“Una razón para vivir”, una historia que merece ser contada

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Una razón para vivir (Breathe) es una cinta conmovedora, un ejemplo de pasión por la vida, de amor por la familia y amigos. Basada en una historia real, narra la historia de Robin Cavendish, quien a los 29 años de edad quedó paralizado al contraer polio mientras estaba en África. A pesar de eso, y que los doctores le daban muy poco tiempo de vida, tuvo una vida larga a lado de su esposa e hijo.

Por Arturo Brum Zarco*

@arturobrum

En los años 50, en Inglaterra,  Robin Cavendish era un hombre sano, aventurero. Le gustaba pilotear, jugar tenis y estar físicamente sano. Por su trabajo visitaba constantemente África. Era una persona sociable y carismática. Cuando vio por primera vez a Diana se enamoró de ella.

Se casaron, viajaron juntos. Ella se embaraza, él tiene una prospera carrera, todo parecía de acuerdo al guion de una vida casi perfecta; pero esos “guiones de la vida”, dan giros inesperados.

Una tarde Robin comenzó a sentirse mal, a dolerle todo el cuerpo y esa noche no aguantó el dolor y lo llevaron al hospital, donde ya no pudo mover su cuerpo. Debido a la polio, sólo podía hacer pequeños movimientos con la boca y los ojos, además para respirar necesitaba  un aparato especial (un ventilador conectado a su garganta).

Él quería morir, su esposa no lo permitió. Y así nació una historia de fortaleza, de amor y de lucha contra la parálisis. Él nunca volvió a caminar, pero viajó, vio a su hijo crecer y gracias a la ayuda de sus amigos tuvo una vida plena.

La cinta es la ópera prima del actor Andy Serkis, y es producida por Jonathan Cavendish (un reconocido productor inglés), quien es el hijo de Robin y Diana, es decir, la película es un homenaje a la vida de sus padres: a su madre por su valor y los cuidados que tuvo hacia su padre; y a Robin que a pesar de tener una condición que lo iba a dejar postrado en su cama, aprendió a salir gracias a una silla de ruedas especial.

Una razón para vivir es una cinta  con grandes  actuaciones: Robin, interpretado por Andrew Garfield y Diana papel que realiza Claire Foy; dichos actores hacen un trabajo destacable y adecuado para la cinta.

Sin embargo, la visión de Andy y Jonathan es demasiado optimista; en casi toda la cinta sólo reflejan los momentos felices de esta pareja con su hijo y amigos. No pasan el lado crudo de la enfermedad o el sufrimiento de Robin, o  lo que pensaba  Diana.  Tal vez por respeto a la familia Cavendish, pero eso provoca que la película sea un poco  inverosímil, cursi  e inconclusa.

Es una historia que merecía ser contada y aplaudida, y se agradece que la cuenten.    

Periodista y realizador. Director de Comunicación y Editor CinEspacio24. Colaborador en Cio Noticias.


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