Agnès Varda, y el hermoso cine que nos dejó

Hay cineastas que dejan huella, que serán inolvidables, ya que hicieron escuela, mostraron que el cine es un arte en constante cambio, fueron propositivos, “patearon” costumbres y crearon otras; para ejemplo, Agnès Varda, una directora que nos dejó una hermosa filmografía , gracias a su fino y sincero cine.

Por Redacción CinEspacio24 Noticias

Agnès falleció el  viernes 29 de marzo de 2019, a los 90 años de edad. Y desde que inició con la fotografía cuando era joven hasta sus últimos días no dejó de hablar, pensar y hacer cine.

Para comprender al cine hay que ver a Varda: disfrutar de sus películas, de su ideología feminista, de su compresión sobre qué es el amor, su interés por asuntos sociales y ecológicos, sus ficciones y documentales.

Figura indispensable para entender el Nouvelle Vague, y por lo tanto comprender la historia del cine.

Nació en Ixelles, Bruselas, en 1928. Sufrió las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial, ya que su familia se tuvo que refugiar en Francia; lugar donde Varda inició su “aventura” por el arte, en específico la fotografía, ya que uno de sus primeros trabajos fue como fotógrafa del Teatro Nacional Popular.

De ahí nació su carácter social que se reflejaría en sus películas, documentales y video-instalaciones. Es considerada pionera del cine feminista, pero Varda era mucho más: se caracterizaba por reflejar historias siempre de lado de los marginados, buscaba una estética armoniosa, y no tenía miedo en experimentar con nuevas narrativas.

Algunas de las obras maestras que nos dejó son Cleo de 5 a 7 (1962), un largometraje que habla sobre la falta de humanidad; una cinta innovadora porque fue “en tiempo real”, es decir, literalmente la película trata de la vida de Cleo en dos horas; La felicidad (1965), una historia sobre la complejidad del amor; La cien y una noches (1995), una forma novedosa de realizar un homenaje a los cien años del cine;  su reciente y aplaudido documental Rostros y lugares (2017), una radiografía de la Francia urbana, que hizo junto al artista Jean Rene.

Y quizá su filme más conocido, el documental Los cosechadores y yo (2000), donde Agnès se encuentra con espigadores “modernos”, pepenadores, recolectores de basura; una metáfora al desperdicio y despilfarro de la sociedad.  

Su filmografía es amplia y vale la pena dar un minucioso paseo por todas sus cintas.

En febrero de 2019 en el Festival de Berlín presentó su último trabajo Varda por Agnés, un documental donde habla sobre sus obras. En dicho festival recibió un premio honorífico; asimismo, en 2015 le dieron la Palma de Honor del Festival de Cannes, y en 2017 un Oscar por toda su trayectoria.

Se fue una de las grandes del cine, una maestra del séptimo arte; y con ella sólo queda decir que para celebrarla disfrutemos su amor por el cine y la vida viendo sus películas.

 

 


“Las dos reinas”, gran actuación de Saoirse y Margot

Las dos reinas, dirigida por Josie Rourke, narra la pelea por el trono de Escocia e Inglaterra entre María Estuardo, gobernante católica, contra su prima Isabel I, monarca protestante; una cinta que no logra del todo su objetivo, pero resalta la capacidad actoral de Saoirse Ronan y Margot Robbie.

Por Arturo Brum Zarco*

@arturobrum

Al “cine” le encanta la realeza, sobre todo contar la historia de la Reina de Inglaterra,  Isabel I y de la Reina de Escocia, María Estuardo; ya parece un cliché abordar la vida de estas dos monarcas del siglo XVI, que fueron primas y que lucharon por el trono de Inglaterra.

Ambas eran mujeres fuertes, independientes (para la época esto era un gran logro), cada una con su respectivo derecho para exigir el trono. La diferencia más notable entre las dos (además de sus diferentes religiones) es que María Estuardo se casó tres veces y tuvo un hijo, e Isabel nunca se casó y no tuvo hijos (por eso se le conoce como la Reina Virgen).

Su pelea es conocida y su desenlace es famoso: María estuvo encarcelada mucho tiempo y después fue ejecutada por órdenes de Isabel, ya que según la Reina inglesa, Estuardo se la pasaba conspirando contra ella.

Antes de su encierro, María gobernó Escocia y desde ahí intentó que Isabel la nombrara la sucesora para tomar el trono. Sin embargo, había un conflicto muy grande que impedía eso, Estuardo era fielmente católica, Isabel, orgullosamente protestante.

Basado en esos hechos, llega el filme Las dos reinas de la directora Josie Rourke,  que intenta reflejar la ideología y fuerza de ambas monarcas; pero el filme falla en transmitir el mayor problema entre las dos: sus respectivas religiones.

María Estuardo (Saoirse Ronan) llega a Escocia después de vivir en Francia y casarse con el heredero al trono de dicho país. Su esposo muere y ella tiene que regresar a su tierra natal.

Ya en Escocia se convierte en la Reina del lugar, y con la ayuda de sus seguidores católicos tratará de conseguir más poder y así forzar a Isabel para que le entregue el trono de Inglaterra. Estuardo intercambiará cartas con Isabel proponiéndole que entre las dos reinen y se conviertan en hermanas.

Por su parte, Isabel I (Margot Robbie), cada vez está más celosa de Estuardo, por su juventud, belleza y, sobre todo, porque la escocesa se convirtió en madre.

Así, vemos como la corte de cada una las asesoran en cuanto a la diplomacia que debe existir entre los dos reinos; pero llega un punto donde Isabel no aguanta más y conspira contra Estuardo y la encarcela.

A pesar de su gran producción, la película llega a ser tediosa y pesada, ya que vemos situaciones incongruentes, inverosímiles y anacrónicas  (por ejemplo, palacios que parecen castillos medievales); además, nunca vemos la pasión de cada una por su religión, como si eso pasara a segundo término.

Los diálogos son simples y banales, no hay suspenso, las conspiraciones son obvias y predecibles; la directora se toma muchas atribuciones para contarnos cosas que en realidad no pasaron, y eso no está mal si aportara potencia al drama, pero provoca lo contrario, lo hizo más absurdo.

No obstante, se notan y destacan las capacidades actorales de Saoirse y Margot, dos jóvenes actrices que tienen mucho futuro y seguro nos entregarán interpretaciones más memorables.

*Periodista y realizador. Director y Editor en CinEspacio24 Noticias. Colaborador en Cio Noticias y Oculus Todo el Cine.


“Dumbo”, entretenida, pero sin conmover

La nueva versión de Dumbo, el live action dirigido por Tim Burton, es una cinta entretenida que por momentos le hace honor a la versión original; sin embargo, no llega a conmover o ser tan espectacular como se esperaba.

 

Por Arturo Brum Zarco*

@arturobrum

En esta nueva moda de Disney por realizar live action de sus películas animadas más exitosas, era un poco lógico que el director Tim Burton hiciera la versión de Dumbo, ya que ese pequeño elefante con grandes orejas es solitario, rechazado y se burlan de su físico; características que le gusta abordar a Burton en su cine.

Además, Burton afirmó que uno de sus grandes sueños era dirigir una nueva versión de dicho clásico de Disney, película animada que se estrenó el 23 de octubre de 1941 – siendo el cuarto largometraje animado de Walt Disney Pictures- y basado en el libro homónimo de Helen Aberson y Harold Pearl.

En ese tiempo, Dumbo significó para Disney un gran éxito tanto en la crítica como económicamente, ya que después de películas animadas como Pinocho y Fantasía (las cuales tuvieron un costo altísimo) la compañía estaba con dificultades financieras; y fue la historia de Dumbo, un tierno elefante que gracias a sus grandes orejas puede volar, la que salvó a la empresa. Una de las cualidades de Dumbo es su compacta narración, su sencillo pero complejo argumento y una animación básica pero bien hecha.

En este remake de Tim Burton vemos secuencias que le hacen honor a la versión original: ahí están las burlas hacia Dumbo, la furia de la madre elefante que defiende a su hijo, el baile de los surrealistas elefantes rosas, y las plumas que sirven como amuleto para que el elefante vuele. Es decir, Burton intenta respetar la historia de 1941, sin embargo, en las nuevas atribuciones que impregna en la cinta no se ve el cine Burtiano ni un filme que llegue a conmover del todo al espectador.

Holt Farrier (Colin Farrel) es una ex estrella circense famoso por su acto montando un caballo, cuando regresa de la guerra (donde perdió un brazo) llega al circo donde trabajó por varios años y donde viven sus hijos Milly (Nico Parker) y Joe (Finley Hobbins).

El dueño del circo, Max Medici (Danny DeVito), vuelve a contratar a Holt pero ahora para que se haga carga junto a sus hijos de un pequeño elefante con orejas gigantes llamado Dumbo, quien es el hazmerreír de todos.

No obstante, gracias a la ayuda de los hijos de Holt, Dumbo aprende a usar sus peculiares orejas para volar, y esto hace que Dumbo se convierte en la máxima atracción del circo. Circo que lleva varios años con graves problemas financieros; por lo cual, cuando aparece el empresario V. A. Vandevre (Michael Keaton), un tipo que tiene un parque de diversiones y un circo ostentoso y lujoso, convence a Max para ser socios y así recluta a Dumbo y a sus pequeños entrenadores.

Pero Vandevre, que sólo piensa en sus ganancias económicas y esconde secretos oscuros, no sólo quiere que Dumbo vuele, desea que el acto sea más espectacular, por lo cual le ordena a Colette Marchant (Eva Green), una famosa acróbata aérea, que monte a Dumbo y vuele con él.

El filme tiene un diseño de producción deslumbrante, grandes escenarios, secuencias espectaculares; las cuales a pesar de su buena manufactura producen un efecto negativo en la película, ya que opacan lo esencial de la cinta: ver a un elefante volar.

Por otra parte la construcción de los personajes parece vaga, simple, sin ninguna complejidad, no logran una identificación con el espectador. Aunque, es agradable ver de nuevo juntos a Keaton y DeVito bajo la dirección de Burton.

El Dumbo de Tim Burton, una película con un mensaje optimista y correctamente político, es una cinta entretenida, logra por partes hacer un homenaje a la original, pero no llega a conmover o a retratar la magia de un elefante volador.

 

 

*Periodista y realizador. Director y Editor en CinEspacio24 Noticias. Colaborador en Cio Noticias y Oculus Todo el Cine.


Las 5 mejores películas animadas de Batman

Este 2019 se celebran 80 años de unos de los personajes más populares (si no es que el más) del mundo del cómic; nos referimos a Batman. Creado por Bill Finger y Bob Kane en 1939.

Un superhéroe que ha sobresalido porque a pesar de no tener súper poderes con su intelecto y su disciplina física puede derrotar a quien sea; sus habilidades de detective (se basaron en la figura de Sherlock Holmes para crearlo) hacen de él uno de los mejores justicieros, ya que siempre va un paso más adelante de sus enemigos.

Asimismo, su ambivalencia, su estética sombría, su figura aterradora lo han convertido en un ícono de la cultura pop; al respecto, se han hecho series, películas, animaciones y video juegos de Batman.

Para conmemorar sus 80 años hicimos esta lista de sus mejores películas animadas. Ya saben, se valen reclamos.

 

Por Redacción CinEspacio24 Noticias 

 

1.- The Killing Joke (2016)

Esta cinta, dirigida por Sam Liu, y con las voces de Kevin Conroy como Batman y Mark Hamill interpretando al Joker, está basada en la exitosa novela gráfica del mismo nombre creada por Alan Moore en 1988.

El filme se mantiene fiel a la novela gráfica y es una de las historias más oscuras de Batman, ya que narra un recorrido psicológico del iracundo y asesino Joker (el mayor enemigo de Batman) y como éste intenta  realiza un  plan para demostrar que cualquiera puede enloquecer.

 

2.-The Dark Knight Returns 1 y 2 (2012, 2013)

Este filme está basado en otra gran novela gráfica, Batman: The Dark Knight Returns, publicada por Frank Miller en 1986. La cinta muestra un lado lúgubre y sombrío de Batman.

Después de que el gobierno prohibió cualquier actividad de los superhéroes, Bruce Wayne tuvo que deja de ser Batman. Pero a sus 55 años tiene que regresar, ya que una banda llamada Los mutantes están causando estragos en Ciudad Gótica.

Al volver Batman suceden dos cosas que hacen del filme unos de los más atractivos: el Joker también reaparece  para asesinar a cuantos pueda y Superman peleara con Batman para exigirle que no regresé. Un largometraje imperdible.

El filme es dirigido por Jay Oliva y la voz de Batman la realiza Peter Weller.

 

3.- Justice League: DOOM (2012)

En esta cinta vemos la capacidad de análisis y sus cualidades de detective de Batman, ya que siendo miembro de la Liga de la Justicia podríamos pensar que a lado de Superman, Flash, Linterna Verde y La Mujer Maravilla no tiene nada que hacer contra ellos.

Pero Batman ha creado un plan de contingencia para derrotar a cada uno de sus aliados, por si alguno de ellos se vuelve loco y quiere destruir al planeta. Sin embargo, este plan de contingencia es robado y utilizado por villanos que destruirán a la liga de la justicia gracias a los planes de Batman.

Dirigida por Lauren Montgonery, y Kevin Conroy como la voz de Batman.

 

4.- Under the red Hood (2010)

Esta historia nos narra uno de los peores errores de Batman (contárselos sería un spoiler).

Un nuevo villano está tomando el control de Ciudad Gótica, ha puesto a los jefes de la mafia de su lado y  ha mantenido controlado a Batman.

Su nombre es Red Hood, alguien que supera las cualidades de Batman, ya que este misterioso villano tuvo una relación muy cercana con él. Tiene escenas de acción muy atractivas.

Dirigida por Brandon Vietti y con Bruce Greenwood como Batman.

 

 

5.- The Lego Batman Movie (2017)

Una divertida parodia del universo de Batman, muy al estilo de las películas de Lego, donde realizan secuencias lúdicas e irónicas sobre diferentes personajes de la cultura pop.

En este caso Batman es interpretado por Will Arnet, quien realiza un voz vanidosa y egocéntrica.

Dirigida por Chris Mckay es un filme novedoso y refrescante sobre la figura de Batman.

 

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“Las niñas bien”, agradable parodia de la clase alta

Las niñas bien, dirigida por Alejandra Márquez Abella, es una cinta ambientada en la crisis económica de 1982, una parodia de la clase alta de ese tiempo que bien puede ser la de la actualidad. Destaca la brillante actuación de Ilse Salas.

 

Por Arturo Brum Zarco*

@arturobrum

Hay una sociedad en México que vive en una “burbuja”, es decir, como en otra realidad: donde no importan los pobres, los mayores atributos son las riquezas, y por su cómoda y ostentosa situación económica piensan que tienen mayores privilegios que los demás. Obviamente hay sus excepciones, no generalicemos.

Sin embargo, esta sociedad de clase alta que vive en su “burbuja” es clasista, racista y en varios casos cruel; para ejemplo, sólo hay que dar un paseo por las redes sociales y buscar a los apodados “lords” o “ladys” que se han hecho famosos por jactarse de su alto nivel socio-económico.

México es un país clasista, y lo ha sido por varios años, como si la división entre pobres y ricos fuera muy marcada (de nuevo, hay sus excepciones, existe gente de clase alta con un fuerte compromiso social y personas de bajos recursos sin ningún tipo de ética y moral).

Este México clasista, donde las apariencias son todo se refleja de una forma divertida e irónica en la cinta Las niñas bien, segundo largometraje de la directora Alejandra Márquez Abella y basado en unos relatos de la escritora Guadalupe Loaeza.

Además de la buena manufactura que tiene el filme de Alejandra Márquez,  la cinta está ambientada en los años 80, en específico en 1982 cuando sucedió un fuerte crisis economía en el país que gobernaba el ex presidente López Portillo, famoso por su frase de que iba a defender al peso como un perro. Una cinta que  destaca porque el filme es atemporal, ya que muestra que el clasismo lleva muchos años en este país.

La cinta narra la historia de Sofía (una de las mejores interpretaciones de Ilse Salas), una mujer de clase alta, que vive en la Lomas (colonia donde reside la gente adinerada), tiene tres hijos, está felizmente casada y se dedica a ir un club privado a jugar tenis con sus amigas y después a sentarse a tomar  café y hablar de viajes, nuevas compras, criticar al otro y presumir su riqueza.

Las niñas bien inicia con una fiesta, es el cumpleaños de Sofía y su celebración es ostentosa y  lujosa, sus invitados son de “su misma condición”; son parte de esa “burbuja” donde a ellos no les pasa nada.

Alejandra (de nuevo una gran actuación de Cassandra Ciangherotti, les recomiendo mucho ver su filmografía) es la mejor amiga de Sofía, viven juntas en ese mundo aparte, donde lo más importante es lucir el vestido que compraron en Europa.

Al círculo de amigas llega Ana Paula (papel que realiza Paulina Gaitán), una mujer que se casó con un hombre millonario y que al principio es rechazada, pero mientras demuestra que cada vez tiene más dinero, más amigas consigue.

El conflicto aparece cuando el país atraviesa una fuerte crisis económica  que afecta a todo el mundo. En la cinta la que sufre más consecuencias de esto es Sofía, ya que la empresa de su esposo quebró y poco a poco les están embargando todo; y ante eso, Sofía trata de aparentar que no pasa nada, que sigue siendo la misma persona con dinero; sin embargo,  ahora su tarjeta es rechazada y sus cheques son rebotados y su esposo se ha vuelto alcohólico.

El filme es una parodia a la clase alta, a su clasismo, a su crueldad hacia su servidumbre, a los chismes, a las burlas entre ellos; y esto se refleja con una detallada dirección de arte,  una producción minuciosa, unas secuencias metafóricas y reflexivas y  unas actuaciones que hacen de la cinta una novedosa y buena comedia mexicana.

 

*Periodista y realizador. Director y Editor en CinEspacio24 Noticias. Colaborador en Cio Noticias y Oculus Todo el Cine.

 

 


“El ángel”, la maldad es cualquiera

El ángel, cinta argentina dirigida por Luis Ortega, está basada en un hecho real, narra la vida de un joven con cara de ángel que se convirtió en uno de los mayores asesinos seriales en los años 70 en Argentina.

Por Arturo Brum Zarco*

@arturobrum

En el cine hay personajes que te provocan desasosiego, que te alteran, quizá porque no te puedes identificar con ellos o no existe en tu “realidad” algo que justifique sus actos.

Para ejemplo, está el Alex de la cinta Naranja Mecánica de Stanley Kubrick, o Paul y Peter del desgarrador filme Funny Games de Michael Haneke (que debo confesar no me atrevo a verla nuevamente a pesar de ser una gran obra).

Personajes con una maldad innata, sin remordimiento, capaces de realizar actos atroces y no sentir nada al respecto. Pero, sobre todo, son interpretaciones que nos enseña que el mal no necesita cuernos y cola, que puede ser cualquiera o podemos ser cualquiera.

Crear estos personajes es un alto riesgo (ya que pueden caer en simplones lugares comunes), pero en manos creativas nos muestran a asesinos sin ningún arrepentimiento de lo que hicieron.

Ante eso, el cine no necesita explicarnos sus actos, sólo mostrarnos su esencia, para comprender nuestra sociedad, sus contradicciones, y entender que la maldad, así como el bien, está presente en este mundo.

Tal es el caso del personaje Carlitos de la cinta argentina El ángel, dirigida por Luis Ortega y producida por Pedro Almodóvar;  que nos narra, basado en un hecho real, la historia de quizá el peor asesino en serie que ha tenido Argentina, Carlos Robledo Puch; quien actualmente está preso en dicho país.

Ambientada en los años 70, nos muestra los crímenes que cometió Carlos (interpretado maravillosamente por Lorenzo Ferro), un joven de 17 años que no tenía miedo ni prisa para entrar a una casa y robarla; como si se tomara su tiempo y fuera un placer hipnótico hacerlo.

Carlos es un joven con una cara angelical, con unos bellos rizos y se lleva bien con sus padres; su madre es ama de casa y padre es un vendedor. No le hace falta nada, va a la escuela como cualquiera de su edad y aunque no tiene una situación económica cómoda, viven bien.

Pero para Carlos, un joven que además es homosexual, no es suficiente. No vende lo que roba, lo regala; no le interesa el dinero, sólo esa naturaleza que él mismo llama: libertad. Así la cinta aborda el libre albedrío y lo hace de una manera estéticamente bella pero feroz.

Cuando conoce a una familia que se dedica a robar, Carlitos (como le dicen) se une a ellos e inicia una actividad delictiva más violenta: roba todo lo que puede, mata sin piedad, y disfruta en todo momento de la violencia.

El ángel es una cinta que no intenta explicarnos el porqué actúa así Carlitos. Alguien que no tiene el mínimo remordimiento incluso cuando le quema la cara a uno de sus socios. Asimismo, la cinta es un producto bello pero brutalmente realista y desolador.

Basado en un hecho real, el largometraje, que se presentó en el Festival de Cine de Cannes el año pasado, se toma varias atribuciones para contarnos la vida de un joven con una cara angelical pero con un gusto por robar y matar como ninguno. Por eso, cuando la policía lo atrapó en los años 70, los medios argentinos los apodaron “El ángel de la muerte”.

 

*Periodista y realizador. Director y Editor en CinEspacio24 Noticias. Colaborador en Cio Noticias y Oculus Todo el Cine.


“Capitana Marvel”, divierte y cumple

Dirigida por el dúo conformado por Anna Boden y Ryan Fleck, Capitana Marvel, película número 21 del universo cinematográfico de Marvel, cuenta cómo Carol Danvers, una piloto de la Fuerza Aérea, y el planeta Tierra se ven involucrados en una guerra interespacial entre dos razas de aliens.

Isaac Piña Galindo*

Capitana Marvel es en esencia una película de aventuras espaciales y cumple con el imaginario de otras obras del género: Razas intergalácticas chocando en una guerra espacial donde desfilan otras razas o planetas afectados por el conflicto, además de las consabidas batallas en naves espaciales así como una incipiente intriga de espionaje.

Cada secuencia dramática y de acción es realizada con brío, razón por la cual la historia funciona de manera orgánica ya que la trama de la guerra se desarrolla a la par de la deconstrucción del personaje protagónico.

Al trabajar con las dos narrativas, los directores Boden y Fleck se enfocan en que tanto unas secuencias como otras estén dirigidas con el mismo cuidado, creando una armonía verosímil para la película y para el personaje mismo. Ambas líneas narrativas dependen una de otra para que la película funcione y esto es el mayor logro del filme.

Brie Larson destaca en el protagónico puesto que cumple de manera creíble cada proceso emocional del personaje. De guerrera rebelde y pícara a una “alienígena” descubriendo su propio planeta (la Tierra), hasta una mujer encontrando consuelo e identidad en una familia que había olvidado; cada faceta del personaje se descubre ante nosotros en puntuales secuencias emocionales donde Larson no sólo resuelve el misterio de su pasado, sino que gracias a ello reconstruye su identidad y logra realizarse hasta el punto de convertirse en la Capitana Marvel.

La película es ambientada en 1995 por lo que el soundtrack y el vestuario funcionan para complementar la creación de ese “espacio temporal”, aunque por momentos se convierte en una referencia forzada para recordarnos la época, lo cual demerita un poco el esfuerzo creativo de la reconstrucción de esa década.

La curaduría del mixtape es muy buena y si bien son canciones icónicas que dan una textura sonora de la época, no todas llegan a funcionar por completo en las escenas donde son utilizadas. El mayor acierto es “Just a Girl” de No Doubt, porque ilustra de gran forma cuál fue el viaje de la protagonista y la importancia que tiene en el clímax así como lo que significa en el viaje interno de Carol Danvers.

Capitana Marvel divierte y cumple como película en solitario a la vez que se vuelve un capítulo crucial que alimente al menos una historia futura en el Universo Cinematográfico de Marvel.

Boden y Fleck construyen un filme que lo más probable es que divida al público, pero cuya manofactura es sólida pues refresca con un punto de vista femenino la mitología del héroe, lo que le confiere una dimensión diferente, un tanto más profunda, a la narrativa cómun de las películas de súper héroes del estudio Marvel.

 

*Cineasta y Colaborador en CinEspacio24


“Las herederas”, cuando el silencio se convierte en grito

Las herederas, película paraguaya dirigida por Marcelo Martinessi, es una cinta que nos narra la relación entre Chela y Chiquita, dos mujeres de más de 60 y que llevan 30 años juntas; y que ante problemas económicos su vida cambiará totalmente.

 

Por Arturo Brum Zarco*

@arturobrum

Chela se esconde detrás de una puerta, mientras la mujer que les ayuda a realizar labores domésticos vende las pinturas, muebles, vajillas y demás cosas que le pertenecen a ella por herencia. Ya que su pareja, Chiquita, debe mucho dinero al gobierno.

Su casa es grande, las dos están acostumbradas a una vida sin complicaciones económicas; sin embargo, a sus más de 60 años y después de 30 viviendo juntas, las deudas de Chiquita provocan que su situación cambié. Ante lo cual, Chela no dice absolutamente nada.

No se queja, no expresa lo que piensa, parece que en todo momento está escondida atrás de esa puerta, sólo viendo, sin hacer nada; y cuando a Chiquita la llevan a la cárcel, Chela se queda en un mundo que desconoce.

Una especie de bendita suerte ayuda a Chela a descubrir otra realidad: una vecina de mayor edad le pide que la lleve a la casa de su amiga; así, se convierte en una conductora de un taxi privado, donde sus principales clientas son mujeres de la tercera edad. Ahí conoce a la nieta de una de ellas, Angy, una mujer joven y atractiva, quien se convertirá en amiga de Chela y quizá en algo más.

De eso trata la buena y sutil cinta Las herederas, película paraguaya dirigida por Marcelo Martinessi y protagonizada por Ana Brun (Chela), Margarita Irun (Chiquita) y Ana Ivanova (Angy).

La cinta se estrenó en 2018 en el Festival Internacional de Cine de Berlin, donde ganó dos premios: El Oso de Plata a Mejor Actriz para Ana Brun y el Oso de Plata Alfred Bauer, que reconoce a las cintas más innovadoras.

Esta película que narra la relación de dos mujeres de la tercera edad, trata sobre el poder en una relación, el sometimiento de una persona sobre la otra, el amor de pareja, la soledad, pero sobre todo, el silencio, y lo hace con un guion sutil.

Las herederas es una oda al silencio, Chela es una mujer que no sabe o no quiere expresar lo que siente, pero que sólo con sus facciones y movimientos conocemos su pesar. Por eso el gran trabajo de Ana Brun, ya que sólo con sus expresiones faciales y su corporalidad nos muestra su penuria, sus nuevos deseos, su locura y su pasión.   A veces el silencio dice más que mil palabras.

El filme con una fotografía sencilla pero adecuada, nos lleva a un ambiente por momentos lúgubre, hermético, callado, como el silencio de Chela. La cámara hace honor a ese silencio con tomas más reflexivas y lentas. En la forma y fondo la cinta es coherente y bella.

Las herederas ha triunfado internacionalmente; pero en su país natal, Paraguay, la película ha sido denostada, criticada, políticos que ni siquiera la han visto han tratado de censurarla, ya que en el país más conservador de Latinoamérica, no aceptaron que la cinta abordara el tema del lesbianismo . No obstante, la belleza y fuerza de la cinta es más poderosa que ese pensamiento retrograda.

El largometraje nos enseña que un guion sutil y el silencio pueden crear una bella pieza, que metafóricamente grita y exija ser vista y escuchada.

 

*Periodista y realizador. Director y Editor en CinEspacio24 Noticias. Colaborador en Cio Noticias y Oculus Todo el Cine.

 

 

 

 


“Corazón borrado”, los infames centros que odian la homosexualidad

Corazón borrado, basado en un hecho real, narra la lamentable y espantosa experiencia de un joven homosexual que fue inscrito a un centro de conversión, donde afirman que la homosexualidad se puede “curar”.

Por Arturo Brum Zarco*

@arturobrum

Suena lógico pensar que en este siglo XXI los derechos de la comunidad LGTB son una realidad, es decir, que cuentan con todo el respaldo de la ley para casarse, adoptar y no ser discriminados; sin embargo, a pesar de los avances en este tema, todavía existe la homofobia, la discriminación y gente que no los respeta.

La homofobia es  como un virus que hay que erradicar, ya que éste sólo entiende su discurso con base en odio e ignorancia. Para ejemplo están las organizaciones que afirman que pueden “curar” a una persona de su homosexualidad; sin ninguna base científica aseguran que hay tratamientos para que la gente deje de ser gay, ¡una verdadera paparrucha!

Y los más triste, es que hay personas y familias que sí creen en estos centros de “rehabilitación” e inscriben a sus hijos o hijas a estos lugares. Sitios donde gente que no es especialista sino fanática religiosa realiza actos atroces e infames para según ellos “curar” la homosexualidad. Aún hay mucho trabajo que realizar para defender a la comunidad LGTB.

Ese es el tema de la conmovedora cinta Corazón borrado (Boy Erased), dirigida y protagonizada por Joel Edgerton, quien nos muestra una cinta sutil, abrumadora, desgarradora, sincera. Una denuncia a los espantosos centros que afirman que la homosexualidad es una enfermedad y se puede curar.

Con un guion sensible y demoledor Corazón borrado enseña una realidad penosa, donde el odio justificado por la fe de la Iglesia Cristiana cree que con herramientas violentas de persuasión y manipulación se puede cambiar a las personas.

Basado en un hecho real, narra el suplicio que pasó Jared Eamons (Lucas Hedges), un joven homosexual, hijo de un pastor cristiano, Marshall Eamons (Russell Crowe) y de una madre amorosa pero sumamente religiosa, Nancy Eamons (Nicole Kidman), cuando sus padres decidieron inscribirlo a un programa de conversión. Esto después de que se enteraran que su hijo fue abusado sexualmente por un compañero de su universidad.

Ante tal hecho, Marshall pide consejo a otros pastores para que le ayuden con el “problema de su hijo”, la solución: llevarlo a que lo “curen”. Así, el padre de familia convence a su hijo que está enfermo, que cuando lo violaron él tuvo la culpa, por eso Jared acepta.

Al llegar al centro de conversión, dirigido por Victor Sykes (Joel Edgerton), Jared se encuentra con un mundo parecido a una cárcel: no pueden usar celular, ni contar lo que pasa adentro, incluso no se les permite ir al baño solos.

El ambiente en dicho centro es lúgubre, el color del lugar es grisáceo, es un centro hermético. La cinta realiza un trabajo excepcional al llevarnos a un lugar que parece un infierno adornado por un gran crucifico.

Jared poco a poco va descubriendo la farsa del centro de conversión y se va aceptando tal como es; la película tiene un mensaje esperanzador, como un grito ante la crueldad que viven muchas personas homosexuales.

Russell Crowe y Nicole Kidman hacen un trabajo aplaudible, contenido; pero en la película destaca la actuación de Lucas Hedges, quien sutilmente nos muestra a un personaje que creció en una familia sumamente religiosa, conservadora y que al principio se apena por sus deseos sexuales y amorosos, para después crear alguien seguro y sensible, que descubre la importancia de amarse a sí mismo.

Sin caer en dramatismos exagerados, pero sí mostrarnos actos despreciables en contra de personas homosexuales, Corazón borrado está basado en las memorias de Garrad Conley, quien actualmente es un activista que pelea por los derechos de la comunidad LGTB.

Una cinta que no tiene un narrativa lineal, ya que por medio de flashback va mostrando que ante la ignorancia, el amor y la fortaleza son fuertes herramientas para acabar con la homofobia.

*Periodista y realizador. Director y Editor en CinEspacio24 Noticias. Colaborador en Cio Noticias y Oculus Todo el Cine.


“Hasta los dientes”, un ejército asesino

Hasta los dientes, documental dirigido por Alberto Arnaut, narra cómo el ejército mexicano asesinó a dos jóvenes estudiantes del Tec de Monterrey, ya que según los militares estos venían armados “hasta los dientes”, lo cual era falso.

 

Por Arturo Brum Zarco*

@arturobrum

A Jorge Mercado y Javier Arredondo los mató el ejército.

Las fuerzas militares mexicanas asesinaron a estos dos jóvenes estudiantes del Tecnológico de Monterrey el 19 de marzo de 2010.

Fue en el sexenio del presidente Felipe Calderón, cuando inició la desafortunada guerra contra el narcotráfico, un conflicto que le ha permitido a las fuerzas militares realizar actos atroces contra civiles y violentar los derechos humanos de la sociedad.

Desde entonces, todos, en alguna ocasión, creemos los que dicen los noticieros: “el ejército mató a unos secuestradores; las fuerzas militares detuvieron a jefes del crimen organizado; el 19 de marzo de 2010 en las instalaciones del Tec de Monterrey, en la cuidad de Monterrey, fuerzas armadas mataron a dos narcotraficantes que venían armados “hasta los dientes”.

Y aplaudimos, celebramos : “un delincuente menos, qué bueno”, “seguro esos dos chavos andaban en malos pasos”, comentamos. Generalizamos, opinamos sin tener toda la información, sin leer un poco más del caso, sin comprender que no todo es blanco o negro.

Porque en realidad esos dos jóvenes, no eran delincuentes, no vendían drogas, no andaban en malos pasos, no eran parte del crimen organizado; sus nombres eran Jorge Mercado y Javier Arredondo, dos estudiantes del Tec de Monterrey, becados y con excelentes calificaciones.

Que, desafortunadamente, estaban en medio de un tiroteo entre el ejército y el crimen organizado. Y los militares, que sólo están capacitados para apuntar y matar, les dispararon, los golpearon, les plantaron armas y en su informe escribieron que esos dos jóvenes eran delincuentes y que estaban armados “hasta los dientes”.

Esta espantosa tragedia la aborda el documental Hasta los dientes, del director Alberto Arnaut, un trabajo que se presentó en el festival Ambulante en 2018, uno de los mejores documentales del año pasado. Y es que la cámara de Arnaut va descifrando el caso poco a poco, sin prisa, pausado, sin adelantar nada; ofreciendo toda la información posible.

Primero nos presenta quienes eran Jorge y Javier, dos muchachos de familias de clase media, pero que gracias a su dedicación y buenas calificaciones fueron aceptados y becados por el Tec de Monterrey para cursar una maestría.

Los dos eran grandes amigos, competían para ver quién sacaba mejores calificaciones. En el documental sus compañeros de escuela los describen como buenas personas y mejores estudiantes.

Arnaut, sin dramatizar, nos muestra a la familia de ambos, su dolor, desesperación, su enojo y frustración.

El documental  por medio de testimonios de periodistas y testigos, nos narra que sucedió ese día, cuando una persecución entre militares y el crimen organizado finaliza con una balacera afuera del Tec de Monterrey.

Y la prueba de lo que pasó es un video de las cámaras de seguridad de la Universidad, donde Jorge y Javier fueron asesinados por el ejército.

Pero el documental Hasta los dientes va más allá del terrible asesinato de estos dos jóvenes; nos muestra la hipocresía de las autoridades que aseguraban que no eran estudiantes, la falta de rigor periodístico de los medios quienes decían que eran narcotraficantes, y peor aún, el silencio y el encubrimiento de parte de la autoridades del Tec de Monterrey, quienes no defendieron a sus estudiantes sino todo lo contrario aplaudieron a los soldados.  

Porque Jorge y Javier no eran hijos de grandes empresarios, ni tenían contactos con gente poderosa, querían que fueran una cifra más, unos datos más de la guerra contra el narco.

Afortunadamente no fue así, sus familiares y estudiantes del Tec descubrieron la verdad y alzaron la voz. Y el documental Hasta los dientes nos enseña con precisión, valentía, con datos, información y con empatía, las violaciones a los derechos humanos en las que incurren los militares.

Una guerra para la cual, los militares no estaban preparados y siguen sin estarlo. En Hasta los dientes entrevistan a un soldado, quien explica que en varios casos lo mejor es matar porque los muertos no hablan.

 Hasta los dientes es un documental que todos debemos ver, para reflexionar, para que dejemos de generalizar, para que investiguemos un poco más antes de enjuiciar, para que debatamos sobre la función de los militares en las calles, y sobre todo, para que no olvidemos y se le haga justicia a Jorge y Javier.

 

*Periodista y realizador. Director y Editor en CinEspacio24 Noticias. Colaborador en Cio Noticias