El poder de la comprensión: “Unbelievable”

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Basada en una historia real, Unbelievable, miniserie de Netflix, trata sobre una joven que fue violada y la culpan por mentir al respecto. Dos mujeres detectives investigaran el caso. Protagonizada por Kaitlyn Dever, Toni Collete y Merritt Wever.

Por Isaac Piña Galindo*

@IsaacPi15a 

En estos tiempos es difícil no estar familiarizados con las series policíacas o el procedural, género que alude a los programas cuya trama trata sobre un caso que es investigado y resuelto en un solo capítulo.

Junto con los reality shows y las sitcom (comedia de situaciones como Friends o The Big Bang Theory), el procedural es sin duda el género televisivo más consumido tanto por espectadores ocasionales como por ávidos fanáticos de este tipo de historias.

Todos hemos ojeado en algún momento la clásica The X Files, Law and Order en alguna de sus versiones, Criminal Minds, u otras propuestas como The Blacklist, donde el “detective” es un asesino, o Castle, donde un novelista exitoso funge como investigador.

Entonces, ¿por qué Unbelievable de Netflix puede sentirse como una bocanada de aire fresco? En esencia, la nueva serie que la cadena de streaming estrenó al final de este verano (2019) es un procedural: dos mujeres detectives, Duvall y Rasmussen, persiguen a un repulsivo violador serial.

La clave para comprender lo genial de Unbelievable y el por qué la trama puede calificarse de inteligente, la encontramos en la decisión de narrar la serie desde la perspectiva de Marie Adler, una adolescente víctima del crimen y a quien los escritores eligen como protagonista.

Al ser Marie Adler el hilo narrativo, la miniserie gana originalidad al mismo tiempo que peso dramático. La dura historia personal de Adler contada en primera persona contrasta con el punto de vista objetivo de la investigación, que es relatada dentro del marco estructural de un procedural.

De forma similar a como lo hizo Cary Joji Fukunaga en HBO con la primera temporada de True Detective, Unbelievable expone dos líneas temporales cuyo punto de encuentro significa el clímax y la resolución de la serie, eficiente herramienta narrativa para construir un panorama emocional completo de quienes protagonizan la historia.

Capítulo a capítulo, la investigación de las detectives adopta el enfoque realista, cercano al melodrama, del retrato de Adler. La proximidad a la pena apabullante que sufre Marie provoca que el espectador enfrente con mayor angustia cada evento en la investigación: un traspiés enfurece o indigna, e incluso una pequeña victoria deja un sabor amargo, puesto que desconocemos cómo las detectives ayudarán a aliviar la pesadumbre de Adler.

El doble gancho presente en los dos capítulos iniciales permite que empaticemos aún más con los tres personajes principales, porque lo que está en juego trasciende la importante tarea de resolver un caso complejo. El objetivo es obtener justicia, claro está, pero la verdadera fuerza narrativa recae en escuchar y comprender a Marie Adler.

La empatía, aspecto inequívoco para conectar con un relato, cobra mayor profundidad en Unbelievable ya que los creadores de la miniserie aciertan en permitir que Marie cuente su historia sin santificarla, ni juzgarla, ni dejando que el morbo juegue ningún rol.

El retrato de Marie demuestra el daño irreversible del crimen, pero el horror continúa cuando el trauma se torna asfixiante y reina la confusión, la negación y el inevitable aislamiento.

La interpretación de Kaitlyn Dever es memorable porque equilibra fiereza con desapego para desentrañar los pormenores del proceso emocional de Marie; Dever aprovecha su aspecto físico infantil para explorar la vulnerabilidad de Marie a la par de otras actitudes del personaje: huraña, aguerrida, taciturna e inclusive indiferente, sin superar el rastro de incredulidad y profunda tristeza que se halla en sus expresiones.

De igual manera, y sin sobreactuar ni caer en maniqueismos, Merritt Wever (Duvall) y Toni Collette (Rasmussen) exponen varios aspectos de la personalidad de las detectives que complementan la comprometida actuación de Kaytlin Dever.

Este contrapunto resulta ideal porque la química que nace entre las detectives permite al espectador desahogar tensión y reflexionar sobre el progreso de la investigación, al mismo tiempo que se identifica con la fortaleza emocional que las mismas detectives descubren sobre la marcha.

La minserie desarrollada por Susannah Grant, Michael Chabon y Ayelet Waldman sirve como ejemplo del uso inteligente de un formato narrativo familiar para poder explorar personajes complejos que reaccionan ante un acontecimiento violento.

Con el apoyo de la excelente creatividad para estructurar la historia, el espectador tiene la libertad de comprender el rango emocional de las tres protagonistas y de esta forma reevaluar su hipotética respuesta ante un evento tan traumático, en el rol que fuese.

Así, Unbelievable es una lección sobre la importancia de conducirse con respeto y compasión. En pocas palabras: ilustra el porqué y el cómo actuar con sensibilidad ante un mundo sumido cada vez más en el caos.

*Cineasta y Colaborador en CinEspacio24 Noticias


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