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“Pequeña gran vida”, la crisis de civilización en miniatura

"Pequeña gran vida", la crisis de civilización en miniatura

En la cavilación con forma de película del director Alexander Payne se encuentran juicios y críticas a la humanidad. Hombres y mujeres con hambre de lujos, con temor a vivir en la pobreza, con discriminación y prejuicios, se someten a un novedoso invento de proceso de reducción para tener una mejor vida pero en miniatura.

En Pequeña gran vida, originalmente Downsizing, hay un descubrimiento que altera el rumbo de la civilización. Un grupo de científicos de Noruega inventa un proceso para reducir a los humanos a 12 centímetros. Este hallazgo permite que los reducidos, como se nombran en la cinta, puedan vivir en lujosas mansiones, con seguros de por vida y sin generar contaminación al medio ambiente. Es Paul Safránek (Matt Damon) quien aprovecha esta oportunidad para escapar de una vida al borde de la crisis financiera con su esposa Audrey (Kristen Wiig).

Si bien es cierto que en el tráiler, Pequeña gran vida tiene la apariencia de ser una comedia hilarante, en el fondo es una gran alegoría compuesta por metáforas. Su director Alexander Payne (Entre copas 2014, Los descendientes 2011, Nebraska 2013) comentó en entrevista que evita los clichés y la basura para agradar. En su más reciente película lo último es verdad, ya que a través de los diálogos, acontecimientos y escenografía Payne lanza un puñado de realidades.

Por ello es que en Pequeña gran vida el cambiar de tamaño no evita la crisis de civilización: la desigualdad, la pobreza, el racismo, la discriminación, el egoísmo, consumismo y el fanatismo religioso no son problemas del tamaño sino del humano.

Payne recurre, como su estilo lo determina, a la sátira para criticar a la sociedad, en su mayoría estadounidense. En este sentido, la cinta no cuenta con un clímax que sobresalte al espectador, ni tampoco con personajes para recordar. Pero sí con una aglutinación de metáforas que generan momentos encontrados y, en ocasiones, pena.

Pequeña gran vida, que compitió por el León de Oro de Venecia contra La forma del agua del mexicano Guillermo del Toro, añade a dos personajes vitales para Paul el protagonista: Ngoc Lan (Hong Chau) y Dusam (Christoph Waltz). La primera una activista vietnamita que fue reducida contra su voluntad por participar en protestas en su país y el segundo un rico tipo playboy que disfruta la vida sin límites.

 

 

 

*Periodista. Reportero y colaborador en CinEspacio24.

 

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