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“Logan”, la despedida que merece Wolverine y Jackman

“Logan”, la despedida que merece Wolverine y Jackman

Logan es una película diferente. Nos muestra la decadencia de sus personajes principales. Es un western contemporáneo y una road movie. Es una historia con un ambiente desértico, lúgubre, solitario. Es violenta y conmovedora; pero, sobre todo, es una merecida despedida a uno de los protagonistas iconos de los superhéroes, Wolverine, interpretado por última vez por Hugh Jackman.

 

Por Arturo Brum Zarco*

A mitad de la cinta un cansado y enfermo Charles Xavier (Patrick Stewart) y  Laura, una niña que es mutante,  ven la película Shane el desconocido, un western de 1953. Charles le explica a la niña que es una de las mejores películas del género y que él la vio cuando era un niño. La escena es interesante y relevante, ya que Shane trata sobre un pistolero que entabla amistad con un niño, que tendrá que comprender cómo defender y pelear por lo que es suyo; dicha trama es la esencia de Logan.

Logan está ambientada en un futuro cercano. Es 2029 y los mutantes han desaparecido. El inicio de la película, nos cuenta el ritmo que veremos en toda la cinta: Logan es un conductor de limosina, que lo contratan como si fuera un Uber, está dormido dentro de su coche, y unos cholos intentan robarle sus neumáticos, él obviamente pelea con ellos; pero ya no es ese Wolverine que conocíamos, ahora es viejo, cojea y le cuesta trabajo defenderse.

Es la decadencia del héroe, el fin de una era, y tanto Logan como Charles viven sus últimos días; la película trata el tema de la vejez: Logan tiene una enfermedad que lo está matando poco a poco, Xavier tiene ataques telepáticos que no puede controlar, viven juntos con otro mutante Caliban (Stephen Merchant), su casa se encuentra en la frontera de México y Estados Unidos y está en pésimas condiciones y pareciera que los dos están esperando morir. No importa que tan héroe seas el punto final tiene que llegar.

Sin embargo, les queda una aventura más, y cómo vimos desde la primera película de los X-men, es salvar a una nueva raza de mutantes. Xavier insiste que no son los únicos, Logan no le cree, pero todo cambia cuando aparece Laura (Dafne Keen), una niña que fue parte de un experimento en la Cuidad de México, donde crearon, con el objetivo en convertirlos en armas, a varios niños mutantes.

Los niños escapan gracias a la ayuda de la enfermera Gabriela (Elizabeth Rodríguez), así la seguridad nacional e internacional los comienzan a buscar, pero tienen especial interés en Laura, que tiene los mismos poderes de Logan.

Así, negándose en todo momento, Logan ayuda a Laura a llegar al punto donde se verá con todos sus amigos y comienzan un viaje junto con Xavier rumbo a Canadá. Ahora la cinta es una road movie, donde los tres vivirán momentos de introspección y comprenderán varias cosas de su pasado, presente y futuro.

Obviamente los perseguirán y las escenas de batalla son violentas, pero bien filmadas. Laura mata sin piedad y Logan le enseñará a controlar sus garras.  

Si algo caracteriza a los western es la violencia y el desierto. Las  road movie son viajes que ayudan al autodescubrimiento de los protagonistas. El filme se soporta de esos dos géneros para mostrarnos una cinta diferente a lo que ya nos tenían acostumbrados en las películas de superhéroes. La narrativa es violenta y conmovedora, con un guion verosímil y diálogos complejos y divertidos.

Se estrena en México este viernes 3 de marzo y es dirigida por James Mangold (Wolverine: inmortal). Es una de las mejores películas basadas en cómics que se han hecho, por ser atrevida y salir de los lugares comunes. Es una despedida a la altura del gran Wolverine y de su actor que lo interpretó: a nadie la va a quedar tan bien el papel como a Hugh Jackman.

*Periodista. Director de Comunicación de CinEspacio24, escribe en Cio-Noticias y es conductor del programa Butaca Digital de Radio Trece

 

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