Antes de Morir, la primera de cuatro entregas de lo que se convertiría en otro de los referentes de Craven.

Como parte del mismo universo también dirigió Scream 2: Grita y Vuelve A Gritar (1997), Scream 3: La Máscara de la Muerte (2000) y Scre4m: Grita de Nuevo (2011), la cual fue la última película dirigida por Craven.

En su carrera también se encuentran las cintas Visiones Nocturnas (1990), El Sótano del Miedo (1991), La Nueva Pesadilla de Wes Craven (1994), Un Vampiro Suelto en Brooklyn (1995), Música del Corazón (1999), La Maldición (2005), Vuelo Nocturno (2005) y Paris, je t’aime (2006)

Tristemente, el 30 de agosto de 2015, falleció Wes Craven a la edad de 76 años en Los Ángeles, California, Estados Unidos, debido a cáncer de cerebro.

“Todo el mundo está haciendo películas de terror y, en mi opinión, no lo hacen especialmente bien. No sé si la culpa es de las grandes empresas que se están apoderando de los pequeños estudios o qué. Pero realmente hace falta que los jóvenes cineastas empiecen a hacer lo que les salga directamente del corazón”, aseguraba Craven.

Su huella en la historia del cine de terror es innegable, y su legado, al igual que Freddy, se mantendrá vivo en nuestras mentes, sobre todo en nuestras más terribles pesadillas.

*Colaborador en CinEspacio24 Noticias.

 


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