Las diez mejores películas de 2019 – CinEspacio24

Las diez mejores películas de 2019

Comparte el cine

Nuestro experto y colaborador Isaac Piña fue el encargado  este año de realizar la lista de las mejores películas de 2019; que inicie el debate.

Por Isaac Piña Galindo*

@IsaacPi15a 

En la siguiente lista recopilo los filmes que más disfruté en el cine y que al mismo tiempo considero los mejor logrados. Cada filme lo acompaño con un breve párrafo que describe los aciertos que descubrí (y gocé).

Complemento con una breve lista de “menciones honoríficas”, cintas que significaron un gran visionado en cines pero que aun así quedan un escalón (o dos) debajo del top ten.

Menciones Honoríficas (sin orden específico)

  • Doctor Sleep (Mike Flanagan, Estados Unidos)
  • Los años azules (Sofía Gómez Córdova, México)
  • Long Shot (Jonathan Levine, Estados Unidos)
  • Solteras (Luis Javier Henaine, México)
  • Thunder Road (Jim Cummings, Estados Unidos)
  • Polvo (José María Yazpik, México)
  • Ready or Not (Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillett, Estados Unidos)
  • Ford v Ferrari (James Mangold, Estados Unidos)
  • Joker (Todd Phillips, Estados Unidos)
  • The Lodge (Veronika Franz y Severin Fiala, Inglaterra/ Estados Unidos)
  • Marriage Story (Noah Baumbach, Estados Unidos)
  • An Elephant Sitting Still (Hu Bo, China)
  • The Art of Self-Defense (Riley Stearns, Estados Unidos)

 

Mis diez favoritas

 

10.-

  • Fighting With My Family (Stephen Merchant, Inglaterra)
  • Toy Story 4 (Josh Cooley, Estados Unidos)

Dos películas en apariencia diferentes pero con un núcleo emocional bastante similar: El amor familiar. Asimismo, a ambos melodramas los adereza una dosis ideal de humor y acción.

En Toy Story 4 encontramos además un impecable trabajo de animación con el que cada pequeño detalle de los muñecos vuelve las secuencias de acción todavía más trepidantes y admirables.

Mientras que en Fighting With My Family, el sólido trabajo del elenco hace sobresalir a una Florence Pugh perfecta. Con fortaleza física y emocional, la actriz británica entrega una actuación que consolida uno de los mejores dramas deportivos de los últimos años.

 

 

9.-

  • Les Misérables (Ladj Ly, Francia)

El director y escritor debutante, Ladj Ly, construye una narrativa que expone esta temeraria retórica: “¿Qué ha cambiado en el mundo de la época de Los Miserables de Víctor Hugo a la nuestra?”

La película de Ly se apoya en el género policíaco para profundizar en la frágil sociedad parisina de la clase media baja y la clase baja. Inmigrantes africanos, latinos y árabes convergen en un violento choque cultural y religioso que se transforma en una lucha territorial.

La encarnizada lucha por ser el más fuerte sobrepasa cualquier ley y orden que busque detenerlos. La tesis desgarradora de Ly radica en que más allá de la raza, la sociedad o la religión, el hombre siempre está a merced del ideal de justicia y de honor de otro hombre, así como de su propio (y salvaje) instinto de supervivencia.

 

8.- 

  • Avengers: Endgame (Los hermanos Russo, Estados Unidos)

Avengers: Endgame dista de ser perfecta, pero lo que logran los Russo vale tanto como si lo fuera.

Los hermanos logran capturar la magia de una obra de proporciones épicas que nos hace admirar boquiabiertos y aplaudir las hazañas del ya conocido grupo de superhéroes, en particular lo hecho por Iron-Man (Robert Downey Jr.) y Capitán América (Chris Evans).

Instantes de alarido y secuencias completas se volverán icónicas, lo que sólo remarca la profunda huella que ha dejado la productora de Marvel (junto con Disney) en la historia del cine así como en la historia personal de muchos niños y jóvenes que con la trilogía de Avengers tienen su propio Star Wars, Matrix o Lord of the Rings.

 

7.-

  • Midsommar (Ari Aster, Estados Unidos)

Con Midsommar, apenas su segundo filme, el escritor y director Ari Aster demuestra la seguridad y atrevimiento artístico que posee, fortalezas que lo ayudan a establecer una estética que depende totalmente de la construcción de atmósferas sonoras y visuales.

Los aciertos de su primera película, Hereditary, se repiten e inclusive parecen destacar todavía más debido a la naturaleza de la historia, que narra cómo de forma gradual un culto sueco atormenta a un grupo de estudiantes de antropología y afecta de manera significativa el noviazgo de Christian (Jack Reynor) y Dani (Florence Pugh).

La fotografía delimita la psicología de los personajes mediante los emplazamientos de cámara, el uso del espacio fuera de cuadro y el juego de perspectivas entre un grupo (los visitantes) y otro (el culto).

El diseño sonoro juega un rol igualmente significativo, porque Aster refuerza lo perturbador de las imágenes con largos silencios, el susurro de la naturaleza (árboles, viento, animales) o inclusive la misma música que surge a partir de cánticos o ruidos aislados.

Otro punto que cabe destacar es la actuación de Florence Pugh, cuya actuación nos transporta de un personaje en un inicio abatido y traumatizado por un acto violento, a una imagen histérica, liberada, de una mujer que encuentra consuelo en actos de una violencia igual o peor a la ya sufrida por ella misma.

 

6.-

  • Ad Astra (James Gray, Estados Unidos)

Con Ad Astra, el escritor y director James Gray continúa lo hecho en su anterior filme (The Lost City of Z)¸ para llevar su concepto de aventura épica al contexto de la ciencia ficción y, sobre todo, al cine futurista.

Gray construye un futuro con base en el contexto socioeconómico actual, lo que da pie a pasajes sumamente interesantes de piratería espacial y colonialismo interplanetario. No obstante, el realizador concentra su historia en Roy McBride (Brad Pitt), un ingeniero torturado por un mundo interior que, paradójicamente, lo aliena del mundo exterior.

La forma cinematográfica de Gray permite al espectador explorar el futuro como un muy probable presente, al mismo tiempo que deconstruye la psicología emocional de su protagonista, en este rubro apoyado en gran parte por el monumental trabajo conseguido por Brad Pitt, quien entrega una de las mejores actuaciones de su legendaria filmografía.

 

5.- 

  • John Wick 3: Parabellum (Chad Sahelski, Estados Unidos)

La trilogía de John Wick cierra con Parabellum, un festín de secuencias de acción descabelladas, violentas y ligeramente cómicas que provocan reacciones de todo tipo en el espectador ¡y eso apenas en los primeros 15 minutos!

El trabajo del director (y doble de acción), Chad Sahelski, resulta excepcional porque con un concienzudo trabajo de montaje, encuentra el ritmo ideal para dar equilibrio a las vistosas y coloridas peleas y balaceras con momentos de diálogo que expanden el universo en el que se desarrolla el filme.

El compromiso actoral de Keanu Reeves para contribuir en los innumerables enfrentamientos está a la par de su performance en clásicos como Point Break o The Matrix y no cabe duda de por qué Wick es quizás el héroe de acción más icónicos de la década.

 

 

4.- 

  • The Irishman (Martin Scorsese, Estados Unidos)
  • Once Upon a Time in… Hollywood (Quentin Tarantino, Estados Unidos)

Cuando pensamos en The Irishman y Once Upon a Time in… Hollywood , pensamos en películas en apariencia distintas, con personajes y tramas completamente alejadas una de otra.

Sin embargo, tanto Scorsese y Tarantino pareciera que sostienen un diálogo a distancia desde una generación a otra cuyos puntos de encuentro narrativos son la vejez y la amistad.

Ambos directores trabajan al máximo de su capacidad como realizadores, agudeza artística que les permite manipular a su antojo el lenguaje y encontrar momentos de lucidez casi poética.

Scorsese nos muestra su versión más sutil para redescubrir sus obsesiones: roles de poder, la ambición, la familia y la fe católica. Asimismo, orquesta la danza de sus actores titánicos (De Niro, Pesci y Pacino) con una maestría y pasión realmente cautivadores.

Por otra parte, Tarantino presenta un guión un tanto abstracto que guarda múltiples historias y viñetas que ilustran el Hollywood de finales de los años 60, una fábrica de sueños en decadencia y fuente de inspiración pero que él sólo conoció por medio de las mismas películas, lo que imprime una sentida melancolía pocas veces vista en la filmografía del cineasta-cinéfilo.

 

3.-

  • Dolor y Gloria (Pedro Almodóvar, España)

A Pedro Almodóvar pareciera que lo acosan fantasmas similares a los de Scorsese y Tarantino.

Este año el gran cineasta español dirigió Dolor y Gloria, una suerte de autoficción que medita sobre la vejez de un artista (un director de cine), sus pasiones, sus enfermedades (físicas y emocionales), además de los sinsabores del pasado, ya sea en la forma de un amante desaparecido o las inseguridades que la propia creación artística le provoca.

Antonio Banderas se transforma por completo en Salvador Mallo, para rendirse ante la sensible autopsia estética que Almodóvar hace en forma de filme.

Desgarradora, conmovedora y enérgica, Dolor y Gloria escapa de las complacencias de la autobiografía para reflexionar sobre el artista, su creación artística y la vida que queda entre uno y otro.

Almodóvar propone una poética refinada en la que convergen otras artes (teatro, poesía, pintura) y filma al mismo tiempo que reflexiona sobre el cine mismo.

 

2.-

  • High Life (Claire Denis, Francia) Mi crítica aquí:

Claire Denis deconstruye una vez más las bases y los clichés del punto de vista norteamericano de un género cinematográfico para adentrarnos en su particular forma estética.

Delimitada por el marco de la ciencia ficción, la cineasta francesa reflexiona acerca de la contradicción del “deseo” científico (biológico) y la constante lucha con los sentimientos viscerales de posesión y deseo sexual entremezclados con la urgencia primitiva de reproducirse.

Además de la nave/ prisión que funge como un personaje por sí mismo, Denis utiliza la cámara y el sonido para crear “paisajes” a partir de la piel, el pelo y la sangre, elementos con los que alimenta su cuestionamiento filosófico sobre las pulsiones emocionales del hombre que busca sobrevivir a toda costa, así sea a través de los hijos.

 

1.-

 

  • Parasite (Bong Joon-ho, Corea del Sur)

En Parasite, Bong Joon Ho utiliza la música, la fotografía el sonido y el diseño de producción para componer una auténtica sinfonía fílmica con la cual dibuja el retrato de dos familias víctimas de la ingenuidad y el deseo de cuidar o mejorar su estatus socio-económico, cada una a su manera.

El último filme del realizador sudcoreano transita por el terreno de la comedia negra para hilar, poco a poco, una falsa comedia de enredos que, gracias a un montaje inteligente y preciso, se torna en una lucha turbia y sutilmente violenta de una de las familias por superar su condición derrotista.

En un momento clave Joon-ho “rompe” la película para resignificar la batalla silenciosa (y cómica) que hemos disfrutado y puntualizar el conflicto dramático dentro del núcleo de la familia protagonista.

Cada actor cumple de manera magistral su rol en ambas familias, cuya dinámica interpretativa desentrañan los juegos de poder y dominio establecidos en el guion; del talentoso elenco sobresale el veterano Song Kang-ho (habitual colaborador de Joon-ho), quien asume el papel clave de cariñoso e ingenioso patriarca cuya vida se ve marcada por la desesperanza y la derrota.

 

 

 

*Cineasta y Colaborador de CinEspacio24

Sé el primero en comentar en «Las diez mejores películas de 2019»

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*