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“Si no despierto”, crítica

"Si no despierto", crítica

Si no despierto (USA, 2017), adaptación de la novela homónima de Lauren Oliver, es una película de producción independiente dirigida por Ry Russo-Young. La trama relata cómo Sam Kingston, una estudiante popular, guapa e inteligente, despierta una y otra vez en el trágico día de su prematura muerte, por lo que la joven deberá poner en orden su vida para resolver el misterio y salvarse.

 

Por Isaac Piña Galindo*

La premisa permite darle un giro algo diferente a las conocidas historias del género young adult, con lo cual logra mostrar de manera fresca el progreso emocional y de autodescubrimiento de la protagonista. A pesar de que la cinta podría prestarse a una sesuda aproximación al problema de la existencia y la identidad, esto no sucede pues la película no cae en pretensiones intelectuales innecesarias para su propósito narrativo.

La honestidad con que la historia se desenvuelve la hace genuina, ya que no busca más que aquello para lo que sus personajes están diseñados: cuestionarse acerca de actos simples y sus consecuencias. Tampoco cae en el exceso de volverse un fatigoso cuento moral; es sencillamente el relato de una chica que puede aprender de sí misma tras un evento trágico.

El recurso del time loop (propio del cine “fantástico”) suaviza el melodrama y es ahí donde el trabajo de dirección es más cuidadoso e inteligente pues Russo-Young presenta, mediante viñetas del fatídico día, escenas precisas que muestran a grandes rasgos el mundo de la protagonista. Con ello la joven directora logra que descubramos los recovecos de la narración, el porqué de los eventos y el origen de la conducta de los personajes secundarios, todo con un ligero dejo de suspenso.

Además, Russo-Young aprovecha la paleta de colores oscuros para crear una atmósfera de rara melancolía energética, en la que aun cuando todo es blanquecino o azulado, el vigor de las actuaciones nunca deja que decaiga el ritmo. A pesar de que los recursos estilísticos son obvios, como el uso del rojo para mostrar violencia, estos no entorpecen las tensiones dramáticas que se construyen gracias a la pericia actoral del joven elenco.

En el papel protagónico sobresale la actriz Zoey Deutch, quien lleva el peso de la película sin mostrar síntomas de agotamiento histriónico ni provocar tedio. El espectador puede discernir el estado de ánimo o el tipo de carácter (chica popular, hermana cariñosa o hija arrepentida) gracias a las expresiones faciales de Deutch.

Si no despierto probablemente tenga una cálida respuesta por parte de los adolescentes, jóvenes y fans de la novela. A final de cuentas, es un decoroso esfuerzo cinematográfico que explora las tribulaciones del fenómeno en boga de “bulear y ser buleado” y puede resultar entretenido para otro tipo de público que guste de un melodrama juvenil bien contado, bien actuado y con una pequeña dosis de misterio.

 

*Alumno de nuestro taller de Crñitica Cinematográfica

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