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Geoff Johns, ¿el salvador de DC-Warner?

Geoff Johns, ¿el salvador de DC-Warner?

Luego de más de un mes del estreno de Wonder Woman (Patty Jenkins, 2017), el dúo, DC-Warner, se prepara para afinar las tuercas de sus próximas producciones, al mando de Geoff Johns, quien desde 2016 está a cargo de la división DC Entertainment. Johns se ha caracterizado por ser un exitoso escritor de cómics, consagrándose con Infinite Crisis, continuación de la legendaria saga, Crisis on Infinite Earths, que sirvieron para reiniciar los títulos y personajes de DC Comics.

Por Daniel Flores*

 

Johns tuvo rápida injerencia en la cinta de la amazona, entonando el guión de Allan Heinberg, quien por cierto, escribió entre 2006 y 2007, uno de los más espectaculares arcos en el cómic de Wonder Woman. Así, además de integrar algunos elementos originales, propuestos por William Moulton Marston, creador de Diana de Themyscira, como el detonante de la llegada del piloto, Steve Trevor, a la secreta Isla Paraíso, también se agregaron otras aproximaciones interesantes, como…

ALERTA DE SPOILER…

                                                                            

 

            …la sutil escena lésbica, en la que Menalippe (Lisa Loven Kongsli), llora la muerte de la General Antíope (Robin Wright), mostrando un dolor superior, al compás del silencio de sus compañeras.

 

Destaca también el empoderamiento de la protagonista, relegando sin contemplaciones, a un segundo plano, las intervenciones de Trevor (Chris Pine), quien de plano se torna en una especie de “damisela en peligro”, no sólo por las veces que es salvado por Diana, también, por la sumisión con que acata las decisiones de la líder, quien incluso, coquetea con él cuando le viene en gana, principalmente, en la escena donde la heroína se prueba varios vestidos, eligiendo uno que captura la atención del espía norteamericano, al tiempo que ella le lanza miradas y sonrisas delicadas, pero cargadas de deseo.

 

FIN DEL SPOILER

 

Este tipo de circunstancias, que varían el tono de los orígenes de los súper-héroes, han sido causa de éxito o fracaso. Por ejemplo, Marvel ha elaborado guiones sin miramientos, cambiando y adecuando los cánones a los nuevos tiempos. Iron Man (Jon Favreau, 2008) es uno de los principales ejemplos de esta necesidad, ya que su “carrera” como paladín inició en los sesenta, combatiendo a comunistas y espías de la Unión Soviética, para brincar a 2008, en su debut cinematográfico, siendo, al principio, capturado por terroristas del Medio Oriente.

Así, DC Comics ha tenido que aprender a soltar el origen de Batman o el de Superman, los cuales, ya sabemos hasta el cansancio, recetados en filmes y series de TV, tanto animadas como live-action, explotando estas tramas al grado del ridículo, como emparentar el nombre de las madres de estos súper-héroes, para perdonarse todos sus pecados.

Afortunadamente, desde El Hombre de Acero (Zack Snyder, 2013), los paladines de DC ya no pontifican la “ley” sobre no matar a sus enemigos. En la cinta mencionada, Kal-El no tiene más remedio que asesinar a su archienemigo, el General Zod, con una buena dosis de calor proveniente de los rayos emitidos por sus ojos. Igualmente, el Hombre Murciélago se escabecha desde su avión a varios integrantes del séquito de paramilitares de Lex Luthor, en Batman vs. Superman (Snyder, 2016), todo con el sano propósito de salvar a Martha, mientras que Wonder Woman da cuenta de varios soldados alemanes en la más reciente película.

Quizás, este tipo de planteamientos le den a DC-Warner la revolcadita para triunfar. Es curioso que, cuando sólo había cintas sobre Superman y Batman, esta empresa de entretenimiento se dio el lujo de aceptar varios fracasos, como la ridícula, Superman IV (Sidney J. Fury, 1987), los filmes de Joel Schumacher sobre el encapotado, Catwoman con Halle Berry en 2004 o Steel, de 1997, con el protagónico del basquetbolista, Shaquille O’Neal.

Pero a principios del nuevo siglo, con la competencia erigida por Fox, con los X-Men, el Spider-Man de Sony y las creaciones de Marvel Studios, DC empezó a meter la pata, con severos yerros, llámese Superman Regresa (Bryan Singer, 2006) o Green Lantern (Martin Campbell, 2011), ocasionando el torrente de criticas, que el filme de Jenkins apenas pudo detener en este 2017.

Así, Wonder Woman le dio a Geoff Johns unas “yardas” de espacio para reconstruir el universo fílmico de DC. Proyectos hay, de aquí a 2021, incluyendo las dos cintas sobre La Liga de la Justicia, los filmes en solitario de Flash, Cyborg, Aquaman, Shazam, Black Adam, Batgirl, Batman, Deadshot, Nightwing, Man of Steel 2, y los ensambles sobre Green Lantern Corps, Gotham City Sirens y Suicide Squad 2.

DC-Warner, para empezar, requiere contratar directores para estos próximos filmes, ya que sólo Aquaman, con James Wan al frente, Batgirl con Joss Whedon y Gotham City Sirens con David Ayer, cuentan con luz verde para empezar a trabajar. Por cierto, diversos blogs y medios de comunicación impresos de los Estados Unidos, comienzan a ubicar a la mexicana, Eiza González, como la próxima Catwoman.

Geoff Johns tiene un largo, largo camino por recorrer para recomponer el futuro de DC, por lo pronto, aceptó la propuesta de Matt Reeves, realizador de The Batman, para desechar el guión co-escrito por Ben Affleck y el propio Johns, para empezar de cero, con la intención de escribir un texto con esencia hitchcockniana, que haga lucir los dotes de detective del Hombre Murciélago. Falta ver la reacción de Affleck, el actual Batman cinematográfico, quien se ha llevado ya varios disgustos y discusiones con Warner. Sin embargo, sólo así, dejando a los creativos trabajar en paz, se logrará una competencia necesaria con Marvel Studios.

           

 

*Periodista y Realizador. Experto en Cine y Cómics.

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