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“Verónica”, seducción y provocación psicológica

"Verónica", seducción y provocación psicológica

Verónica nos cuenta, en blanco y negro, la historia de dos mujeres que desde un inicio tienen un extraño parecido. Arcelia Ramírez que interpreta a una psicóloga que vive en una casa en medio del bosque retirada de la consulta, aparentemente alejada de todo, y Verónica (Olga Segura) una mujer de 25 años que es transferida por otro especialista para continuar su tratamiento con la mencionada psicóloga.

Por Marlen Xochiquetzal Huerta Medel *

La película va acumulando alegorías donde el binomio terapeuta-paciente es el protagonista, porque poco a poco los diálogos entre las actrices, las imágenes en cuadro y el ritmo del argumento en pantalla, van cargando las escenas con cierto bagaje psicoanalítico: como por ejemplo la transferencia que es (entre muchas, muchas, muchas otras cosas) los vínculos que el paciente repite una y otra vez con toda aquel o aquella que le rodea.

Durante la trama podemos observar, por ejemplo que en los primeros encuentros de las protagonistas se percibe una carga explícita de seducción y provocación por parte de Verónica hacia la psicóloga, hay también cierta resistencia para hablar de sí misma, y un ejercicio de asociación libre donde pareciera se van descubriendo las pistas del conflicto psíquico de la paciente, donde la maternidad y el dolor son los aparentes motivos de su angustia. (Perdón por el spoiler… Por cierto, ¿hay alguna palabra en castellano para traducir spoiler?).

Continúo, la cinta me lleva a recordar que en un encuentro terapéutico siempre se juegan fantasías… Que tratan de descolocar al paciente de su lugar de paciente, esto porque siempre resulta punzante hablar de sí, entonces el paciente en este caso Verónica aprovecha cualquier oportunidad para darle al otro ese malestar, hacer que el Otro, en este caso la psicóloga se de cuenta que en ella también hay conflictos enormes que tiene que resolver.

Es en este espiral de traumas y paisajes boscosos en el que se encuentran las protagonistas durante hora y media, la cinta “arroja” incógnitas al espectador por saber en cuál de las dos mujeres existe más cordura o quién podría ser la verdadera villana de toda la historia.

Los directores de la película, Alejandro Martínez Beltrán y Carlos Algara, afirmaron que se documentaron desde distintas corrientes psicológicas para llevar a cabo el guion y dirigir a las actrices.

Cabe mencionar que aunque la película quizá resulta predecible y tiene errores de edición y continuidad, es una propuesta oportuna (por ser mexicana) y genial (por ser un thriller psicológico… Por cierto ¿hay alguna palabra en castellano para traducir thriller psicológico?).

 

 

*Maestra y Psicóloga. Analista de Cine. Profesora del taller de Psicología en el Cine en CinEspacio24

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