“Toy Story 4”, de nuevo una buena aventura – CinEspacio24

“Toy Story 4”, de nuevo una buena aventura

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Josh Cooley, uno de los escritores de Intensamente (2015), dirige Toy Story 4, su opera prima y un reto mayúsculo en su incipiente carrera, aunque lo apadrinan y ayudan varios productores, escritores y directores habituales del estudio Pixar, como Andrew Stanton (Wall-E, 2008), John Lasseter (la saga de Toy Story), Jonas River (Up, 2009) o Pete Docter (Monsters, Inc., 2001), entre otros muchos colaboradores que apoyaron en detalles sutiles pero al fin y al cabo vitales para la trama o la producción de la misma.

 

Por Isaac Piña Galindo*

@IsaacPi15a 

Pero, ¿quién iba a pensar que podría existir una continuación de la amada trilogía? El divertido viaje de madurez de Woody y Buzz, en paralelo al de su niño, Andy, cerró de forma rotunda con una de las despedidas más dulces y dolorosas en la historia del cine, entonces ¿qué otra cosa había que contar?

Pero Pixar (ahora Disney Pixar, desde hace 13 años), vuelve a sorprender con Toy Story 4, una historia sencilla que, como se predecía, se siente como una aventura extra, con un dejo de spin-off, con la que los 10 escritores y el novel director, Cooley, se superaron a sí mismos con una película que se sostiene y alimenta de las tres películas predecesoras para expandir el arco emocional de Woody y Buzz, específicamente del primero.

La trama de Toy Story 4 es trepidante desde la introducción, con una secuencia flashback que nos regala una probada del rescate típico de la saga: Woody y la pandilla salvan a un juguete de una situación peligrosa.

Todas los elementos que los fans amamos se hallan en esa pequeña escena, incluido un desenlace intempestivo pero desgarrador donde somos testigos de cómo (y por qué) Bo Peep, el interés amoroso de Woody, no aparece con los demás juguetes en Toy Story 2 y 3.

Así como se utiliza una “estructura” familiar, la introducción también encierra los temas clave de las otros tres filmes: el egoísmo, el valor de la amistad, el miedo al abandono, el dolor de crecer (madurar) y,  sobre todo, la soledad.

Estos primeros 15 minutos son un vistazo de la película que veremos a continuación. De forma constante encontramos eco, explícito o no, de las demás historias, además de que los personajes siguen comportándose de acuerdo con las personalidades que les conocemos.

La inteligencia de Cooley, al igual que la de su cuartel de guionistas, consiste en adoptar los personajes originales para confrontarlos a una nueva aventura, en apariencia sencilla, pero que esconde una revelación/ transformación más para Woody.

Toy Story 4 confirma que aunque el conflicto ha sido alrededor de Woody, Buzz y Andy (ahora Bonnie), en realidad todo este tiempo el protagonista ha sido Woody, y en la cuarta entrega el viejo vaquero debe afrontar un dilema amoroso a la vez que reflexiona sobre si debe o no cerrar otro ciclo, un dilema entre el olvido “cómodo” o ir a lo desconocido.

Claro que, como es costumbre, las risas más el suspenso y la brillante coordinación de escenas de acción no faltan y, lo más importante, ¡no fallan! Mientras por un lado se desarrolla la batalla interna de Woody, en la “superficie” la trama se concentra en construir secuencias trepidantes aderezadas por un humor ágil que mantiene al espectador al filo de la butaca.

Quizás el mayor acierto se encuentre ahí, en la decisión de contrastar una historia similar a las anteriores con la frescura que dan los personajes nuevos como Forky, el sujeto de talante existencialista por accidente que es feliz siendo “basura”; los comediantes Kegan y Peele en formato de desquiciados osos de peluche; la oscura pero apesadumbrada Gabby Gabby, o el torpe galán Duke Caboom.

Mención aparte merece la transformación de Bo Peep, que de una muñeca dulce, “mimada”, nueve años después se convierte en un personaje aún más valiente y seguro, una líder absoluta guiada por buenos sentimientos y un fuerte ideal de hacer lo justo y cuidar al juguete débil, rasgos que comparte con su enamorado, el despistado Woody.

Toy Story 4 es un éxito por la razón que siempre ha conquistado generación tras generación: los entrañables personajes, juguetes de varias formas y tamaños con sus virtudes y defectos, que se descubren conforme avanza la aventura, una muy humana transformación (o realización) que nos divierte y conmueve a partes iguales.

 

 

 

*Cineasta y Colaborador en CinEspacio24 Noticias


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