“Salvaje” honesto retrato sobre la prostitución masculina

Salvaje, ópera prima de Camille Vidal- Naquet, es una cinta francesa que con base en  tomas honestas, narra, sin prejuicios, la vida de Leo un joven de 22 años que se dedica a la prostitución homosexual. 

Por Arturo Brum Zarco*

@arturobrum

Vivir fuera de los “parámetros” que rigen las sociedad y no perder tu personalidad, ni tu capacidad de sentir o amar y ser amado; a esa reflexión nos lleva el cineasta francés Camille Vidal- Naquet, con su ópera prima Salvaje (Sauvage), donde retrata la vida de un hombre de 22 años que se dedica a la prostitución homosexual.

En ocasiones señalamos, juzgamos y rechazamos a quien ha seguido un camino diferente a lo que dictan los supuestos “valores morales” que nos han impuesto, pero por lo regular o casi siempre nuestros juicios parten de la ignorancia y la incomprensión.

Al respecto, después de tres años de investigación y de entrevistar a gente sin hogar que se dedica a la prostitución en París, Camille realiza un largometraje íntimo, honesto y crudo como la realidad, recrea una parte de la sociedad que está ahí, siempre ha estado ahí y muchos no la quieren ver.

El director logra su objetivo con el personaje de Leo (brutal y conmovedor trabajo de Félix Maritaud), un joven de 22 años que se dedica a la prostitución, no tiene un hogar, duerme por lo general en la calle y tiene problemas con las drogas; a pesar de que esta descripción puede llevarnos a una dramatización exagerada, el director supo reflejar la vida de este hombre sin victimizarlo, al contrario lo humaniza, le da un rostro, la de voz, y muestra que quiere amar, ser libre: un personaje anárquico cómodo con su forma de vivir.

Leo camina sin pudor por las calles de París, parece ir rumbo al abismo, al desasosiego, a la tragedia, pero la franqueza con la que Camille lo aborda nos muestra otra perspectiva, una sin juicios morales.    

Así, nos presenta la historia de un joven como cualquier otro, que siente, se enamora, sufre, se enferma, va a fiestas y le duele no ser correspondido por la persona que le gusta.

La cámara del director nos lleva a ese lugar donde los prostitutos en París se juntan, se paran a lado de la calle para conseguir trabajo, porque la cinta deja claro que ellos sólo están realizando un trabajo más; algunos lo hacen por gusto, otros por necesidad, pero en ningún momento se victimizan o se quejan de lo que hacen.

Esta cualidad que tiene la cinta  de humanizar y enseñarnos los sentimientos de estos personajes,  lo consigue con una narrativa que tiene su soporte en las imágenes, en el encuadre, en su fotografía, dejando al espectador que a partir de ahí saque sus propias conclusiones sobre unos hombres que sólo están trabajando.

Salvaje no juzga sólo refleja la parte de la ciudad que algunos rechazan, rompe la pared que ciega a muchos de esa realidad; y lo hace sin prejuicios, por eso el filme tiene secuencias explícitas, no se censura y esa es una de sus mayores virtudes.

En el viaje y andar de Leo nos tropezamos con una realidad que no cae en dramatismos banales, sino la vida misma vista desde otro punto de vista; Leo siente y también exige que lo amen.

Periodista y realizador. Director de Comunicación en CinEspacio24. Colaborador en Cio Noticias.


“Amanda”, los cambios radicales de la vida

Amanda es una conmovedora cinta sobre un joven que vive  sin ninguna preocupación, pero después de un atentado en un parque en París, tendrá que hacerse cargo de su sobrina de siete años, Amanda. 

Por Arturo Brum Zarco*

@arturobrum

Este 2019, el actor francés Vincent Lacoste “invadió” México con buenas películas; ya que llegaron al país tres agradables interpretaciones de dicho artista: nos mostró lo complejo del amor en pareja con la cinta Vivir deprisa, amar despacio, la desesperación y frustración por ser el mejor en la escuela en Primer año, y una contenida y conmovedora actuación en Amanda.

Casualmente estas tres cintas se estrenaron casi al mismo tiempo, y comprobó que Vincent tiene unas capacidades interpretativas de clase mundial. Sobre todo en la película Amanda, que forma parta del Tour de Cine Francés 2019.

En dicho largometraje, dirigido por Mikhaël Hers, interpreta a David, un joven de 25 años sin ninguna preocupación, como pagar renta, mantener a alguien o conseguir un trabajo estable; no obstante, esto no quiere decir que sea un holgazán, el filme nos muestra a alguien que trabaja y vive a su ritmo.

La cinta inicia cuando David, por un favor que le pide su hermana Sandrine (Ophélia Kolb), tiene que recoger a su sobrina Amanda (Isaure Multrier), quien tiene siete años, de la escuela, pero este llega un poco tarde por ella. Esta pequeña secuencia muestra la esencia del filme, el joven ama a su sobrina, sin embargo se mueve al tiempo de sus necesidades y no de los demás.

Asimismo, David comienza una relación con su vecina, que al principio sólo parece una “aventura” más.

El estilo de vida de David cambiará abruptamente cuando un terrible atentado (unas escenas perturbadoras de la cinta) sucede en un parque de París donde su hermana muere y él tendrá que decidir si se convierte en el tutor legal de Amanda.

El director con un ritmo semi lento y unas secuencias conmovedoras, nos muestra a un joven primero feliz con su vida y después confundido y sobre todo triste con lo que sucedió; por su parte Amanda, aún no comprende del todo que su madre no regresará.

El conflicto aparece en la convivencia de estos dos personajes, que a pesar de su gran amor, no conocen la rutina ni la forma de vivir del otro; así tío y sobrina comenzarán un “viaje” nuevo para ellos y a la vez reconfortante; esta ambivalencia la toca de manera adecuada el filme con momentos de alegría por parte de los dos, o peleas sin sentido. Un cambio radical y obligatorio puede ser demoledor.

La cinta aborda que ningún plan de vida está “escrito”, ante al eventualidades y tragedias los cambios son necesarios y las decisiones son un punto de partida que deben tomarse con tranquilidad a pesar del “infierno” que te rodee.

Amanda es una drama que muestra el amor de familia, el perdón, la comprensión del otro, y sobre todo la gran capacidad, insisto, de Vincent como actor.

Periodista y realizador. Director de Comunicación en CinEspacio24. Colaborador en Cio Noticias.

 


“Un amor a segunda vista”, una comedia romántica a la francesa

Un amor a segunda vista es una comedia romántica francesa, sobre un escritor famoso de ciencia ficción que cada vez ignora más a su esposa y amigos, pero un día despierta en un universo paralelo donde no es conocido y es un profesor de literatura en una preparatoria. 

Por Arturo Brum Zarco*

@arturobrum

Parece que llegamos al punto donde odias o amas las comedias románticas. Para los detractores de este sub género, no importa ver la cinta, con sólo “analizar” el tráiler (o leer que es una comedia romántica) vaticinan que será una porquería, y quizá su augurio sea un poco razonable: este tipo de películas nos ha entregado propuestas recicladas, con argumentos clasistas, actuaciones inolvidables y chistes anodinos.

Sin embargo, este sub género es uno de los más populares, no sólo en México sino en el mundo. Consigues a la pareja perfecta, hombre y mujer atractivos, los pones en una situación donde su amor está en cierto peligro (tampoco uno muy grave), agregas unos chistes y al amigo “perdedor” de los dos, y la taquilla es garantizada.

Es un cine que no va a proponer mucho, no obstante, hay excepciones, y aunque mantengan todo el cliché de una comedia romántica pueden tener destellos de algo original. Tal es el caso de la cinta francesa Un amor a segunda vista (Mon Inconnue, Francia-Bélgica).

Dicho filme llega a México como parte del programa del Tour de Cine Francés 2019.

Dirigida por Hugo Gélin, quien se atrevió a hacer en 2016 el remake francés de la cinta No se aceptan devoluciones de Eugenio Derbez, con un resultado  más placentero que la original.

El director, muy a su estilo, con secuencias bien hechas pero sin ningún manejo novedoso de cámara o una fotografía deslumbrante, presenta ahora una comedia romántica a la par de una producción hollywoodense, pero hablada en francés. No todo lo que viene de Francia es cine de culto y provocador.

Un amor a segunda vista es una cine comercial, y  tiene puntos destacados, la forma de abordar su argumento, sus actuaciones y por su puesto el amigo “tonto” de la pareja son aspectos que mantienen un discurso lúdico y sin pretensiones clasistas.

Raphael (Francois Civil) es una escritor famoso de novelas de ciencia ficción; su esposa Olivia (Josephine Japy) es una pianista que dejó su carrera para ayudar a su pareja. Esto ha provocado un cierto vacío existencial en Olivia, y por su parte Raphael cada vez es más egocéntrico y soberbio.

Un día después de una terrible pelea entre los dos, donde Olivia le dice a su esposo que ya no siente amor por él, Raphael despierta en un universo paralelo, donde no están casados, ella es una pianista famosa y él un profesor de literatura en una preparatoria.

Raphael con ayuda de su inseparable y chistoso amigo de la preparatoria hará todo lo posible para tratar de conquistarla de nuevo.

Estos argumentos de “¿qué hubiera pasado sí?”, son comunes en el cine, pero de nuevo lo interesante es cómo lo cuentas, y Hugo Gélin lo sabe hacer con un ritmo agradable, es decir, conoce la forma de realizar una comedia sin caer en tantos clichés y poner en el lugar correcto un chiste. 

Si bien no aborda la complejidad a fondo del amor y la situación de pareja (porque ese no es su objetivo), es una propuesta divertida y entretenida, de una comedia romántica francesa.

*Periodista y realizador. Director de Comunicación en CinEspacio24. Colaborador en Cio Noticias.

 

 


“El misterio del Sr. Pick”, la literatura elitista

El misterio del Sr. Pick es una comedia francesa, del Tour del Cine Francés, que narra la obsesión de un crítico literario por demostrar que la novela más exitosa del momento no la pudo escribir el señor Henri Pick, un hombre que murió antes de que se publicara la obra  y que era pizzero en un pequeño pueblo. 

 

Por Arturo Brum Zarco*

@arturobrum

El mundo literario está rodeado de misterios, como autores que fueron desconocidos en vida y cuando murieron se encontraron sus grandes obras (Franz Kafka), grandiosos textos que aún se desconocen su autor (Cantar de Mio Cid) , escritores que se sospecha la autoría de sus libros (William Shakespeare), incluso críticos e historiadores afirman que algunos de los más grandes escritores no existieron (Homero).

Estos misterios crean un ambiente poético y mágico alrededor de la literatura y de las obras, y a ese mundo nos lleva la cinta francesa El misterio del Sr. Pick (Le mystère Henri Pick, Francia-Bélgica, 2019), que llega a México como parte de la edición del Tour del Cine Francés 2019.

Dirigida por Rémi Bezancon nos cuenta la obsesión de un crítico literario que no cree que el libro más vendido y aplaudido del momento fue escrito por un pizzero de un pequeño pueblo francés.

El filme comienza con una joven y ambiciosa editora que escucha la historia de una biblioteca que tiene una sección con todos los libros que han sido rechazados por las editoriales; al visitar el lugar encuentra un manuscrito firmado por Henri Pick, al leerlo descubre una obra maestra y cuando se entera que el autor era un pizzero de un pequeño pueblo, que murió hace dos años, decide publicar la novela.

La familia de Henri Pick, su esposa e hija, desconocían que a él le gustara leer y sobre todo escribir.

Por su gran calidad y la anécdota de que un hombre sin ningún estudio escribiera esa magnifica obra, el libro se convierte en un éxito en ventas y es elogiado por los especialistas. Menos por una persona, Jean- Michel Rocuhe (Fabrice Luchini), un crítico literario, que por dudar de la veracidad del autor pierde su trabajo y es atacado por la comunidad literaria.

Así, Jean comienza una investigación sobre el libro y después de varias discusiones convence a la hija de Henri Pick, Josephine Pick (Camille Cottin) que le ayude.

La cinta es una comedia agradable, que usa herramientas narrativas del thriller para crear una premisa que muestra la vanidad y el sentimiento de superioridad de algunos intelectuales (¡cómo es posible que alguien sin estudios entre a nuestro mundo literario!).

La química entre Jean y Josephine se vuelve un viaje introspectivo donde los dos descubrirán sus complejos, defectos y envidias. Su investigación los llevará a varios escenarios donde el realizador en cada momento hace crecer el misterio del señor Pick, en ese aspecto su hilo conductor se vuelve atractivo y sumamente enigmático.

El misterio del Sr. Pick es un filme que invita a la lectura, a la investigación, a escribir y a imaginar que la nueva gran novela puede estar en las manos de tu vecino; la literatura es y debe ser para todo el mundo.

*Periodista y realizador. Director de Comunicación en CinEspacio24. Colaborador en Cio Noticias.


Con 7 buenas películas, llega el Tour de Cine Francés 2019

El Tour de Cine Francés es una muestra itinerante que presenta la mejor selección de cine francés contemporáneo en todos los estados de República Mexicana del 6 de septiembre al 17 de octubre.

Fundada por Nueva Era Films, Sala de Arte Cinépolis, la Embajada de Francia en México y la Federación de Alianzas Francesas, esta muestra tiene el propósito de promover el cine francés, y crear un nuevo público cinematográfico ávido por la cultura y el lenguaje galo.

Creado en 1997, el Tour tiene en su haber más de 165 filmes proyectados a lo largo de sus más de 20 años de vida y se ha convertido en una tradición anual dentro de la agenda cinematográfica de México, siendo el festival de cine itinerante más grande y con mayor proyección en nuestro país.

La presente edición, contará con 7 películas francesas acompañadas por 15 cortometrajes producidos por el Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE) que serán proyectados de forma alternada previo a cada función. Cabe recordar que desde 2005, el Tour de Cine Francés otorga el premio La Palmita como reconocimiento al mejor cortometraje mexicano dentro de los que participan en cada edición de esta muestra. El jurado del premio está constituido por directores, críticos y distribuidores. La Palmita se ha convertido en un importante impulso a nivel nacional que permite al proyecto elegido darse a conocer.

Cada película se presenta en los más de 100 complejos Cinépolis y en las 25 salas de Sala de Arte Cinépolis durante dos, tres y cuatro semanas en cada una de las más de 73 ciudades que forman parte de su amplio circuito de exhibición.

Estos son los títulos que conforman la nueva edición del Tour de Cine Francés:

  • Amanda (Francia, 2018) de Mikhaël Hers

David tiene veinticuatro años y disfruta plenamente de su libertad y soltería, aunque recientemente ha iniciado un romance con Lena, su nueva vecina. Se gana la vida haciendo pequeños trabajos y evita tomar decisiones que lo comprometan seriamente. Todo esto cambia de modo drástico cuando su hermana muere trágicamente en un atentado terrorista en París, y se ve obligado a hacerse cargo de Amanda, su sobrina de siete años.

El sexto largometraje del parisino Hers es un drama intenso protagonizado por Vicent Lacoste, Isaure Multrier y Stacy Martin. Por Amanda su director ganó el Premio Linterna Mágica en el Festival de Venecia 2018 y tuvo dos nominaciones a los Premios César en Francia, en las categorías de Mejor Actor (Vicent Lacoste) y Mejor Música Original (Anton Sanko).

 

 

  • Blanca como la nieve (Blanche comme beige, Francia, 2019 ) de Anne Fontaine.

Claire, una hermosa joven, trabaja en el hotel de su difuto padre que ahora es administrado por su madrastra, Maud. Carcomida por los celos al darse cuenta que su amante se está enamorando de su hijastra, Maud planea su muerte. Pero Claire es rescatada por un misterioso hombre quien la lleva a vivir a su granja y ella decide quedarse a vivir en el pueblo donde esta se ubica. Allí, siete de sus habitantes caerán rendidos ante su belleza, y Claire iniciara relaciones de diversa índole con ellos.

Reinterpretando un relato clásico de los hermanos Grimm, la directora de filmes como La chica de Mónaco (2008) y Coco antes de Chanel (2009) -ambas proyectadas en ediciones anteriores del Tour-, relata una historia donde su protagonista alcanzará su emancipación carnal y sentimental. Es protagonizada por Lou de Laâge, Isabelle Huppert y Charles Berling.

 

  • Edmond (Cyrano mon amour, Francia, 2019) de Alexis Michalik.

París, diciembre de 1897. El joven poeta Edmond Rostand, aún no cumple treinta años pero ya tiene dos hijos y muchos problemas pues no ha escrito nada en dos años. Por azares del destino, conoce al famoso actor Constant Coquelin quien se interesa en estelarizar la nueva obra de Rostand. Solo hay un inconveniente: el poeta aún no escribe dicha obra y tendrá que lidiar con los caprichos de los actores, con las limitaciones impuestas por los productores e incluso con problemas conyugales, para poder escribir y concluir la inexistente obra de la cual solo tiene claro el título: Cyrano de Bergerac.

En su debut detrás de las cámaras, el actor francés Alexis Michalik concibe una comedia de época, imaginando cómo pudo haber sido el proceso de creación y los obstáculos que tuvo que enfrentar una de las obras teatrales clásicas por excelencia, en un juego donde lo real y lo ficticio se entremezclan para dar vida al filme. Cuenta con las actuaciones de Thomas Solivérès, Oliver Gourmet y Mathilde Seigner.

 

  • El misterio del Sr. Pick (Le mystère Henri Pick, Francia-Bélgica, 2019) de Rémi Bezançon

En una biblioteca de Bretaña, una joven editora descubre un manuscrito extraordinario que decide publicar. La novela fue escrita por el enigmático Henri Pick, un pizzero de la zona que murió dos años antes del descubrimiento. La viuda de Henri le cuenta que él no leyó un solo libro en toda su vida y que lo único que escribía era la lista de compras diarias. Aún así la novela se convierte en un rotundo éxito, lo que despierta las sospechas de un famoso crítico literario que decide comenzar una investigación al respecto.

En su sexto largometraje, Rémi Bezançon combina el drama, el suspenso y la comedia para crear un efectivo trabajo que se sostiene principalmente gracias a la interpretación de Fabrice Luchini (El insolente, En la casa, Paseando con Molière), apoyado por las actrices Camille Cottin y Alice Isaaz.

 

  • En buenas manos  (Pupille, Francia, 2018) de Jeanne Herry

Théo acaba de nacer. Después de dar a luz, su madre biológica lo entrega a un programa de adopción, dentro del cual se le conceden dos meses para cambiar de opinión. Los servicios de ayuda social y de adopción se ponen en marcha: unos deben encargarse del bebé en esta fase de incertidumbre, otros deben encontrar a la que se convertirá en su madre adoptiva. Y encuentran una buena candidata en Alice, quien lleva casi diez años luchando por ser madre.

La película es un conmovedor drama que marca la segunda incursión cinematográfica de la actriz Jeanne Herry. Fue nominada a los Premios César franceses en las categorías de Mejor Película, Mejor Director, Mejores Actuaciones y Mejor Guión entre otros. Es protagonizada por Sandrine Kiberlain, Gilles Lellouche y Élodie Bouchez.

 

  • Mi niña (Mon Bébé, Francia-Bélgica, 2019) de Lisa Azuelos

Héloïse es una madre divorciada con tres hijos. Jade, su hija menor, acaba de cumplir 18 años y está a punto de abandonar el nido para continuar sus estudios en Canadá. Conforme se acerca la despedida, y con el estrés que esto implica, Héloïse trata a toda costa de generar recuerdos grabando los últimos instantes de su hija en el hogar materno.

Lisa Azuelos es una cineasta que destacó internacionalmente gracias a su filme Lol@ de 2008 (incluido en la edición 13 del Tour), el cual tuvo incluso un remake hollywoodense en 2012 escrito y dirigido por ella misma, y estelarizado por Miley Cyrus. Ahora regresa con un nuevo trabajo donde vuelve a abordar el tema de la relación y las complicidades entre madre-hija y cómo estas se transforman con el paso de la adolescencia a la vida adulta. La cinta es protagonizada por Sandrine Kiberlain, Thaïs Alessandrin y Patrick Chesnais entre otros.

 

  • Un amor a segunda vista (Mon Inconnue, Francia-Bélgica, 2019) de Hugo Gélin.

Raphaël es un exitoso escritor felizmente casado con Olivia, una pianista que puso su carrera en segundo plano para estar con su marido. Una noche después de una fuerte pelea entre la pareja, Raphaël se despierta en una vida paralela en la que no está casado con Olivia y él es un simple maestro de secundaria. Al darse cuenta que su mujer lo era todo para él, tratará de reconquistar al amor de su vida quien ahora es una perfecta desconocida.

¿Qué harías si tuvieras una segunda oportunidad para enamorarte por primera vez? Esta es la interrogante que el cineasta Hugo Gélin explora en su tercer largometraje, una comedia romántica que lleva en los estelares a François Civil, Joséphine Japy y Benjamin Lavernhe.

El Circuito Cinépolis del Tour de Cine Francés tendrá presencia en 73 ciudades en la República Mexicana a partir del mes de septiembre. Iniciará en la Ciudad de México y estará presente en Xalapa, Hermosillo, Saltillo, Morelia, Cancún, Puerto Vallarta, Oaxaca, Puebla, Michoacán, Guadalajara, Monterrey, Mérida, Acapulco, Querétaro, Mexicali, Tijuana y Veracruz, entre otras ciudades.

Además de su exhibición en México, a través de la alianza entre Nueva Era y Cinépolis, el Tour de Cine Francés se replica desde 2002 en 6 países de Centroamérica en salas de Cinépolis, y desde 2018, también en salas de Cinépolis, está presente en Argentina y Chile.

 

 

 

 


“Primer año”, la feroz competencia por ser el mejor estudiante

La cinta francesa, Primer año nos narra la historia de Antonie y Benjamín dos jóvenes que se preparan para cursar el primer año de la carrera de medicina; uno estudia mucho pero se le complican varias materias, el otro es un poco flojo y pasa con facilidad sus exámenes.

Por Martín L. González*

@martin_lgonzale

En la cinta francesa Primer año, Antonie (Vincent Lacoste), es un chico que se encuentra recursando el primer año de la carrera de medicina, aunque estudia mucho y es disciplinado se le complica pasar los exámenes; a diferencia de Benjamín (William Lebghil), quién a pesar de no tener mucha pasión por la carrera, es un joven bastante talentoso que parece llevar la medicina en la sangre.

Por azares del destino, estos dos chicos comenzarán una amistad y y se apoyarán. Antonie pondrá disciplina y compromiso en la manera de estudiar de Benjamín, y este, a su vez, le ayudará a Antonie en química y otras materias que se le complican.

El director de la película Thomas Lilti, utiliza a sus personajes para contar una historia inspiradora sobre lo difícil que puede ser cursar una carrera, sobre todo en el primer año. Las características de estos son tan diferentes que actúan como complemento uno del otro. Una especie de ying y yang, que muestra los dos lados de la moneda  en los estudiantes: el listo pero flojo alumno, y el comprometido pero no tan dotado estudiante.

El ritmo que mantiene es acertado. Es rápido y ruidoso cuando la historia lo amerita pero es tranquilo y denso cuando así se requiere. Al igual que con los protagonistas, las situaciones nos muestran lo fuera de control que puede ser la vida durante la carrera, pero en ningún momento olvida mostrar el esfuerzo y la dedicación que se le debe poner para conseguir terminarla.

Las trabas que se presentan a lo largo de la historia son bastante reales, ya que suelen ser actitudes naturales del ser humano. El amor, la envidia o el enojo son algunas de las emociones que logra plasmar el director a lo largo del largometraje.

Sin duda uno de los logros más grandes de la cinta es la manera en que consigue que se sienta tan emocionante el simple hecho de ver a dos sujetos estudiar, ya que la química entre los actores es tan natural que realmente te involucras con sus motivaciones y te genera el deseo de querer verlos triunfar, algo que puede generar de manera involuntaria una motivación en el ámbito personal del espectador.

Ver a alguien que se logra superar a sí mismo en la gran pantalla puede darnos motivos suficientes para salir de la sala con la pila recargada y con la aspiración de cumplir nuestras metas. Algo tan simple como una película puede ser todo lo que necesitamos para no bajar la guardia y comernos al mundo a bocanadas sin importar lo difícil que, por momentos, pueda sentirse.

*Colaborador en CinEspacio24 Noticias.


Los pormenores del amor: “Amante fiel”

Louis Garrel, actor francés, dirige su segunda película, Amante fiel, una agridulce comedia acerca del amor y las complicaciones por sufrir o gozar al amar a alguien.

Por Isaac Piña Galindo*

@IsaacPi15a 

Escrita y protagonizada por el mismo Garrel, la película discurre con sencillez entre una puesta en cámara desenfadada y una trama que tiende a lo literario, pero que el realizador sabe manipular con inteligencia.

La narración, tres voces en primera persona que acompañan gran parte del filme, consigue que disfrutemos todavía más las contradicciones así como el constante toma y daca que provoca la tensa relación entre los tres protagonistas, Marianne (Laetitia Casta), Eve (Lily-Rose Depp) y el mismo Garrel como Abel.

El filme es en esencia un disfrutable melodrama ligero, gracias a que el autor endulza las tribulaciones de cada personaje con brillantes momentos de comedia que provocan en el espectador, como mínimo, el esbozo de una sonrisa, lo que a la postre permite identificarse más fácilmente con el estado emocional de los protagonistas.

Así se trate de una postura manipuladora, taciturna o soñadora, cada personaje sufre de manera distinta porque tienen una historia propia que han afrontado con su carácter particular. La inteligente construcción de los personajes reluce por el contraste entre sus dubitativas reflexiones existenciales y las ridículas decisiones que al final toman al ser víctimas de sus emociones.

En particular, Lily-Rose Depp roba cámara en su papel de admiradora secreta que se transforma poco a poco, adoptando distintas “máscaras” durante su paso de niña a adulta, aunque conservando siempre una actitud pícara, seductora e incluso algo desequilibrada, con lo que regala una actuación atrevida y conmovedora por igual.

Amante fiel es una elegante comedia romántica en el espíritu del cine de Francois Truffaut, Claude Lelouch o Woody Allen, que goza de pasajes tanto dulces como dolorosos y que se da tiempo para meditar acerca del amor como el origen de todo, del que emana la tristeza, la locura y la comprensión, todas ellas emociones y perturbaciones que afectan la amistad, la sexualidad, la muerte y la relación familiar.

*Cineasta y Colaborador en CinEspacio24 Noticias


“Vivir de prisa, amar despacio”, una bella cinta de amor

Muy pocas veces el título de una película representa con tanta lealtad la idea principal de la misma. Quizá se le resta importancia a ese ámbito, pero hacerlo de manera correcta puedo lograr que un largometraje resuene en la conciencia de los espectadores por mucho tiempo; y eso es lo que hace la cinta Vivir de prisa, amar despacio.

Por Martín L. González*

Jacques (Pierre Deladonchamps) es un escritor que vive en la ciudad de París, Francia, en el año de 1990. Cerca de cumplir los 40 años comienza a cuestionarse si lo mejor de su vida aún está por llegar, vive con su pequeño hijo.

Paralelo a eso, Arthur (Vicent Lacoste) es un estudiante que vive en la Bretaña francesa. Durante el verano, Arthur y Jacques comienzan una pasional y bella historia de amor. Sin embargo, Jacques sabe que ese amor, no durará mucho.

Cuando hablamos de cine que abordan el tema del amor, podemos mencionar grandes películas como Casablanca del director Michael Curtiz, o por qué no Annie Hall de Wood Allen. En ese sentido, Vivir deprisa, amar despacio se encuentra entre esas películas que no “chocan” ni arrastran los clichés que suelen presentarse en el cine sobre amor.

Tenemos enfrente una historia que no tiene nada del otro mundo. Sin embargo,  gracias al amor que se crea entre los protagonistas, y la manera tan natural en la que fluyen las situaciones nos hace encariñarnos con los personajes y, además, sentir con ellos. El amor es un tema universal y por ello es tan fácil que entendamos todo lo que rodea a esta pareja.

Una relación de ensueño. Algo que muchos desean. Ir al cine, ver a alguien a la lejanía, mirarlo fijamente y descubrir que tal vez esa persona sea tu alma gemela, tal como sucede con Jacques y Arthur. Sentir que nada importa más que esa persona especial, esa es la base que sostiene al largometraje.

La película tiene toda la marca del cine francés. Más allá de donde se sitúa la historia o la nacionalidad de los personajes, el estilo del filme y el ambiente amoroso parisino se encuentran muy marcado. Incluso existe un pequeño guiño al gran realizador Truffaut que refuerza más esta idea.

Destaca la identidad que le da la música al filme, ya que funge como un personaje más que bien podría ser de lo mejor que hay en esta pieza audiovisual.

Asimismo, el director del filme Christophe Honoré, logra llevarnos al  “choque” de dos “mundos” distintos: el hombre experimentado y “realista” contra el joven soñador e ingenuo. Una parte fundamental de la cinta.

El filme nos recuerda que el amor mueve al mundo y siempre será lindo escapar de la rutina, abrir nuestro corazón y encender una vez más esa chispa que nos hace creer que el amor perfecto sí existe.

 

Colaborador en CinEspacio24 Noticias.


“Viento del Norte”, simple y bella cinta para disfrutar

Hay veces en las que nos es necesario tener la trama más increíble y rebuscada del mundo para poder crear una gran película. En ocasiones menos es más, y cuando se crea un largometraje tan sincero y humano como la cinta francesa Viento Del Norte (Vent du Nord), los resultados que pueden obtenerse son capaces de dejar sorprendido a más de uno.

Por Martín L. González*

Hervé (Philippe Rebbot) es un padre de familia que trabaja en una fábrica ubicada en el norte de Francia, empresa que decide cambiar sus instalaciones a Túnez. Tras esta situación, Hervé recibe una indemnización que utiliza para perseguir su sueño de convertirse en pescador y de esta manera poder transmitirle esa pasión a su hijo.

Por otro lado, en Túnez, Foued (Mohamed Amine) comienza a trabajar en la nueva fábrica, y aunque la paga es poca, aprovecha la ocasión para ocuparse económicamente de su madre que se encuentra delicada de salud y, a su vez, seducir a la chica de la que se encuentra perdidamente enamorado desde hace algún tiempo.

Sin temor a equivocarme podría decir que esta es una de las películas más interesantes que he visto en la Cineteca Nacional. El director Walid Mattad toma dos historias aparentemente simples que, al juntarse, forman una trama con una propuesta maravillosa.

Entrelazar dos vidas que a simple vista no tienen nada en común es sin duda un merito que debe ser aplaudido.

El ritmo que maneja es coherente incluso en la manera de conectar a las diferentes familias. Al principio es tranquilo y paciente. Se toma el tiempo para desarrollar ambas historias y de esa manera conseguir que el público conecte con los protagonistas, y conforme va avanzando la película y los problemas se vuelven más agobiantes, las transiciones entre aventuras se vuelven más bruscas y radicales.

Por momentos parece que nos encontramos ante dos mundos diferentes que irónicamente actúan como un espejo que lanza reflejos uno del otro. En su propia esencia, se manejan en la misma línea y batallan con problemas bastante similares sin perder su personalidad.

Por más diferentes que lleguen a parecer, el director de una u otra manera logra siempre mantener presente que es una historia doble. Quizá con pequeños guiños o incluso con las propias transiciones pero siempre hay algo que nos recuerda la diversidad que se maneja.

Durante todo el filme el guión brilla más que cualquier otra cosa. Crea personajes carismáticos, reales e incluso entrañables. Logra darnos una historia que podemos hacer nuestra y todo esto sin necesidad de apoyarse en exquisiteces.

Nos entregan un producto ligero pero con identidad y calidad.

Nos acostumbramos  tanto a calificar y descalificar las películas que poco a poco perdemos la verdadera intención de ir al cine: disfrutar. Viento del Norte nos recuerda que no siempre debemos juzgar y analizar un filme, hay veces en las que simplemente debemos apagar esa vocecita que nos hace criticar hasta el más mínimo e insignificante detalle y tan sólo dejarnos maravillar por lo bello y hermoso que puede ser el séptimo arte.

Como bien lo escribió alguna vez el crítico de cine Leonardo García Tsao: “Como todo arte, nos muestra lo mejor de nosotros mismos. O, como dicen por ahí, el cine es mejor que la vida”.

 

*Colaborador en CinEspacio24 Noticias.


“La daga en el corazón”, provocadora y atrevida

Con una estética muy particular, La daga en el corazón, dirigida por Yann González, es una cinta provocadora, que narra la depresión de Anne (por un rompimiento amoroso); ella es una productora de cine gay porno, quien tiene que  iniciar una investigación para atrapar a un asesino serial que está matando a sus actores.

Por Arturo Brum Zarco*

@arturobrum

Hay películas que buscan una estética contra los paradigmas impuestos del “buen arte”; como si fueran propuestas contraculturales su fotografía y ambientación parecen de mal gusto pero es todo lo contrario, intentar reflejar una visión más perturbadora y provocar una sensación más sofocante y compleja en el espectador.

Ese es el caso del filme francés La daga en el corazón (un couteau dans le Coeur), dirigida por Yann González, una cinta atrevida y por momentos surrealista, que encuentra su sustento narrativo en escenas y secuencias que parecerían de una manufactura mal hecha, pero su intencionalidad es buscar ese choque entre lo que se considera hermoso contra lo “vulgar”.

Así, la cinta es un buen ejercicio narrativo que cumple con creces su objetivo de provocar emociones ambiguas y delirantes. Además, otro aspecto a destacar es la gran capacidad que tuvo el director de combinar varios géneros, en este caso thriller, horror y melodrama, y que estos se vieran naturales en su proceso. La daga en el corazón es una película subversiva.

La cinta está ambientada en París, en los años 70 y nos narra la vida de Anne (buen trabajo de Vanessa Paradis), una productora de cine porno gay, que tiene problemas de alcohol y está en una constante depresión por el rompimiento con su novia Lois (Kate Moran), la editora de sus películas. Está separación le ha provocado a Anne actos de furia y de delirio.

En un intento por demostrar a Lois que es la mujer de su vida, Anne decide hacer filmes más ambiguos, un poco más complejos, en los que busca mostrar su capacidad artística a la hora de dirigir y crear porno gay.

A la par de esta historia la cinta nos lleva a otra, la de un asesino serial, que está matando a parte del elenco de las cintas de Anne. Este personaje misterioso usa una máscara negra y utiliza una arma nada común pero con un simbolismo poderoso para realizar sus viles actos.

Anne, tendrá que luchar contra los “demonios” de su separación y a la vez comenzar una investigación para saber quién está matando a  su equipo.

De esa forma, la cinta juega con el melodrama al mostrarnos a una mujer destruida por la pérdida del amor, y con el horror (y un poco de gore) al enseñarnos la locura de un personaje que le gusta matar a actores.

La película es honesta en sus intenciones, es fiel en su forma y fondo, coherente con su estética. Aborda el tema de la homosexualidad y la pornografía sin censurarse; también nos habla del amor, las obsesiones y los vicios destructivos.

Los dos conflictos que nos muestran no se pelean entre sí, son parte del mismo mensaje que quiere dar la cinta: el amor puede ser una terrible daga en el corazón.

 

 

*Periodista y realizador. Director y Editor en CinEspacio24 Noticias. Colaborador en Cio Noticias.