“Sharp Objects” una mini serie para derrotar a tus demonios internos

Sharp Objects es una serie, producida por HBO, que narra la vida de Camille Preaker, una periodista alcohólica y depresiva, que tiene que regresar a su pueblo natal para investigar el asesinato de dos niñas. Protagonizada por Amy Adams, quien realiza una actuación destacada.

 

Por Arturo Brum Zarco*

@arturobrum

Camille Preaker (Amy Adams) es una periodista con problemas de alcohol, es cínica, depresiva y ha intentado suicidarse. Su ropa siempre es la misma, usa pantalones y blusas de manga larga para esconder las cicatrices de los cortes que ella misma se ha provocado por todo el cuerpo.

Inició a hacerse daño desde que era una niña, sobre todo cuando murió su hermana menor. Camille desayuna, come y cena la botella de licor que tenga a la mano. Sin embargo, es una buena periodista y vive en la cuidad de San Luis, Estados Unidos, y es muy querida por el editor del periódico donde trabaja.

Cuando asesinan a dos niñas del pueblo donde nació Camille, Wind Gap, Missouri, su editor le exige que vaya al lugar e investigue el caso. Para ella regresar al sitio donde creció es un tormento, ya que lleva años sin hablarle a su madre, Adora Crellin (Patricia Clarkson), una señora neurótica e hipocondríaca, y no conoce a su media hermana, Amma (Eliza Scanlen), quien ya es una adolescente.

Camille escapó de ese pequeño pueblo porque no soportaba la falsedad de sus vecinos, no aguantaba el recuerdo de la muerte de su hermana (quien falleció por razones desconocidas), no tolera a su madre quien le recrimina todo lo que hace; no obstante regresa, y no sólo para averiguar lo que ocurrió con las dos niñas, sino también para afrontar los demonios de su pasado.

De eso trata la mini serie Sharp Objects, una producción de HBO y de ocho capítulos.Una serie que aborda las enfermedades mentales, la depresión, el alcoholismo y el daño hacía las mujeres. Basada en la novela homónima de Gillian Flynn.

Con una ambientación lúgubre y tenebrosa la serie nos transporta a un pueblo donde se refleja a la perfección ese famoso dicho de “pueblo chico, infierno grande”, ya que Wind Gap parece un infierno, en el que todo mundo critica, un sitio que parece abandonado, como si el tiempo se hubiera detenido, y por momentos salen pequeñas sombras de adolescentes y adultos a pasear. El trabajo de  producción de arte de la serie es asombroso.

Camille explica que en su pueblo hay dos tipos de personas: los que trabajan en la cría y matanza de cerdos y los dueños de las fábricas; la familia de Camille pertenece a los segundos, su madre es dueña de la empresa más grande del lugar. Los mataderos de cerdos son la principal actividad del pueblo, el cual está rodeado de bosques. Camille creció entre matanzas de animales y una madre sobre protectora y con delirios de grandeza.

La serie bien puede entenderse como un programa de detectives; pero es mucho más, tiene a los tres personajes femeninos, la familia de Camille, como ejes narrativos de lo que sucede en la historia; así no sólo vemos la investigación del caso, aborda los problemas y secretos familiares, enfermedades mentales y  la  complicada convivencia entre madre e hija.

Amy Admas, nominada seis veces al Oscar, se sale de su zona de confort y nos muestra un personaje que no había realizado, alguien físicamente y psicológicamente destruido, su corporalidad y sus expresiones son las correctas para mostrarnos la fragilidad de una mujer que se fue de su pueblo, pero su pueblo siempre está presente en su mente.

Sharp Objects poco a poco nos va llevando a un infierno representado por todo el pueblo: su comunidad, su policía, sus adolescentes, sus creencias; una metáfora a que el ser humano es quien crea sus propios diablos. Con rasgos de género de terror y thriller, la serie es una buena propuesta para entender que a los demonios del pasado se les combate de frente.

 

*Periodista y realizador. Director de Comunicación en CinEspacio24. Colaborador en Cio Noticias.


“Veep”, la parodia política que la superó la realidad

Después de siete temporadas llega el final de la serie Veep, que nos cuenta la travesía de la Vicepresidenta de los Estados Unidos Selina Meyer para  convertirse en Presidente; protagonizada por la inigualable comediante Julia Louis-Dreyfus.

Por Arturo Brum Zarco*

@arturobrum

Selina Meyer (Julia Louis-Dreyfus) es una ambiciosa, vanidosa y caprichosa política estadounidense. Es Vicepresidente de los Estados Unidos de América y su objetivo es ser la primer mujer Presidente de su país.

La Veep (como le dicen coloquialmente), bien puede, el mismo día, prometerle cosas a una líder de una sociedad pro-vida y  unos cuantos segundos después reunirse con una organización a favor del aborto y asegurarles que está con ellos.

 

 

Asimismo, es común que cuando saluda a un colega político, ya sea de su partido o de la oposición, al despedirse, Selina se acerca a sus colaboradores para decir algún comentario burlón  sobre su apariencia, religión o raza.

Siempre sonríe cuando está ante las cámaras y saluda a toda la gente que se acerca a ella; pero tras “bambalinas”, sólo ve a las personas como posibles votantes y de inmediato se desinfecta las manos (la corrección política sólo existe cuando Selina tiene una cámara o un votante en frente).

Cuenta con un equipo de trabajo que, además de soportar las excentricidades de Selina, es incompetente, ya que provocan crisis y escándalos que no le ayudan  a Meyer; como filtrar información confidencial de niños enfermos, despedir a personas que hacían bien su labor, ocasionar problemas internacionales, entre otras situaciones lúdicas.

Su grupo de trabajo lo conforman, Gary Walsh (Tony Hale) , quien se dedica a cargar una bolsa con todo lo que necesita la vicepresidenta (incluso lo más raro que puedan pensar),una persona incondicional a Selina hasta llegar a los extremos; Mike McLintock (Matt Walsh), su jefe de comunicación, que tiene grandes problemas de inseguridad y no sabe hablar ante la prensa; Amy Brookheimer (Anna Chlumsky), su jefa de personal, antisocial y cínica; y Dan Egan (Reid Scott), su asesor principal, un mujeriego que no duda en traicionar a sus compañeros.

Ellos forman un grupo de personas que sólo les interesa el poder, y que su líder Selina Meyer sea presidente  y para lograrlo no importa lo que tengan que hacer.

De eso se trata la sitcom Veep, producción de HBO, que se estrenó en abril de 2012, una serie que parodia a la política y los políticos de los Estados Unidos, y lo hace con un divertido humor negro,  cada capítulo aborda la hipocresía, avaricia y los “apetitos” insaciables de poder de cualquier político.

Tuvo siete temporadas, las primeras seis de diez capítulos cada una, pero en 2017 tuvieron que parar la producción de la última temporada, ya que Julia Louis-Dreyfus estaba luchando contra el cáncer de mama.

En 2019 retoman la serie y en siete capítulos (los cuales terminaron el 12 de mayo de 2019) nos cuentan si la egocéntrica Selina Meyer se convirtió en presidente o no.

La serie tiene buen ritmo, originalidad, sorpresa, actuaciones destacables, su reparto es de lujo, con grandes comediantes que saben hacer de una situación sería algo absurdo y sin sentido (como la política).

Pero sobre todo destaca Julia, quien ya ha demostrado con creces que es una de las mejores comediantes de la actualidad, desde que inició en Saturday Night Live, y después en su famoso papel en la serie cómica y de culto Seinfeld. Julia sabe manejar el tiempo y la corporalidad en la comedia como nadie.

Veep retrata situaciones impensables, mensajes de políticos que eran difícil de imaginar, es decir, cumplía con los requisitos de ser una parodia; pero la realidad le ganó y esos mensajes tan irrisorios y situaciones inimaginables se volvieron verdad con un racista e ignorante personaje que llegó a ser presidente de los Estados Unidos de América.

Ante esa situación las últimas temporadas de la serie se vuelven más radicales, con mayor humor negro y un tanto crueles; para así realizar una denuncia a la política actual de los Estados Unidos.

Veep es una serie que supo reflejar la penosa política de su  país, y lo hizo con un humor que peleaba contra lo correctamente político, e irónicamente la realidad superó su ficción.

 

 

*Periodista y realizador. Director y Editor en CinEspacio24 Noticias. Colaborador en Cio Noticias.