“Sharp Objects” una mini serie para derrotar a tus demonios internos

Sharp Objects es una serie, producida por HBO, que narra la vida de Camille Preaker, una periodista alcohólica y depresiva, que tiene que regresar a su pueblo natal para investigar el asesinato de dos niñas. Protagonizada por Amy Adams, quien realiza una actuación destacada.

 

Por Arturo Brum Zarco*

@arturobrum

Camille Preaker (Amy Adams) es una periodista con problemas de alcohol, es cínica, depresiva y ha intentado suicidarse. Su ropa siempre es la misma, usa pantalones y blusas de manga larga para esconder las cicatrices de los cortes que ella misma se ha provocado por todo el cuerpo.

Inició a hacerse daño desde que era una niña, sobre todo cuando murió su hermana menor. Camille desayuna, come y cena la botella de licor que tenga a la mano. Sin embargo, es una buena periodista y vive en la cuidad de San Luis, Estados Unidos, y es muy querida por el editor del periódico donde trabaja.

Cuando asesinan a dos niñas del pueblo donde nació Camille, Wind Gap, Missouri, su editor le exige que vaya al lugar e investigue el caso. Para ella regresar al sitio donde creció es un tormento, ya que lleva años sin hablarle a su madre, Adora Crellin (Patricia Clarkson), una señora neurótica e hipocondríaca, y no conoce a su media hermana, Amma (Eliza Scanlen), quien ya es una adolescente.

Camille escapó de ese pequeño pueblo porque no soportaba la falsedad de sus vecinos, no aguantaba el recuerdo de la muerte de su hermana (quien falleció por razones desconocidas), no tolera a su madre quien le recrimina todo lo que hace; no obstante regresa, y no sólo para averiguar lo que ocurrió con las dos niñas, sino también para afrontar los demonios de su pasado.

De eso trata la mini serie Sharp Objects, una producción de HBO y de ocho capítulos.Una serie que aborda las enfermedades mentales, la depresión, el alcoholismo y el daño hacía las mujeres. Basada en la novela homónima de Gillian Flynn.

Con una ambientación lúgubre y tenebrosa la serie nos transporta a un pueblo donde se refleja a la perfección ese famoso dicho de “pueblo chico, infierno grande”, ya que Wind Gap parece un infierno, en el que todo mundo critica, un sitio que parece abandonado, como si el tiempo se hubiera detenido, y por momentos salen pequeñas sombras de adolescentes y adultos a pasear. El trabajo de  producción de arte de la serie es asombroso.

Camille explica que en su pueblo hay dos tipos de personas: los que trabajan en la cría y matanza de cerdos y los dueños de las fábricas; la familia de Camille pertenece a los segundos, su madre es dueña de la empresa más grande del lugar. Los mataderos de cerdos son la principal actividad del pueblo, el cual está rodeado de bosques. Camille creció entre matanzas de animales y una madre sobre protectora y con delirios de grandeza.

La serie bien puede entenderse como un programa de detectives; pero es mucho más, tiene a los tres personajes femeninos, la familia de Camille, como ejes narrativos de lo que sucede en la historia; así no sólo vemos la investigación del caso, aborda los problemas y secretos familiares, enfermedades mentales y  la  complicada convivencia entre madre e hija.

Amy Admas, nominada seis veces al Oscar, se sale de su zona de confort y nos muestra un personaje que no había realizado, alguien físicamente y psicológicamente destruido, su corporalidad y sus expresiones son las correctas para mostrarnos la fragilidad de una mujer que se fue de su pueblo, pero su pueblo siempre está presente en su mente.

Sharp Objects poco a poco nos va llevando a un infierno representado por todo el pueblo: su comunidad, su policía, sus adolescentes, sus creencias; una metáfora a que el ser humano es quien crea sus propios diablos. Con rasgos de género de terror y thriller, la serie es una buena propuesta para entender que a los demonios del pasado se les combate de frente.

 

*Periodista y realizador. Director de Comunicación en CinEspacio24. Colaborador en Cio Noticias.


“GLOW”, superación y lucha libre femenil

Basada en un programa extravagante de los años 80, Netflix sacó la serie GLOW,  que narra la travesía de unas mujeres que inician un show de lucha libre. Protagonizada por Alison Brie y Betty Gilpin y coproducida por Jenji Koham, creadora de Orange is the New Black.

 

Por Arturo Brum Zarco*

@arturobrum

Sin duda en los años 80 la televisión era muy diferente, sólo basta buscar en Youtube videos de la serie GLOW (Gorgeous Ladies of Wrestling), para ver un espectáculo  absurdo y ridículo comparado con algunos programas de la actualidad (o quizá no), pero que en su tiempo fue un éxito, ya que era un programa de mujeres (sumamente estereotipadas) practicando lucha libre. Se les veía con mallas y poca ropa hacer llaves, dar golpes y patadas y realizar acrobacias y actuaciones arriba de un ring. Vean el siguiente video de la serie.

 

Basada en cómo se creó dicho programa, Netflix presenta GLOW, otra serie con todo el estilo de Orange is the New Black, es decir, con mujeres protagonistas, personajes independientes, chicas sin tapujos, conversaciones sin censura; otra comedia negra en donde la mujer es la parte fundamental; y ahora el tema principal es la lucha libre, un deporte que incluso en la actualidad todavía es dominado por los hombres.

De esa forma GLOW muestra la forma de cómo se juntaron un grupo de chicas – la mayoría desempleadas – para realizar un programa sobre lucha libre femenil.

Ambientaba en los años 80, la serie gira en torno a Ruth Wilder, protagonizada por Alison Brie, quien sorprende con este papel, ya que nos tenía acostumbrados a personajes inocentes y conmovedores, para ejemplo sus papeles en las series Mad Men y Community.

Ruth es una actriz desempleada que está harta de que siempre le den los mismos papeles de secretaría o asistente. En el primer capítulo realizan una parodia al respecto: ella está en una audición y lee un diálogo fuerte e inspirador, la directora de casting la detiene porque está diciendo la parte de un personaje masculino. GLOW es una crítica de los trabajos “destinados” sólo para los hombres.

Después de su fallido intento, se presenta a una audición donde buscan a mujeres no convencionales. Al casting llegan asiáticas, afroamericanas, árabes, güeras, con sobrepeso, etcétera;  y lo único que tienen que hacer es aceptar pelear en un ring y  que el director del show,  Sam Silva (Marc Maron), un realizador fracasado y adicto a la cocaína, las admita.

Al principio Ruth no pasa la sencilla prueba, pero en su afán de conseguir el trabajo, regresa al cuadrilátero e inesperadamente se pelea de verdad con su mejor amiga, Debbie Eagan (Betty Gilpin), una ex actriz de telenovela. Su conflicto se debe a que Ruth traicionó a su amiga.

Sam ve en ellas el espectáculo que necesita, al fin y al cabo además de que aprendan sobre lucha libre, busca drama y espectáculo telenovelesco. A pesar de que no se hablan Ruth y Debbie son contratadas, junto a otras diez chicas.

GLOW no victimiza  a la mujer en su papel de luchadora. Al contrario, ellas practican todos los días por ser más fuertes, más arriesgadas, con más confianza; ahí está la metáfora del programa.

Lleva dos temporadas y próximamente se va a estrenar la tercera.Si bien no tiene la fuerza en comedia y personajes como Orange is the New Black, es una buena serie dramática y cómica, sobre un trabajo que, por supuesto, también es para mujeres.

 

 

 

*Periodista y realizador. Director de Comunicación en CinEspacio24. Colaborador en Cio Noticias.


“Sarturday Night Live”, celos, traiciones y secretos

Por Daniel Flores*

La temporada 44 de Saturday Night Live  (SNL) ha concluido. Si bien continúa su dura crítica contra el Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, parodiado por Alec Baldwin, la calidad del resto de los segmentos y de los anfitriones disminuyó en comparación con campañas anteriores. Así, hubo emisiones con invitados no tan lujosos, como Halsey, John Mulaney o Sandra Oh, y de plano, actores que no nacieron para hacer comedia, casos concretos, Liev Schreiber y Claire Foy.

Rumbo al final de estos 21 capítulos, el arribo de estrellas hollywoodenses, acostumbradas a hacer reír a la audiencia, mejoró ostensiblemente al programa, destacando Emma Thompson, Adam Sandler y Emma Stone (una virtuosa para interpretar cualquier tipo de género). SNL sobrevivió una vez más, recargando el peso de los sketchs en sus dos mejores elementos, el veterano de mil batallas, Kenan Thompson, y la versátil, Kate McKinnon, así como el surgimiento de Pete Davidson, quien luego de varios años por fin halló su estilo de humor, menos dirigido a los millennial.

Sin embargo, varios miembros del “cast”, siguen procrastinando, sin resaltar demasiado, a veces, parodiándose a sí mismos, con personajes bobalicones, situaciones previsibles y remedos de videos musicales olvidables. El eterno productor de SNL, el canadiense, Lorne Michaels, bien podría hacer una limpia para el próximo otoño y deshacerse de Mikey Day, Alex Moffat, Kyle Mooney y Beck Bennett, quienes necesitan de algún compañero de mejor nivel para siquiera salir adelante.

Es cierto que resulta normal este tipo de altibajos en un show en vivo, pero para infortunio de SNL, le ha tocado una época compleja, la de la cruza de dos generaciones, la X y los millennial, de gustos diferentes (salvo para los filmes de Marvel), que se contraponen ante las fórmulas de la comicidad, lo que dificulta concebir una estructura de mayor equilibrio.

Pero no es la primera vez (ni será la última) en que el popular programa sufre una crisis. En este sentido, diversos autores han expuesto una y otra vez la historia de SNL, desde su debut en 1975, con un elenco integrado por Jane Curtin, Garrett Morris, Laraine Newman, Gilda Radner, Dan Aykroyd, John Belushi, Chevy Chase, George Coe, Michael O’Donoghue, la inigualable voz de Don Pardo, teniendo como “host” a George Carlin, hasta la actualidad, en la que el streaming y plataformas web amenazan con quitarle la corona en materia de comicidad y sátira.

De entre todo este compendio de textos, destaca The Complete, Uncensored History of Saturday Night Live de James Andrew Miller y Tom Shales, una auténtica cátedra de cómo redactar un gran reportaje sobre asuntos del espectáculo. A través de entrevistas intercaladas por temporadas, un gran número de ex integrantes de SNL de diversos periodos (gente a cuadro y fuera de éste), narran sus experiencias sin guardarse nada.

Así, los lectores descubrirán todas las intrigas, traiciones, excesos, cotos de poder, envidias, mala leche y un sinfín de secretos que personalidades como el propio Michaels, Bill Murray, Steve Martin, Dana Carvey, Mike Myers, Will Ferrell, Tina Fey, Amy Poehler, entre muchos otros, revelan para los fans y detractores de SNL.

Como si nos trasladaran a diversas eras, de la Guerra Fría, pasando por la caída del Muro de Berlín, hasta el 9/11, los autores, Miller y Shales, construyen la historia del sábado por la noche de manera amena, con testimonios que difícilmente aparecen en medios de comunicación, en ocasiones, tornándose en una vorágine que deambula entre la objetividad y el amarillismo. Publicado en conmemoración del 30 aniversario de Saturday Night Live y luego aumentado y corregido para los 40 años del live-night, The Complete, Uncensored History of Saturday Night Live está para devorarse a pesar de sus casi 800 páginas.

 

 

*Periodista. Colaborador en CinEspacio24, Director de Cio Noticias, Crítico de Cine, Columnista en el Heraldo de México Toluca 


“Veep”, la parodia política que la superó la realidad

Después de siete temporadas llega el final de la serie Veep, que nos cuenta la travesía de la Vicepresidenta de los Estados Unidos Selina Meyer para  convertirse en Presidente; protagonizada por la inigualable comediante Julia Louis-Dreyfus.

Por Arturo Brum Zarco*

@arturobrum

Selina Meyer (Julia Louis-Dreyfus) es una ambiciosa, vanidosa y caprichosa política estadounidense. Es Vicepresidente de los Estados Unidos de América y su objetivo es ser la primer mujer Presidente de su país.

La Veep (como le dicen coloquialmente), bien puede, el mismo día, prometerle cosas a una líder de una sociedad pro-vida y  unos cuantos segundos después reunirse con una organización a favor del aborto y asegurarles que está con ellos.

 

 

Asimismo, es común que cuando saluda a un colega político, ya sea de su partido o de la oposición, al despedirse, Selina se acerca a sus colaboradores para decir algún comentario burlón  sobre su apariencia, religión o raza.

Siempre sonríe cuando está ante las cámaras y saluda a toda la gente que se acerca a ella; pero tras “bambalinas”, sólo ve a las personas como posibles votantes y de inmediato se desinfecta las manos (la corrección política sólo existe cuando Selina tiene una cámara o un votante en frente).

Cuenta con un equipo de trabajo que, además de soportar las excentricidades de Selina, es incompetente, ya que provocan crisis y escándalos que no le ayudan  a Meyer; como filtrar información confidencial de niños enfermos, despedir a personas que hacían bien su labor, ocasionar problemas internacionales, entre otras situaciones lúdicas.

Su grupo de trabajo lo conforman, Gary Walsh (Tony Hale) , quien se dedica a cargar una bolsa con todo lo que necesita la vicepresidenta (incluso lo más raro que puedan pensar),una persona incondicional a Selina hasta llegar a los extremos; Mike McLintock (Matt Walsh), su jefe de comunicación, que tiene grandes problemas de inseguridad y no sabe hablar ante la prensa; Amy Brookheimer (Anna Chlumsky), su jefa de personal, antisocial y cínica; y Dan Egan (Reid Scott), su asesor principal, un mujeriego que no duda en traicionar a sus compañeros.

Ellos forman un grupo de personas que sólo les interesa el poder, y que su líder Selina Meyer sea presidente  y para lograrlo no importa lo que tengan que hacer.

De eso se trata la sitcom Veep, producción de HBO, que se estrenó en abril de 2012, una serie que parodia a la política y los políticos de los Estados Unidos, y lo hace con un divertido humor negro,  cada capítulo aborda la hipocresía, avaricia y los “apetitos” insaciables de poder de cualquier político.

Tuvo siete temporadas, las primeras seis de diez capítulos cada una, pero en 2017 tuvieron que parar la producción de la última temporada, ya que Julia Louis-Dreyfus estaba luchando contra el cáncer de mama.

En 2019 retoman la serie y en siete capítulos (los cuales terminaron el 12 de mayo de 2019) nos cuentan si la egocéntrica Selina Meyer se convirtió en presidente o no.

La serie tiene buen ritmo, originalidad, sorpresa, actuaciones destacables, su reparto es de lujo, con grandes comediantes que saben hacer de una situación sería algo absurdo y sin sentido (como la política).

Pero sobre todo destaca Julia, quien ya ha demostrado con creces que es una de las mejores comediantes de la actualidad, desde que inició en Saturday Night Live, y después en su famoso papel en la serie cómica y de culto Seinfeld. Julia sabe manejar el tiempo y la corporalidad en la comedia como nadie.

Veep retrata situaciones impensables, mensajes de políticos que eran difícil de imaginar, es decir, cumplía con los requisitos de ser una parodia; pero la realidad le ganó y esos mensajes tan irrisorios y situaciones inimaginables se volvieron verdad con un racista e ignorante personaje que llegó a ser presidente de los Estados Unidos de América.

Ante esa situación las últimas temporadas de la serie se vuelven más radicales, con mayor humor negro y un tanto crueles; para así realizar una denuncia a la política actual de los Estados Unidos.

Veep es una serie que supo reflejar la penosa política de su  país, y lo hizo con un humor que peleaba contra lo correctamente político, e irónicamente la realidad superó su ficción.

 

 

*Periodista y realizador. Director y Editor en CinEspacio24 Noticias. Colaborador en Cio Noticias.

 

 


Jordan Peele se extravía en la “Dimensión Desconocida”

La nueva Dimensión Desconocida (The Twilight Zone, 2019) lleva ya dos capítulos estrenados en la plataforma digital de CBS, bajo la producción de Jordan Peele, el director de los éxitos cinematográficos, Get out (2017) y Us (2019), que lo han encumbrado como el flamante amo del terror y el suspenso, al grado que diversos críticos le han conferido el nombramiento del Alfred Hitchcock del presente siglo (comparación que alguna vez le dieran también a M. Night Shyamalan), sin embargo, en la otra cara de la moneda, Peele ha sido vituperado por diversos sectores de la industria, al considerar que sus dos filmes están sobre-valorados, y que su irrupción en los reflectores es cuestión de equidad de raza.

 

Por Daniel Flores*

Pese a las calificaciones, buenas y malas, CBS lo eligió para revivir el clásico televisivo más grande de todos los tiempos, The Twilight Zone, serie considerada como la más influyente del siglo XX por varios especialistas, sin importar que su tema central fuera la fantasía. Creada por Rod Serling (1924-1975), la Dimensión Desconocida cambió la forma de hacer TV, gracias a sus impactantes guiones y los osados planteamientos técnicos que daban verosimilitud a historias sobre ciencia-ficción, horror y terror, tornándose en el concepto antológico por excelencia. Entre 1959 y 1964, el programa emitió cinco temporadas de rotundo éxito comercial y en crítica.

Sin embargo, como suele ocurrir, la cadena CBS y sus voraces directivos trataron de comer el pastel completo e incluir más anuncios, cambiando el formato de Twilight Zone, de menos de media hora de duración a cerca de 60 minutos, lo que aconteció en la cuarta temporada, ocasionando un disgusto de los espectadores y del propio Serling, quien para la quinta y última campaña, retornó a la duración original, aunque ya no se pudo salvar del golpe asestado.

Con el tiempo, Dimensión Desconocida sobrevivió a los cambios tecnológicos y narrativos, al grado que hoy en día sigue asombrando a los nuevos aventureros que se adentran a las visiones de Serling y su equipo, en torno a la fantasía. Steven Spielberg, en 1983, encabezó a un grupo de realizadores que estrenaron una cinta basada en capítulos emblemáticos del show, incluyendo It’s a Good Life Pesadilla a 20 mil pies. Si bien no fue un fracaso en taquilla, la producción sufrió lo indecible para llegar a culminar la película, ya que el actor, Vic Morrow, y dos personas más, fallecieron durante el rodaje, tras la caída de un helicóptero.

Luego, en los ochenta, entre 1985 y 1989, The Twilight Zone tuvo un repunte. Al mando del productor Philip DeGuere, se presentó una primera temporada con capítulos de una hora, pero divididos en tres historias distintas, en los que participaron genios de la talla de Atom Egoyan, Peter Medak, Wes Craven, George R.R. Martin y Harlan Ellison, o histriones como Morgan Freeman, Bruce Willis y Helen Mirren. Los años posteriores se retomó el formato de 30 minutos, pero el nivel creativo descendió, lo que llevó a su cancelación.

De a 2002 a 2003, la creación de Rod Serling tuvo un tercer regreso, una sola temporada de 43 capítulos, casi todos de 45 minutos, con la aparición de Forest Whitaker como el anfitrión de cada episodio. Lamentablemente, ni la continuación de It’s a Good Life (con varios de los actores originales) ni los remakes salvaron la situación, demostrando que no cualquiera puede competir con la antología primera.

Ahora, Peele se enfrentará a semejante reto. Si bien logra convencer como el nuevo anfitrión (a la usanza del propio Serling, quien presentaba y concluía la historia en cuestión), estas dos primeras entregas dejan bastante que desear, ya no en formato de media hora, ni siquiera de menos de 60 minutos (contando pausas comerciales), sino uno que roza la hora (sin comerciales), complicando las tramas y alargándolas de manera innecesaria.

El episodio debut, titulado The Comedian, es dirigido por Owen Harris y protagonizado por Kumail Nanjiani, Tracy Morgan y Amara Karan, en torno a un mediocre comediante de club nocturno, Samir Wassan (Nanjiani), quien recibe un consejo de un famoso cómico, J.C. Wheeler (Morgan). Al ponerlo en práctica su rutina mejorará, a cambio, claro, de algunas vidas humanas. Aunque la sinopsis suena atractiva, la ejecución es pobre. Se nota un gran diseño de arte, pero es todo. Sus 55 minutos de duración prolongan esta básica trama, que bien se pudo resolver en 25 minutos, pero debido a las “facilidades” del streaming, se vuelve lento, repetitivo, obvio, haciendo sudar la gota gorda a Kumail, cuyo rol pasa de la cordura a la locura de manera acelerada. Igualmente, si bien Morgan es sumamente reconocido en Estados Unidos como un histrión gracioso, en este capítulo intenta ser misterioso, sin resultados favorables.

En el segundo episodio el público descubrirá un tercer remake de Pesadilla a 20 mil pies, que lanzara a la fama al mismísimo Capitán Kirk, William Shatner en 1963. Titulado, Pesadilla a 30 mil pies (qué original), la dirección corre a cargo de Greg Yaitanes y es protagonizado por Adam Scott. Aunque la trama de esta historia, basada en un cuento de Richard Matheson, es por demás conocida, aquí le dan un giro al desenlace, tremendamente decepcionante, en aras de hacer más creíble la anécdota sobre un individuo que está seguro que el avión en el que viaja se accidentará.

A partir del 11 de abril, cada jueves se estrenará un nuevo episodio de diez en total. Al paso que va, quizá, Jordan Peele deba volver al cine y olvidarse de ser el nuevo Hitchcock.

 

 

*Periodista. Colaborador en CinEspacio24, Director de Cio Noticias, Crítico de Cine, Columnista en el Heraldo de México Toluca 


Su nombre es “West, Honey West”

Por Daniel Flores *

Si pidiéramos que viniera a la mente una rubia heroína de acción, seguramente, recordaríamos a la “Supergirl” de Melissa Benoist, a la “Black Widow” de Avengers Infinity War, interpretada por Scarlett Johansson, o tal vez a la “Catwoman” de Michelle Pfeiffer y hasta la “Barb Wire” de Pamela Anderson. Pero antes de estas güeras, en la década de los sesenta, emergió una detective de incomparable atractivo, glamorosa, sagaz, osada, de rotunda pegada y ¿amiga de un ocelote?

Su nombre era “Honey West”, un personaje nacido en las novelas cortas del matrimonio conformado por Gloria y Forrest E. Fickling, y llevada a la pantalla chica en 1965 en una serie de 30 capítulos de media hora, producida por Aaron Spelling (productor también de Beverly Hills 90210, Melrose Place, Charmed, entre muchas otras). Los autores de los textos de corte policial, aunque un tanto ligeros, explicaron alguna vez que Honey fue inspirada de la suma entre la actriz, Marilyn Monroe, y el detective ficticio, “Mike Hammer”.

Así, Spelling se dio a la tarea de buscar a la mujer idónea para el papel, que entre otras cualidades debía poseer ciertas habilidades para pelear a cuadro. Se pretendió a Honor Blackman, conocida por la serie británica, The Avengers (nada que ver con Marvel), en la que dio vida a la súper-espía, “Catherine Gale”, y por el filme de “James Bond”, Goldfinger, que le valió la fama mundial al encarnar al motivo amoroso de “007”, la inolvidable, “Pussy Galore”. Lamentablemente, no aceptó el rol, por lo que Spelling recurrió a otra hermosa rubia, Anne Francis.

Esta neoyorquina ya había alcanzado el reconocimiento en Hollywood, gracias a la cinta de ciencia ficción, El plante prohibido (Fred M. Wilcox, 1956), en la que demostró su talento como heroína futurista. Con un toque sensual, aunado a cierta altivez, la Honey West de Francis rebasó los cánones pretendidos por la producción, luciendo plena como mujer de acción, que si bien era doblada para las escenas de riesgo, ejecutó bastantes tomas por sí misma, en las que se muestra lanzando efectivas patadas y sendos puñetazos a sus enemigos.

“West” había heredado la agencia de investigaciones de su padre, y, para no cerrar el negocio tras el deceso de su progenitor, decidió seguir sus pasos como detective. Acompañada por “Sam Bolt” (John Ericson), su socio en armas y aparente compañero romántico, tomaban interesantes casos, repletos de aventura, suspenso, gadgets, glamur y un sinfín de sorpresas, incluyendo a “Bruce”, la mascota de “Honey”, un ocelote inquieto, carácter al que la temeraria Francis no le hacía mucho caso. En las escenas entre ella y el felino, se nota la dificultad de Anne para controlar al animal y aparentar una feliz relación, sin embargo, la actriz sale avante, dominando como puede a “Bruce” sin perder la seriedad de su diálogo.

Igualmente, en el panteón de autos famosos, como el “Batimóvil” o “Herbie”, también debería incluirse la camioneta de “Honey” y “Sam”, que mostraba un anuncio de servicio de reparaciones para TV, el cual ayudaba al dúo detectivesco a pasar desapercibido en sus vigilias a posibles sospechosos.

Tristemente, la serie resultó un fracaso, siendo cancelada tras la grabación de una temporada, a pesar de que mostraba elementos novedosos para la época. Hoy en día se puede conseguir la campaña completa en DVD, y para quien así lo quiera, podrá adentrarse a una emisión sumamente entretenida, bien coreografiada en materia de combates, con una heroína adelantada a su era, sumamente segura de sí misma, sarcástica, empoderada y sin pelos en la lengua.

Honey West puso su pequeño grano de arena para que las mujeres de acción hallaran su sendero en la industria de Hollywood, así como en otros lares, donde, seguramente, no faltarán fans de esta brillante detective.

*Periodista. Colaborador en CinEspacio24, Director de Cio Noticias, Crítico de Cine, Columnista en el Heraldo de México Toluca


“La maravillosa Señora Maisel”, de la tragedia al Stand Up

La maravillosa Señora Maisel es una comedia ambientada en los años 50, sobre una mujer que después de una dolorosa separación, convierte su tragedia en un monólogo cómico, y se vuelve en una de las primeras mujeres en hacer stand up. Serie que se encuentra en la plataforma de Amazon Prime.

Por Arturo Brum Zarco*

@arturobrum

Actualmente, en México el stand up está de moda. Ese tipo de comedia donde el artista dice un monólogo acerca de lo absurdo y las contradicciones de la vida o su propia y vergonzosa experiencia en ciertas situaciones; como si fuera una catarsis, el “standupero” se para enfrente del escenario y  acompañado sólo de un micrófono nos cuenta de forma cómica lo cotidiano o lo trágico de su vida.

Ya es común ver programas de televisión sobre el stand up en México; el canal de cable, Comedy Central tiene varios programas al respecto, o el servicio de streaming Netflix cuenta ya con varios especiales de comediantes mexicanos que se dedican a esto. Asimismo, cada semana hay un espectáculo en vivo de stand up en la Ciudad de México; es decir, la comedia cambió, antes eran chistes simples o de doble sentido, ahora es una narración sobre un evento en particular que resalta situaciones de ignominia que se vuelven comedia.

Esta forma de hacer comedia viene de los Estados Unidos, donde tienen una larga tradición de stand up, para México quizá es relativamente nuevo, pero para nuestro país vecino no lo es.

Y esto lo podemos ver en la multipremiada serie La maravillosa Señora Maisel (The Marvelous Mrs. Maisel ), programa creado por Amy Sherman-Palladino (también creadora de la serie Gilmore Girls) y ambientada en los años 50 en Nueva York.

La serie, producida por Amazon Studios, narra cómo una ama de casa, Miriam Midge (papel que realiza brillantemente Rachel Brosnahan), una joven de clase alta, judía, y que vive según las tradiciones de sus estrictos padres, se convierte en una artista del stand up; una profesión que en ese tiempo sólo era para hombres.

En ese sentido, el programa se centra en la dificultad de las mujeres para realizar trabajos que eran considerados sólo para hombres, y más uno en el que tenían que contar situaciones de su propia vida y reírse de ellas.

Así, Miriam se convierte en la maravillosa Señora Maisel después de que su marido, con quien tiene dos hijos, la abandona por su secretaria. El día que su esposo se va, Miriam va a un bar que frecuentaba con su ex esposo y en estado de ebriedad se sube al escenario, y comienza a hablar sobre su separación y lo hace de una forma cínica, burlona, convierte su depresión en un acto lúdico y el público se ríe y le aplaude.

La encargada del bar , Susie Myerson (Alex Borstein), una mujer que vive en condiciones precarias y que creció en los lugares más pobres de New York, se convierte en la manager de Mirian y así comienzan una travesía donde tendrán que luchar contra el machismo, sus valores familiares, y en varios casos con la policía (ya que estos consideran que varias rutinas de Miriam, como hablar de su periodo, va en contra de las buenas costumbres y por lo tanto la llevan a la cárcel un par de veces).

Con una buena ambientación de los años 50, con diálogos rápidos y lúdicos,  actuaciones agradables, La maravillosa Señora Maisel es un homenaje al stand up, aboga por la historia de las mujeres que iniciaron en este arte, pelea por la libertad de hacernos reír con humor negro (algo que no les caerá bien a los jueces de lo correctamente político).Nos muestra que a veces nuestros problemas se pueden soportar un poco más usando la risa, el cinismo, burlándonos de nosotros mismos, y así comprender que podemos ser fuertes ante cualquier eventualidad.

La serie se encuentra en la plataforma de Amazon Prime, ha ganado varios Globos de Oro a mejor serie de comedia y a Rachel Brosnahan le han dado varios premios por su personaje de Miriam.

La maravillosa Señora Maisel  es una divertida comedia que nos ayudará  a quitarnos varios prejuicios, a entender el stand up y a comprender que  ante ciertos acontecimientos doloroso la risa puede ser la salida.

Bienvenido el stand up a México y riámonos un poco de nuestras desventuras, es divertidamente sano.

 

*Periodista y realizador. Director y Editor en CinEspacio24 Noticias. Colaborador en Cio Noticias y Oculus Todo el Cine.


Serie “Loudermilk”, el elogio a la sobriedad

“Loudermilk sin duda es una serie que te hará reir y reflexionar sobre tu alcoholismo, personalmente esta serie si le pego a mi alcoholismo, pero decidí abrir otra cerveza mientras ponía el siguiente capítulo”.

 

Por Marco Alan Arteaga Quintana*

@marco_aaq

A todos los que nos gusta beber en algún momento hemos pensado en dejarlo, sobre todo después de estar varias semanas con una culpa moral que no nos deja en paz. Entonces abrimos otra cerveza para quitar esa inquietud.

Sin embargo hay valientes que deciden dejar de beber, van a grupos de ayuda y con el tiempo se vuelven hasta patrocinadores y recolectan fichitas por cada logro que obtienen.

Loudermilk es una serie que habla de esto. Sam Loudermilk es el líder de un grupo de autoayuda, pero Sam no es el típico patrocinador que confía en que Dios ayudará a todos. Para este sujeto, que además es un crítico de música, la única ayuda viene de cada uno de ellos, la fuerza de voluntad y de los “huevos” que cada uno le ponga para mantenerse sobrio.

Ron Livingston (office space, Swingers), quien interpreta a Sam, hace un papel espectacular, una combinación de Doctor House con Charlie Sheen, pero también por momentos te recuerda a algún personaje de una chick flick noventera.

Loudermilk sin duda es una serie que te hará reir y reflexionar sobre tu alcoholismo, personalmente esta serie si le pego a mi alcoholismo, pero decidí abrir otra cerveza mientras ponía el siguiente capítulo.

La diversidad de personajes es mucha, la serie se da su tiempo en descubrir la vida de algunos de los que están en el grupo. Claire (Anja Savic – Supernatural y iZombie) que es la hija de una mujer con mucho dinero y que se “tiró” al alcohol por una tragedia; y Ben (Will Sasso – Three Stooges y How I Met Your Mother), quien es el mejor amigo de Sam y su patrocinador, es el sujeto que trata de controlar a Sam cada vez que quiere “incendiar” todo.

Loudermilk reivindica a los que han renunciado al alcohol, no los presenta como esas personas aburridas que intentan salvar a todos del “abismo”. En esta serie son hasta divertidos y más reales, disfrutan el abismo porque saben que es lo que hay, por eso es mejor ponerse cómodos y disfrutar.

De momento no puedes encontrarla en ninguna plataforma, sin embargo puedes buscarla en internet, la serie es original de At&T (sí también ya hacen series) se transmite por Freeform, pero estoy seguro que llegará a Netflix en los próximos meses.

Disfruten Loudermilk sigan viendo series y salud.

 

 

*Periodista. Experto en Redes Sociales, Cómics y Series. Colaborador de CinEspacio24 Noticias.


Serie “Fargo”, de la violencia extrema a la comedia en una toma

“Esta es una historia verídica. Los eventos retratados en este texto tuvieron lugar en CDMX en 2018. A pedido de los sobrevivientes, los nombres han sido cambiados. Por respeto a los fallecidos, el resto ha sido contado exactamente como ocurrió”.

Por Marco Alan Arteaga Quintana*

@marco_aaq

“Colocó la cinta en el estereo del auto, el sonido del hombre en la cajuela era molesto, mejor poner una de sus grabaciones personales, para disfrutar el viaje a Minnesota, pidieron al sujeto vivo, pero si se moría, no había tanto problema, igual pagarían”.

Historias que merecen la pena ser contadas, los hermanos Coen son los expertos en ello, en su película Fargo de 1996 encontrarás esa combinación perfecta de humor negro con violencia (en algunos casos extrema), que está perfectamente justificada.

En 2014 salió la serie Fargo que retoma la idea de la película de los hermanos Coen: un caso oscuro en la que un hombre quiere defraudar a una aseguradora y todo el plan sale mal. La ventaja de que sea una serie es que permite tener más episodios graciosos llenos de violencia, de esos que muchos disfrutamos.

La actuación de Billy Bob Thorton(Bad Santa, Monster’s Ball) es fantástica, nos entrega un villano de esos que sólo puedes amar, de esos que esperas su muerte, pero si vive también serás muy feliz. Martin Freeman (Sherlock, The Hobbit), es el villano idiota, que sabes que puede salirse con la suya, que odias por la suerte que tiene y que llega a desesperarte porque sigue vivo.

Pero la primera temporada de Fargo también cuenta una historia de amor entre dos policías, una de fe, una de familia y más micro historias dentro de cada uno de los capítulos.

En la segunda temporada “viajamos en el tiempo” a la década de los años 70,y nos cuenta una historia aún más violenta sobre los inicios de la mafia en esa zona de los grandes lagos de Estados Unidos. Jeffrey Donovan (Burn Notice, Changelin) interpreta a un mafioso violento.

La tercera temporada, la última hasta hoy, le dio un Globo de Oro como mejor Actor a Ewan Mcgregor (Obi-Wan, Transpoiting) por interpretar a unos gemelos con diferente suerte; realiza el papel de un villano implacable.

 

No hay duda de que si eres fan de las series que te cuentan una historia que por momentos parece real y por momentos podría tratarse de un cómic, seguramente disfrutarás de Fargo. La buena noticia es que ya está en Netflix. La mala es que aún no sabemos cuando llegará la 4ta temporada.

 

 

*Periodista. Experto en Redes Sociales, Cómics y Series. Colaborador de CinEspacio24 Noticias.


“Cobra Kai”, la secuela de la cinta “Karate Kid” de 1984

¿Recuerdan la película Karate Kid y a Daniel Sam, alumno del maestro Miyagi?, regresa, pero ahora en forma de serie, con diez capítulos de media hora cada una, que serán transmitidos por Youtube Red.

 

Por Arturo Brum Zarco*

@arturobrum

La plataforma de streaming de Google anunció que prepara un spin off de la cinta Karate Kid de 1984, donde Daniel LaRusso (Ralp Macchio) entrenó karate de una forma poco convencional (pintaba de arriba abajo paredes) bajo las órdenes del maestro Miyagi (interpretado por Pat Morita), para vencer al Dojo Cobra Kai y a su mejor exponente Johnny Lawrence (William Zabka).En este tiempo, y en la actualidad, la película tuvo un buen recibimiento y sigue siendo un tipo de referente para la juventud de ese entonces.

En 2018 se estrenará la serie, la cual se llamará Cobra Kai y continuará con la historia de la película de 1984. Además contará con los protagonistas principales Ralph Macchio y William Zabka.

Cobra Kai sucede 30 años después de la pelea por el campeonato que tuvieron Daniel y Johnny. Este último se encuentra en momentos difíciles de su vida, por lo que decide reabrir el Dojo Cobra Kai. Por su parte, Daniel, que es un hombre exitoso, siente que no ha logrado un equilibrio de su vida. A estos dos actores ya los habíamos vistos juntos en una participación especial en el capítulo The Bro Mitzvah, de la serie How I meet Your Mother.

Según varios medios de comunicación la nueva serie será una comedia, y debe serlo porque no me imagino a Ralph a sus 55 años haciendo de nuevo la patada de la Grulla (con la que venció a Zabka en 1984).

 

Periodista y realizador. Director de Comunicación CinEspacio24.