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“Death Note”, la versión de Netflix

“Death Note”, la versión de Netflix

Imagínate tener el poder de decidir que alguien muera, ser casi un tipo de Dios de la Muerte. Ese es el argumento de la nueva película de Netflix, Death Note, basada en el amine y manga japonés homónimo; esta nueva versión se occidentaliza y nos presenta una historia fantástica, con tintes de thriller, que nunca deja de ser una cinta de adolescentes.

Por Arturo Brum Zarco*

@arturobrum 

Primero hay que aclarar que la cinta es una adaptación de un anime y una manga que constan de varios capítulos, es decir, realizar o conjuntar todos los detalles de las versiones originales es imposible. Por eso es una adaptación y como tal hay que entenderla como una narrativa diferente.

No obstante, las comparaciones son necesarias para el análisis del filme. Para los fans del anime y manga, seguro la película no cumple por una razón principal: el juego del gato y ratón  entre los dos protagonistas principales Light y L, las  estrategias como un juego de ajedrez entre el policía y el delincuente, no existen en la versión de Netflix dirigida por Adam Wingard.

Ambientada en Seatle, Light Tuner (Nat Wolff) un adolescente, solitario e inteligente, recibe un cuaderno de notas llamado Death Note, el cual tiene escrito varias reglas para su uso, su función principal es que puedes escribir el nombre de una persona y ésta muere de la forma que decidas.

El fantástico y poderoso libro lo recibe de un Shinigami (interpretado por el gran Willem Dafoe) un Dios de la Muerte que sólo lo puede ver el dueño de la Death Note. La cinta cumple con la caracterización y diseño del Shinigami, creando un monstruo sombrío, aterrador y misterioso.

El primer “asesinato” que realiza Light es a un compañero de su escuela que hace bullying.

Light, hijo de un policía, le cuenta todo a su compañera de clase Mia (Margaret Qualley), con quien inicia una relación y entre los dos deciden que personas tienen que morir: ladrones, secuestradores, terroristas, violadores. Para darse a conocer utilizan el nombre de Kira, quien se vuelve famoso y admirado en todo el mundo, ya que lo convierten en un justiciero que aboga por el bienestar de la sociedad.    

Aquí entra  el tema de fondo de la cinta: la moral, la ética, ¿quién puede decidir quién muere o vive?

De la mano de Kira se realizan más de 400 asesinatos, por lo que la policía comienza su búsqueda y un joven y destacado detective, sólo conocido como L (Lakeith Stanfield), comienza a rastrearlo. Sus investigaciones lo llevan a Seatle y contrata al padre de Light para capturar a Kira.

A pesar del tema, la película no deja el tono de ser una cinta de adolescentes, unos niños con un gran poder que no entienden bien que tienen entre las manos. Ahí está el problema de la narrativa de la cinta, la Death Note la controlan unos jóvenes que no reflexionan sobre lo que están haciendo y el tema de fondo se queda en lo simplista y banal.

Al final, es un mediano intento de adaptación por parte de Netflix y el director de la cinta, no es necesario ver el anime o leer el manga para entenderla. Pero estoy seguro que a los fans de la serie animada y el manga no les va a gustar nada.

 

*Periodista y realizador. Director de Comunicación y Editor de CinEspacio24. Colaborador de Cio Noticias.

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