¡Que tacaño!, comedia que queda a deber

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Si bien es cierto que en la actualidad Francia ha realizado cintas muy buenas, sobra decir que no todas sus películas son culturales ni de calidad; para ejemplo, el filme ¡Que tacaño!, (Radin!) una comedia burda y predecible, aunque si te sacará aunque sea una carcajada.

 

Por Arturo Brum Zarco*

@arturobrum

Una señora embarazada le grita desesperada a su esposo que deje de gastar dinero en cosas que no van a utilizar y que mejor compre comida; después la cámara enfoca al señor con miles de utensilios y juguetes y una nota gigante de cuanto gastó. La mujer se acaricia su panza y asegura: “nuestro hijo jamás será como tú”. Aparece el bebé que aún está en el cuerpo de su madre y que escucha tal vaticinio.

Vemos al niño crecer y ahorrar de manera exagerada la pasta de dientes y ver películas en las pantallas colocadas afuera de un cine. Ya de adolescente, tiene relaciones con una mujer y utiliza un condón gratuito y caducado. Así, de manera rápida y con pocas explicaciones, nos presentan a Francois Gautier (Dany Boon).

Como adulto su tacañería es enfermiza y exagerada: no prende las luces de su casa, utiliza los faros de la calle, compra todo con descuento y prepara alimentos hasta con la ultima gota de un envase.

Es el primer violín en un orquesta, pero su mezquindad lo ha hecho solitario y odiado. Ahorra todo el dinero que puede y espera que le regalen cosas. Su único amigo es su banquero. Hasta aquí la premisa es graciosa y agradable; un personaje que a pesar de tener tan grandes defectos llegas a apreciar, y mucho es gracias a la buena actuación de Dany.

Todo cambia cuando llega una nueva violonchela a la orquesta, Valerie (Laurence Arné) y aparece una hija adolescente de Gautier, Laura (Noemi Schmidt). Ellas descubrirán su  forma de ser e intentarán cambiarlo.

Aquí el largometraje es predecible, con un guion que parece que corre y no da respuestas, no explica bien las motivaciones de cada personaje. Tiene momentos lúdicos que se convierten en bobos y sin sentido. Imaginen una película de Derbez hecha en Francia: lugares comunes y predecible.

Esta es una película con una premisa que podían explotar mejor (contar la niñez y adolescencia de Gautier), y con secuencias lúdicas que no se quedarán en la memoria del espectador.

 Dirigida por Fred Cavayé, que ha realizado thrillers interesantes como Point Blank, queda mucho a deber (irónicamente) esta comedia.

 

 

 

Periodista y realizador. Director de Comunicación CinEspacio24. Colaborador en Cio Noticias.


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Un comentario en “¡Que tacaño!, comedia que queda a deber

  1. Difiero un poco, me parece muy buena comedia nada comparado al
    Humor de Derbez que es de risa fácil y listo, algunas situaciones si son absurdas precisamente por la
    Finalidad de la
    Comedia. Es un humor muy ingenioso que disfruté bastante y la situación final para mi fue inesperada, completamente creíble que el personaje no cambiara por completo sino gradualmente.

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