“Proyecto Géminis”, acción y rejuvenecimiento de un actor

Proyecto Géminis es una película de acción dirigida por Ang Lee y protagonizada por Will Smith, que destaca por su tecnología para rejuvenecer a un actor.

Por Martín L. González*

@martin_lgonzale

En la cinta Proyecto Géminis, Henry Brogan (Will Smith) es un asesino a sueldo que lleva años en el negocio. Es reservado, poco amigable y desconfiado. Tras asesinar a un hombre que estaba a dos kilómetros de distancia y que viajaba en un tren, decide retirarse, pues a pesar de triunfar en su misión, comienza a atormentarlo la idea de que si hubiera fallado por 15 centímetros pudo haber acabado con la vida de una inocente niña.

Henry mataba para hacer el “bien”, pero gracias a un viejo amigo se entera de que su última víctima era una persona inocente y que lo habían manipulado para matarlo con la idea de que era un terrorista. Impactado por la noticia comienza a buscar respuestas, por lo cual mandan a Junior (una persona más joven e idéntica a Henry) tras él, pues es el único capaz de acabar con el mejor asesino a sueldo es él mismo.

El director Ang Lee usa una innovadora tecnología para poder enfrentar en la gran pantalla a un veterano Will Smith contra un Will Smith veinteañero.

Los efectos especiales están a  cargo de Bill Westenhofer (Mujer Maravilla, 2017) y Guy Williams (The Avengers: Los Vengadores, 2012), por lo cual se nota cierto cuidado en dicho aspecto, aunque parece que gran parte del presupuesto se fue en la tecnología para el rejuvenecimiento de Will Smith.

Las coreografías de peleas y las persecuciones cuentan con un juego de cámaras que las vuelven muy interesantes y hace que los enfrentamientos no se sientan planos.

Ang Lee se arriesga y lleva la tecnología de rejuvenecimiento a sus límites. Sin embargo, en ocasiones se llega a sentir un tanto falso, sobre todo cuando las escenas son a plena luz del día. Por su parte, Will Smith se adueña de la pantalla y nos regala una gran actuación.

La clonación en seres humanos es algo que quizá se hará realidad algún día, pero en lo que esperamos, podemos ver a un Will Smith joven compartir pantalla con un grande de la actuación como  Will Smith.

*Colaborador en CinEspacio24 Noticias.

 


Eres afortunado, Jessie Pinkman

Por Ivan Quecha Reyna *

Una historia más sobre Breaking Bad, que inicia inmediatamente después de terminar de escuchar Baby blue, de Badfinger, con Jessie Pinkman huyendo y recordando todas las torturas las que fue sometido, por sus captores o bien, por la indiferencia de la vida ante los deseos de las personas.

Esta película no tiene la intención de “atar cabos sueltos”, sino terminar de contar la historia de Jessie, un personaje que está a salvo porque tiene corazón, que lo guía para tratar de comprender a las personas que, a su alrededor, quienes solo se preocupan por el dinero o el poder.

¿Por qué es tan entrañable este personaje? Quizá debido a la rápida conexión que establece a través de un carisma sincero, en donde sus pares delincuentes genuinamente piensan que no quiere hacerles daño. Pero no se confundan, en la serie Breaking Bad su complejidad emocional reside en que hace lo que tiene que hacer, cuando lo tiene que hacer.

¿Quiénes han sido los mentores de Jessie? Obviamente Walter White, Mike, Gus, Saul, e incluso la banda de nazis que lo tenía secuestrado. Ahora veremos cómo utiliza toda esa sangre vertida, ese dinero obtenido, esa violencia explosiva para encontrar su propio significado.

Este filme tiene un ritmo lento, al parecer a Vince Gilligan, el director de película, le interesó más profundizar personajes para que empatices, a mostrar grandes escenas de acción, que no resta decirlo, también le salen bien. Puedes esperar más una historia contada al estilo de Better Call Saul, con un ritmo tranquilo pero tenso, que Breaking Bad, que en ciertos momentos es como el automóvil en el que escapa Jessie, de 0 a 100 en segundos.

La música como siempre, impecable, con un trabajo de conexión muy íntima, aunque ahora tiene una selección mucho menos homogénea que en la serie, lo cual no está mal, solo es diferente, pues hay ansias de contar mucho más en menos tiempo, que se logra medianamente, pues para los aficionados a esta historia, siempre nos resultará que falta y falta más por contar.

¿Salen personajes de antaño? ¿Es un cierre a la obra? Piénsalo de esta forma: esta es una invitación a una reunión de viejos conocidos, antes de que te vayas, bien a darte un tiro en la cabeza, o a viajar por el mundo, pero ya no los verás más; es la nostalgia una de las mejores partes de la historia de Breaking Bad, y yo creo que hay que aceptar esta última interpretación de una de las historias más populares en lo que va de este siglo. Eres afortunado, Jessie Pinkman.

 

 

*  Periodista, realizador. Director CinEspacio24. Fundador Quecha Producciones.


“El ombligo de Guie’dani”, la rebeldía de una niña para no perder su identidad

Guie’dani es una niña indígena zapoteca, quien se ve obligada junto con su madre a trabajar de empleadas domésticas en una casa de una familia de clase alta en la Ciudad de México. En ese hogar la niña encontrará burlas y desprecio por parte de sus empleados, y ella se rebelará ante eso. Un filme que nos muestra el clasismo y la pérdida de identidad que sufren las comunidades indígenas. 

Por Arturo Brum Zarco*

@arturobrum

Hay clasismo que se esconde en “buenas intenciones”. Se tiene la falsa idea de que ayudar o emplear a la gente con bajos recursos justifica comentarios y críticas hacía ellos por su condición social; así se burlan de su forma de vestir, hablar y sus tradiciones y costumbres; más si abordamos el trato que se le da a las comunidades indígenas. México es un país clasista.

Mejor ejemplo de este trato desdeñable es el que se les da a las empleadas domésticas, donde la clase media o alta contratan a mujeres de comunidades indígenas y creen que por darles un lugar donde vivir, comida y un sueldo ínfimo, pueden tratarlas casi como esclavas, y en su burbuja clasista llamarlas chachas, gatas, criadas, sirvientas y más apelativos burlones y ofensivos.

Este penoso acto y ejemplo de clasismo es la esencia de la cinta El ombligo de Guie’dani, una obra sincera, brutal, que nos lleva sin tapujos a un México, y no es exageración, donde hay empleos que son una vida de esclavitud, ya que sus derechos laborales no existen. “Ya les damos comida y un lugar para vivir, que más necesitan”, comentan sus empleadores.

Desde la visión de una niña que fue obligada por su madre a ser parte del servicio doméstico de una familia de clase alta, el largometraje aborda un forzado cambio de identidad y la rebeldía para no perder su esencia y cultura; una rebeldía que se acentúa en la cinta en la forma de ser y de actuar de una niña que añora su pueblo, y odia el trato condescendiente y burlón que le dan sus jefes. “Sírveme la comida y recuerda que sus tenedores están en el cajón de abajo de la cocina”, les comentan en varias ocasiones a la niña y a su mamá, no vayan a osar utilizar las mismas cosas que los dueños de la casa.

Dirigida por Xavi Salas, el largometraje narra la vida de Guie’Dani (Sótera Cruz), una niña indígena,oriunda de un pueblo Oaxaca y donde hablan zapoteco. Con la idea de darla una mejor vida, su madre decide que tienen que ir a la Ciudad de México a trabajar como empleadas domésticas.  

Llegan a una casa grande, con una familia que los agentes de las “buenas costumbres” estarían orgullosos: un padre de familia empresario, una madre que se dedica al “hogar” y que está embarazada, y dos hijos adolescentes que se burlan cuando las dos nuevas empleadas hablan zapoteco.

Guie’Dani y su madre hablan zapoteco porque es su identidad, su pertenencia, sus raíces, y el filme lo deja claro, la niña le pide a su madre hablando su dialecto que regresen a su hogar, a su sociedad; por su parte, sus nuevos jefes, hablan inglés cuando no quieren que las empleadas los entiendan. Estos pequeños detalles de la película dicen mucho y es la forma como el director nos enseña un fuerte clasismo y una pérdida de identidad.

Porque a nuestra protagonista sus jefes le piden que deje de hablar zapoteco, ya que en la Ciudad de México sólo recibirá burlas por hacerlo (mismas burlas que encuentra desde el lugar donde labora); también le exigen que sonría, que deje de tener una cara sería, sobre todo cuando les lleva el desayuno a la cama a los padres de familia.

Guie’Dani es una niña con sueños, y su seria y misteriosa  cara es la ejemplificación de lo que vive ahí, un mundo donde escucha como el padre se burla de su cara y la regaña de forma violenta si tira algo, donde la madre le da ropa usada para que no se vea tan “desarreglada”, y los dos hijos, sólo saben de su existencia cuando levantan la mano para pedirle algo.

El largometraje nos lleva a ese mundo que para Guie’Dani es un infierno, un infierno en el que no aceptará estar, ya que realizara varios actos de una sana y necesaria rebeldía: como descomponer una computadora, o pintar un póster, hasta llegar a un punto donde provoca la ira de sus jefes; el mayor logro del filme es mostrarnos a esa Guie’Dani, con una tomas contemplativas y una primeros planos de su cara, nos muestra como ella defiende su ser y su identidad. La casa y sus dueños bien puede ser una metáfora del trato que le da la sociedad mexicana a la comunidad indígena.

El ombligo de Guie’dani aborda la temática de las empleadas domésticas como las premiadas Roma de Alfonso Cuarón y La Camarista de Lila Avilés, pero lo hace desde una visión diferente, el de una niña que no acepta que le roben su niñez y su identidad.

Periodista y realizador. Director de Comunicación en CinEspacio24. Colaborador en Cio Noticias.

 

 


“Investigación secreta”, cinta sobre el cambio climático

Protagonizada por Nicolas Cage, Investigación secreta nos lleva a un futuro catastrófico para la humanidad, provocado por el cambio climático, razón por la cual el gobierno de los Estados Unidos comienza a exiliar a personas que consideran improductivas y las llevan a un lugar llamado el Edén.

Por Martín L. González*

@martin_lgonzale

Existen películas que tienen buenas intenciones. Cuentan con propuestas interesantes e intentan dejar un mensaje en el espectador, pero por más que el argumento pueda sonar prometedor, puede que no se obtenga el mejor resultado.

La cinta Investigación secreta está ambientada en el año 2030, el mundo se encuentra en un estado permanente de recesión económica, además de pasar por grandes problemas medio ambientales gracias a la evolución del calentamiento global, por lo cual, todos las personas que sean consideradas improductivas por el gobierno son mandados a Edén, una colonia donde se les promete una mejor vida.

Noah Kross (Nicolas Cage), es un trabajador social encargado de contactar a dicha gente para evaluarlos y decidir si aportan más a la sociedad de lo que consumen. En una de estas visitas conoce a Rachel Weller (Sarah Lind) y su hijo Lucas (Jakob Davies), quienes parecen tener una conexión especial con Noah, quien tras enterarse de la verdad que se esconde detrás del Edén decide huir con ellos para intentar salvarlos.

El director Rob W. King nos entrega una cinta que deja mucho que desear. El filme inicia con buenas intenciones, pero en la puesta en escena no resulta tan bien como se esperaría. El mensaje es contundente. En un mundo donde todo es monitoreado de manera minuciosa y donde nos preocupamos por todo menos por las personas, siempre llena de esperanza encontrase con un poco de humanidad.

Hablar sobre el medio ambiente y todo el daño que le estamos haciendo es algo bien intencionado cuando se utiliza en el cine, pero es difícil que esto brille cuando se ve opacado constantemente con la poca calidad de la cinta.

Las tomas en interiores se sienten incluso como bromas, ya que  se utiliza constantemente una pantalla verde para emular a la naturaleza  como fondo. Además, las actuaciones, incluyendo a Nicolas Cage, no destacan.

A pesar de todo esto, la cinta tiene unos cuantos destellos a lo largo de la trama. Pequeños giros de tuerca que llegan a sorprender o incluso escenas que están parcialmente bien ejecutadas, por más que su villano parezca de caricaturas y le reste dramatismo a las mismas.

Investigación Secreta es una película que fácilmente puede pasar desapercibida y que parece más una película para televisión o lanzada directamente a DVD que una superproducción para la pantalla grande.

En definitiva es una de esas cintas que verías un domingo en la mañana porque no hay nada mejor en la televisión.

*Colaborador en CinEspacio24 Noticias.


“Joker”, una cinta que no podía fallar

Joker, dirigida por Todd Phillips y protagonizada por Joaquin Phoenix, narra la trágica vida de Arthur Fleck, que ante una sociedad que lo rechaza por sus  problemas mentales, este comete actos atroces.

 

Por Arturo Brum Zarco*

@arturobrum

La cinta Joker, protagonizada por Joaquin Phoenix, no pertenece al subgénero de súper héroes, ya que es un filme más realista, con un mensaje crudo, una obvia crítica a la sociedad moderna y una premisa totalmente opuesta a sólo presentar el simplismo de buenos contra malos o mejor dicho villanos contra héroes encapuchados.

Es por eso que el Joker del director Todd Phillips no reivindica dicho subgénero, no es parte de esos universos y sería un error considerarla como tal.

Si bien se basa en un personaje de cómics (quizá el villano más popular de la editorial DC), Phillips se apropia de esa figura y mantiene cierta esencia del payaso psicótico, pero a partir de él construye una nueva narrativa, una alejada de secretos y con explicaciones sobradas, para abordar el rechazo y el poco caso que la sociedad le hace a las personas con problemas mentales y el enojo de la gente por los privilegios y diferencias entre clases sociales.

Antes de que se estrenará el filme, Phillips comentó en varias entrevistas que sus influencias para realizar el Joker, eran la cintas del director Martin Scorsese, Taxi Driver y el Rey de la Comedia – la primera considerada una obra de arte y la segunda desafortunadamente infravalorada – pero lo que no dijo el director (obviamente) es que no sólo son sus influencias son su motor, ya que algunas escenas del Joker son casi unas  copias (eso sí bien hechas) de las secuencias más icónicas de los dos filmes de Martín.

Incluso el personaje que interpreta Joaquin Phoenix, Arthur Fleck, es tan parecido a Travis Bickle (el perturbado y solitario veterano de guerra en Taxi Driver) y a Rupert Pupkin (aquel hombre de 35 años, que imaginaba cosas, vivía con su madre y que realizó un acto deplorable para ser comediante en El Rey de la comedia), que este Joker deja un sabor de ser un personaje reciclado de las dos cintas de Martin, las cuales protagonizó magistralmente Robert de Niro.

Es así que la fórmula que uso Phillips no podía fallar: utilizar al villano más conocido de la cultura de los cómics, reinventar su historia y darle unas claras motivaciones, y combinarlo con las características de los personajes de Travis y Rupert – hombres blancos, heterosexuales, solitarios y con problemas mentales – y así dar como resultado un Joker tenebroso, con un sonrisa inefable y un arco argumental que lo lleva hacía la locura.

Joker narra la trágica vida de Arthur Fleck, un hombre que tiene problemas mentales, vive con una enfermedad que hace que se ría en los momentos en los que se encuentra incómodo o fuera de su zona de confort. Vive con su madre, una mujer que no se cansa de decir que el multimillonario Thomas Wayne los puede ayudar a salir de sus problemas económicos.

Arthur intenta llevar una vida normal, trabaja en una empresa que ofrece espectáculos de payasos,  y visita con regularidad un centro de ayuda social para personas con problemas mentales, lugar donde le dan varios medicamentos para que controle sus impulsos o pensamientos negativos. Pero cuando cierran dicho establecimiento, por recortes al presupuesto, Arthur ya no tiene cómo conseguir los medicamentos que necesita y ahí se desata el caos.

De esa forma la cinta realiza una voraz crítica a la poca atención que se la da a las personas con problemas mentales. Asimismo, muestra una sociedad agresiva con el más débil, intolerante con alguien fuera de los parámetros de ser “normal”, una comunidad que vive enojada y frustrada por las desigualdades sociales.

Todos estos temas que aborda la cinta los hace de una forma demasiado explicativa, no da pie a la reflexión o la metáfora visual,  todo nos los aclara; incluso el momento de inflexión de Arthur, cuando la trabajadora del servicio social que visita le comenta tajantemente: “a esta sociedad personas como tú no le importan”, diálogos como estos donde nos explican de más, deja un poco afuera el poder de lo visual; a veces tanta explicación puede quitarle misterio a un filme.

Sin embargo, Joker cumple con su objetivo, con sus duras críticas, con su complejo personaje  y con una conclusión impactante. Por su parte Phoenix realiza un trabajo apabullante, demuestra su atención al detalle que le exige su papel, la corporalidad, la modulación de voz, su ruidosa y tétrica risa rebasan incluso a la propia película.

Joker es un trabajo que no falla, pero lejos está de ser una obra maestra; no obstante sus influencias, el personaje, Joaquin, su mordaz crítica, su atractiva fotografía, hacen de la obra de Phillips una cinta seductora.

Periodista y realizador. Director de Comunicación en CinEspacio24. Colaborador en Cio Noticias.


“Salvaje” honesto retrato sobre la prostitución masculina

Salvaje, ópera prima de Camille Vidal- Naquet, es una cinta francesa que con base en  tomas honestas, narra, sin prejuicios, la vida de Leo un joven de 22 años que se dedica a la prostitución homosexual. 

Por Arturo Brum Zarco*

@arturobrum

Vivir fuera de los “parámetros” que rigen las sociedad y no perder tu personalidad, ni tu capacidad de sentir o amar y ser amado; a esa reflexión nos lleva el cineasta francés Camille Vidal- Naquet, con su ópera prima Salvaje (Sauvage), donde retrata la vida de un hombre de 22 años que se dedica a la prostitución homosexual.

En ocasiones señalamos, juzgamos y rechazamos a quien ha seguido un camino diferente a lo que dictan los supuestos “valores morales” que nos han impuesto, pero por lo regular o casi siempre nuestros juicios parten de la ignorancia y la incomprensión.

Al respecto, después de tres años de investigación y de entrevistar a gente sin hogar que se dedica a la prostitución en París, Camille realiza un largometraje íntimo, honesto y crudo como la realidad, recrea una parte de la sociedad que está ahí, siempre ha estado ahí y muchos no la quieren ver.

El director logra su objetivo con el personaje de Leo (brutal y conmovedor trabajo de Félix Maritaud), un joven de 22 años que se dedica a la prostitución, no tiene un hogar, duerme por lo general en la calle y tiene problemas con las drogas; a pesar de que esta descripción puede llevarnos a una dramatización exagerada, el director supo reflejar la vida de este hombre sin victimizarlo, al contrario lo humaniza, le da un rostro, la de voz, y muestra que quiere amar, ser libre: un personaje anárquico cómodo con su forma de vivir.

Leo camina sin pudor por las calles de París, parece ir rumbo al abismo, al desasosiego, a la tragedia, pero la franqueza con la que Camille lo aborda nos muestra otra perspectiva, una sin juicios morales.    

Así, nos presenta la historia de un joven como cualquier otro, que siente, se enamora, sufre, se enferma, va a fiestas y le duele no ser correspondido por la persona que le gusta.

La cámara del director nos lleva a ese lugar donde los prostitutos en París se juntan, se paran a lado de la calle para conseguir trabajo, porque la cinta deja claro que ellos sólo están realizando un trabajo más; algunos lo hacen por gusto, otros por necesidad, pero en ningún momento se victimizan o se quejan de lo que hacen.

Esta cualidad que tiene la cinta  de humanizar y enseñarnos los sentimientos de estos personajes,  lo consigue con una narrativa que tiene su soporte en las imágenes, en el encuadre, en su fotografía, dejando al espectador que a partir de ahí saque sus propias conclusiones sobre unos hombres que sólo están trabajando.

Salvaje no juzga sólo refleja la parte de la ciudad que algunos rechazan, rompe la pared que ciega a muchos de esa realidad; y lo hace sin prejuicios, por eso el filme tiene secuencias explícitas, no se censura y esa es una de sus mayores virtudes.

En el viaje y andar de Leo nos tropezamos con una realidad que no cae en dramatismos banales, sino la vida misma vista desde otro punto de vista; Leo siente y también exige que lo amen.

Periodista y realizador. Director de Comunicación en CinEspacio24. Colaborador en Cio Noticias.


“Olimpia”, tres historias más personales sobre el 68

Con una estética atrevida, el uso de la técnica de animación rotoscopia, Olmipia, dirigida por José Manuel Cravioto, nos cuenta la historia de tres jóvenes que participaron en los movimientos estudiantiles del 68, y se enfoca en la entrada del ejército mexicano a las instalaciones de Cuidad Universitaria.

Por Arturo Brum Zarco*

@arturobrum

En un acto represor y cobarde, el 18 de septiembre de 1968, el ejército mexicano entró y tomó a la fuerza las instalaciones de Cuidad Universitaria, con el fin de aprehender a los dirigentes de la Comisión Nacional de Huelga (CNH), quienes encabezaban las protestas de la comunidad estudiantil en México.

Tal evento, que sucedió en el mandato de Gustavo Díaz Ordaz, vaticinaba los desafortunados y lamentables actos que acontecieron unos días después: la matanza de estudiantes el 2 de octubre de 1968, en la Plaza de Tres Culturas en Tlatelolco.

El 68, la matanza de estudiantes y la represión a las demandas de los jóvenes, es una de las historias más oscuras y vergonzosas de México, cuando los gobernantes mandaron al ejército y a fuerzas especiales a liquidar y a desaparecer a los estudiantes, la mayoría de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y del Instituto Politécnico Nacional (IPN).

Dicha tragedia no se debe olvidar, aquí no cabe la frase de que “tenemos memoria corta”, en ese sentido, el cine ha tomado su papel como un medio para mantener nuestra memoria fresca y que la indignación por lo que pasó no desaparezca.

Así tenemos películas como el documental El grito de Leobardo López Aretche, que nos muestra valiosas tomas de lo que pasó el 2 de octubre; también ficciones como Rojo Amanecer (1989) de Jorge Fons o Borrar de la Memoria de Alfredo Gurrola.

Al respecto, este 2019 se estrena la película Olimpia del director José Manuel Cravioto, que si bien nos vuelve a transportar a ese ominoso año (cuando irónicamente se celebraron los Juegos Olímpicos en México, evento que promulga la paz mundial), el eje que toma Cravioto no es la matanza en Tlatelolco, sino la toma de Cuidad Universitaria por el ejército mexicano.

De esa forma, y usando la técnica de animación rotoscopia (redibujar las cintas grabadas, trabajó que realizó, durante ocho meses, la Facultad de Artes y Diseño de la UNAM), el director nos cuenta la historia de tres jóvenes Raquel (Nicolasa Ortíz Monasterio) , Rodolfo (Luis Curiel) y Hernán (Daniel Mandoki), quienes eran parte de la CNH y se encontraban en Cuidad Universitaria cuando el ejército entró.

A estos tres personajes, esta ilegal represión de los militares les cambió su vida, los hizo dudar de seguir en el movimiento, la cinta nos muestra de una forma más personal la ideología de los estudiantes. Rodolfo y Hernán son dos aficionados a la fotografía y al cine que con sus cámaras graban lo sucedido y esto pone en peligro su vida.

Por su parte la historia de Raquel, gran trabajo de Nicolasa, está inspirada en la historia de la poeta uruguaya Alcira Soustm, quien estuvo escondida durante varias semanas en las instalaciones de la UNAM, mientras los militares se encontraban en el lugar.

Combinando estas tres historias, el director nos entrega una perspectiva más humana, sincera, valiente; que sabemos cómo culminará, pero antes nos muestra los miedos de los jóvenes, su decisión de seguir adelante, de escribir, de fotografiar, de filmar y sobre todo de levantar la voz. Con historias más personales Cravioto nos muestra el ambiente general antes de la matanza.

2 de octubre no se olvida y Olimpia hace su trabajo en mantener nuestra memoria fresca y seguir exigiendo respuestas.

Periodista y realizador. Director de Comunicación en CinEspacio24. Colaborador en Cio Noticias.


“Boda sangrienta”, comedia y sangre después del matrimonio

Boda sangrienta es un filme de terror y comedia, que narra el suplicio de Grace después de casarse, ya que tiene que esconderse de su nueva familia, que como parte de un juego intentan matarla. 

Por Arturo Brum Zarco*

@arturobrum

“Hasta que la muerte los separe”, es la frase con la que concluyen casi todas las celebraciones de boda. Estarás con tu pareja hasta que alguno de los dos fallezca, quizá para los más románticos es una expresión hermosa, para otros es como estar encadenados.

A esos diferentes puntos de vista nos lleva la cinta Boda sangrienta, un filme cómico y gore, que usa el festejo de una boda para criticar este tipo de ceremonias, a la clase alta y su doble moral, al amor incondicional y a las absurdas tradiciones de la gente, y lo hace de una forma divertida y sangrienta.

Por medio de una narración y actuaciones exageradas los directores Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillet, crean una anécdota combinando sin restricciones varios géneros cinematográficos, el horror, thriller y la comedia, para entregarnos un producto entretenido y con algunas partes para reflexionar sobre la condición humana y la necesidad de algunas personas por casarse.

Asimismo, ahonda sobre la clase alta, esa que parece vivir en una burbuja. El filme refleja su avaricia, su sentimiento de superioridad, el creer que pueden realizar cualquier acto sin tener consecuencias, como por error dispararle a una sirvienta y matarla y sólo ir a aventarla a los establos, y que eso se convierte en un acto cómico para ellos. 

Grace (Samara Weaving) es una joven chica, de clase media, que se casa con Alex Le Domas (Mark O´Brien), quien pertenece a una familia de clase alta, los Le Domas. Famosos por hacer su fortuna gracias a la invención de varios juegos de mesa. Entre varios familiares de los Le Domas hay algunos que piensan que Grace se casó por dinero y la miran con odio y desprecio.

Después de la boda, según la tradición de la familia de Alex, todos los familiares del novio se deben reunir en la sala de juegos y la novia tiene que sacar una carta con la descripción de un juego en el que todos deben participar. De no hacerlo, un ente maligno matará a toda la familia Le Domas.

Grace saca un carta que describe el juego de escondidillas , para ella es algo absurdo pero decide aceptar  las excentricidades de su nueva familia, sin saber que en realidad ese juego es un cacería donde los Le Domas la tienen que encontrar y matar.

La cinta Boda sangrienta es una divertida comedia gore, con escenas de asesinatos accidentales irrisorios, diálogos que juegan con el absurdo de la premisa, una ambientación que no se sale de sus forma y fondo para mostrarnos una película que bien puede entrar en la categoría de serie b.

Al final, este filme es un entretenido ejercicio de terror y comedia que no se detuvo hasta cumplir “hasta que la muerte los separe”.

Periodista y realizador. Director de Comunicación en CinEspacio24. Colaborador en Cio Noticias.


“Anna: el peligro tiene nombre”, acción y agentes secretos

El director Luc Besson regresa con Anna: el peligro tiene nombre, una cinta  de acción y de agentes secretos; protagonizada por Sasha Luss, quien interpreta a una asesina despiadada.

Por Martín L. González*

@martin_lgonzale

Alfred Hitchcock, conocido como el maestro del suspenso, decía que existe un abismo de diferencia entre el suspenso y la sorpresa. Como ejemplo decía lo siguiente: si en una escena se ve a dos personas sentadas en una mesa tomando café y repentinamente explota una bomba debajo de ellos, eso es sorpresa, pero si antes de esa escena te muestran a un sujeto que coloca dicha bomba e inicia un cronometro de cinco minutos, en ese momento se vuelve suspenso.

En la cinta Anna: el peligro tiene nombre, Anna (Sasha Luss), es una hermosa chica oriunda de Moscú, la cual perdió el rumbo de su vida tras la muerte de sus padres, razón por la cual vive con su pareja que se gana la vida de una manera poco honrada. Un día es contactada por Alex Tchenkov (Luke Evans), miembro de la KGB, organización a la que Anna ha intentado entrar en reiteradas ocasiones.

Alex le comenta a Anna que si se une a la KGB, trabajará tan solo cinco años y después obtendrá lo que siempre ha deseado, que es su libertad. Ella acepta y así comienza una aventura en la que se verá envuelta en más de un apuro.

El director Luc Besson nos presenta una película que constantemente juega con el espectador. La cinta es como una matrushka, aquellas muñecas tradicionales rusas cuya peculiaridad es que se encuentran huecas por dentro, lo cual les permite tener una muñeca más pequeña en su interior, la cual tiene una muñeca más pequeña en su interior, y así sucesivamente, sólo que en el caso de la película nos encontramos con un plot twist -aquellos giros inesperados en la trama- dentro de otro plot twist, dentro de otro plot twist, y así sucesivamente.

Esta metáfora  cobra mayor fuerza ya que con cada plot twist que sucede, la película se va haciendo más intima y más pequeña. Deja de abarcar tantos personajes y situaciones para finalmente concentrarse todo en una sola situación.

El montaje ayuda a mantener la sorpresa. Hitchcok mencionó alguna vez que es muy importante saber que tanto mostrar en pantalla para no perder el factor sorpresa, y eso es algo que la cinta hace muy bien. Luc Besson logra involucrar al espectador como una extensión más de la cinta para mantenerlo siempre enganchado con la historia.

“El cine no es un trozo de vida, sino un pedazo de pastel” es una emblemática frase de Alfred Hitchcock, y es que siempre es divertido saber cuál es el relleno que tiene el pastel.

*Colaborador en CinEspacio24 Noticias.

 


Locura preadolescente: “Todas las pecas del mundo”

Yibran Asuad, experimentado editor con un currículo que incluye películas festivaleras como Güeros (2014) o El lenguaje de los machetes (2011), presenta su segundo filme como director con la comedia juvenil Todas las pecas del mundo, la cual también edita y coproduce.

Por Isaac Piña Galindo*

@IsaacPi15a 

La película relata las desventuras de José Miguel (Hanssel Casillas), un niño recién llegado a la secundaria que se enamora perdidamente de la más popular y bonita del último grado, Cristina Palazuelos (Loreto Peralta), la novia del misterioso y también popular Kenji (Luis de La Rosa).

Escribir una película sobre la inocencia y calentura púber podría lucir como una tarea sencilla porque prácticamente todos nos identificamos con esas vergonzosas pero divertidas épocas de secundaria y preparatoria, donde hasta los “raros” gozan de anécdotas legendarias, como en el clásico ochentero Revenge Of The Nerds (1984).

A pesar de tratarse de una tarea en apariencia sencilla, existen aún trampas con las que el guión puede tropezar, como por ejemplo depender de personajes estereotípicos, chistes subidos de tono sin razón alguna o que la historia quede nulificada en favor de una sucesión de torpes sketches.

Afortunadamente, los escritores Gibrán Portela y Javier Peñalosa dibujan un enternecedor cuento de angustia preadolescente donde la comedia nace como consecuencia de actitudes infantiles típicas de la transición de niño a joven, en las que no faltan la confusión, los caprichos, las fantasías y los códigos de honor absurdos.

El mayor acierto del director y los escritores radica en la decisión de dejarse llevar por la perspectiva ilusa pero rebelde de José Miguel, cuyo punto de vista ayuda a comprender el ritmo veloz (casi atropellado) de la película, así como otras decisiones de estilo que permiten adentrarnos en la manera de pensar del protagonista.

Asimismo, la dirección actoral de Asuad realza el gran trabajo de casting de Marco Aguilar y Fernando Velasco, quienes reúnen un elenco secundario ideal para cada personaje. Destacan Alejandro Flores como Malo, un cabeza dura con un timing cómico asombroso, y Andrea Sutton dando vida a Liliana , una chica cuasi dark que parece salida de The Craft (1996) , con un interesante dilema de amistad, amor y celos.

Aunque la película por momentos tropieza con problemas de tono y montaje, al final Todas las pecas del mundo logra capturar a su audiencia porque Asuad y compañía crean un entretenido y afectuoso retrato de la locura solipsista del adolescente primerizo, de las metas imposibles, los cambios de humor y la agitada forma de enfrentar un mundo nuevo.

*Cineasta y Colaborador en CinEspacio24 Noticias