“Recuerdos, Amores y Fideos”, el poder de la comida

Recuerdos, Amores y Fideos (Ramen Shop, Singapur, 2018) tiene un argumento común y cursi pero su fortaleza está en la forma de cómo involucran la comida en lo sentimientos humanos.

Por Arturo Brum Zarco*

@arturobrum

La comida une culturas. La gastronomía es identidad, pertenencia a una sociedad; pero al mismo tiempo es una forma de que dos diferentes países puedan llegar a identificarse, y más en este tiempo de globalización donde la cooperación e intercambio de ideas benefician a la creación de nuevas recetas. Esa es la premisa y el enfoque de la película Recuerdos, Amores y Fideos (Ramen Shop, Singapur, 2018).

Una cinta que cae en un premisa telenovelesca; no obstante, tiene su fortaleza en las secuencias donde preparan comida típica de Japón y Singapur. Esas escenas mantienen un poesía gastronómica que no sólo es agradable a los ojos, abre el apetito y te dan ganas de comer esos platillos de inmediato; el acierto de la película es abogar por la importancia que tiene la gastronomía en las relaciones humanas.

Dirigida por Eric Khoo y protagonizada por Tsuyoshi Ihara, Takumi Saitoh,Seiko Matsuda, Recuerdos, Amores y Fideos cuenta la historia de Masato (Takumi) un joven que trabaja en Japón en el restaurante de su padre, un hombre experto en preparar una popular sopa de Ramen. Cuando muere el padre, el hijo en un intento por conocer el pasado de sus padres viaja a Singapur lugar donde sus progenitores se conocieron y se enamoraron.

Por medio del diario de su madre y unas fotografías, el joven va uniendo el rompecabezas de qué es lo que sucedió en ese sitio: cuando su papá, un joven japonés, que se fue a trabajar a Singapur y conoce a una chica del lugar, se casan y tienen un hijo; pero algo hizo que abandonaran el país y se mudaran a Japón. Mientras Masato va siguiendo las pista de cómo se conocieron, la cinta nos muestra con pequeños flashback de una cursilería tremenda las travesías de sus padres.

El joven quiere obtener respuesta de qué es lo que pasó, pero también tiene otros propósitos: encontrar a su tío y abuela (familiares de su madre) y así conocer y aprender de la cocina de Singapur y llevarla a Japón. No obstante, los rencores del pasado saldrán y afectarán los objetivos de Masato.

Un historia que bien puede ser un capítulo de una telenovela mexicana o una serie mal hecha mexicana, ya que cae en frases comunes, rencores predecibles, dramas exagerados, y una cursilería que sólo se salva, como ya mencioné, por esas precisas y hermosas tomas de la preparación de una receta.

De esa forma, la gastronomía rescata a una película con una premisa para el olvido, y la refuerza por medio de la comida como una forma de buscar el perdón, el amor y el entendimiento de dos pueblos. O desmiéntanme que un buen platillo los puede llevar a uno de sus momentos más felices de su vida; el poder de una buena comida es poderoso.

Así que si van a ver la cinta prepárense para que al final tengan ganas de ir por comida japonesa, o pedir una buena sopa de ramen y disfrutarla como nunca.

 

*Periodista y realizador. Director y Editor en CinEspacio24 Noticias. Colaborador en Cio Noticias y Oculus Todo el Cine.


“Nuestro tiempo”, y una relación abierta que se rompe

Protagonizada por el propio Carlos Reygadas, su esposa Natalia López y los hijos de ambos, Nuestro tiempo, la nueva cinta de Reygadas, es una propuesta que como toda su filmografía se sale de los convencionalismos para contarnos una historia sobre conflictos de pareja y las contradicciones de la modernidad.

Por Arturo Brum Zarco*

@arturobrum

Hay algo en las relaciones de pareja que es fundamental: “el tiempo compartido”, ese momento cuando sabes que una sonrisa, una caricia y una palabra se vuelen todo un mundo de satisfacción, como si los minutos se pararán y la eternidad fuera ese instante. Y es tan fuerte ese sentimiento que sabes el momento en que acaba, cuando la  sonrisa  es más costumbre que amor; “al amor es imperfecto”, es una de las frases de la cinta Nuestro tiempo.

Dirigida por el director mexicano Carlos Reygadas, su nueva cinta Nuestro tiempo mantiene las características de su filmografía: actores no profesionales, tomas largas y reflexivas, secuencias que parecen no tener nada que ver con el argumento, y utilizar el “silencio” como una fuerte herramienta de narración.

Asimismo, en esta cinta aborda los temas que al director le gusta “atrapar” con su cámara: conflictos amorosos y sexuales, los contrastes y contradicción de la “realidad”, personajes complejos que sufren ante la cotidianidad de la vida. Ante esto, algo es seguro, Reygadas sale de cualquier convencionalismo y reglas cinematográficas para contarnos sus historias; quizá por eso a mucha gente le molesta y a otras les encanta.

Carlos Reygadas es alguien que en sus películas busca nuevas formas narrativas de contar su anécdota. Siempre con una fotografía hermosa, de lugares paradisiacos o en ruinas, pero que muestran lo que otras no se atreverían a contar, son reflexivas y les gusta jugar con el tiempo de una cinta. Para Reygadas es más importante reflejar cómo es la neblina que un diálogo profundo.

Nuestro tiempo cuenta la historia de una pareja que viven en un rancho de Tlaxcala en la crianza de toros de lidia. El padre de familia interpretado por el propio Reygadas es un poeta famoso que prefiere la vida en un lugar alejado de la ciudad; su esposa Natalia, papel que realiza Natalia López la esposa de Reygadas, es un ama de cada que cuida el rancho y a sus tres hijos; papeles que interpretan los hijos del director. En esta cinta Carlos utiliza a su propia familia para los papeles principales; no obstante, el realizador ha comentado en varias ocasiones que este no es su trabajo más biográfico.

En la película Carlos y Natalia tienen, por mutuo acuerdo, una relación abierta, es decir, pueden tener otras parejas mientras avisen de su amorío. Cuando llega al rancho un estadounidense cuidador de caballos, la relación entre los dos protagonistas se rompe. Natalia inicia una relación con el extranjero sin decirle a su marido. Carlos está seguro que ella está enamorada del “gringo”. En un escena bien lleva y por momentos poética, Carlos los espía para luego comentarles que hace mucho no veía ese mirada de amor en su mujer. Su tiempo había pasado.

Eso es un poco a lo que juega la cinta, el tiempo pasado, los momentos que no regresan y que no se repetirán, para Carlos, un poeta sensible y algo esquizofrénico, eso parece atormentarle, hasta el punto que lleva su relación con Natalia hacia los extremos de reclamos y falta de amor.

Por otra parte, el filme con una fotografía preciosa, nos lleva a los contrastes de la cuidad y un rancho (la tecnología contra lo antiguo), ya que en estos tiempos modernos pensar en las actividades de un rancho parecen inverosímiles, pero existen y el largometraje sabe llevarnos a la contradicción de esos dos mundos. Además, utiliza la figura de los toros (los animales siempre están presentes en la filmografía de Reygadas) unos seres imponentes, duros, que sólo con fuerza bruta se pueden calmar; una metáfora a la película que estamos viendo.

Nuestro tiempo es un película que no es convencional, no cumple con los “requisitos” de un lenguaje cinematográfico común y aún así (es sus casi tres horas de duración) es hipnótica, por momentos poética y que nos invita a reflexionar sobre el campo, la naturaleza, la ciudad, nuestras relaciones en pareja y de amigos y, sobre todo, en nuestro tiempo.

 

 

*Periodista y realizador. Director y Editor en CinEspacio24 Noticias. Colaborador en Cio Noticias y Oculus Todo el Cine.


“Supergirl”: Un legado para el cine y la TV

Por Daniel Flores*

Antes de la exitosa serie de CW-DC Comics sobre “Supergirl” (2015-2018), los productores, Alexander Salkind e Ilya Salkind, hijo del primero, crearon un filme sobre la prima de “Superman”, “Kara Zor-El”, una adolescente “kriptoniana” que acunó al bebé “Kal-El”. Sin embargo, ante el inminente apocalipsis del planeta “Kriptón”, su científico padre, “Zor-El”, hermano de “Jor-El”, progenitor de “Kal”, logró salvarla, enviándola en una cápsula espacial a la Tierra.

Según los “Hermanos-El”, “Kara” debía llegar antes que “Kal” a la tercera roca del Sol, pero un desperfecto en la nave hace que se desvíe, condenando a la joven rubia a vagar por el Universo en estado criogénico. Milagrosamente, el artefacto rectifica su ruta, trayéndola al que será su nuevo hogar, pero, para su sorpresa, ha llegado varios años después que su primo, ahora conocido en el mundo como “Superman”.

A partir de esa historia, y luego de los blockbusters sobre el “Hombre de Acero” (1978 y 1980), ambos producidos por los Salkind, se planeó expandir el “Universo de Superman”, mucho antes que al mandamás de Marvel Studios, Kevin Feige se le ocurriera una idea similar para sus paladines. Así, se pretendía que “Superman III” enfrentara al “kriptoniano” con villanos clásicos como “Brainiac” y “Bizarro”, además existía la intención de filmar el debut en la pantalla grande de “Supergirl”.

Lamentablemente, y como sucede con regularidad en Warner, productora y distribuidora de las películas de los personajes de DC, los ejecutivos metieron la mano para recortar gastos, de tal modo, que a “Superman III” le bajaron el presupuesto, y en lugar de tener a los némesis prometidos, el público recibió al comediante, Richard Pryor, haciendo gracejadas en este filme de 1983, dirigido por Richard Lester, en que el “Último Hijo de Kriptón” combatía a su otro yo oscuro, interpretado nada mal por el mismo Christopher Reeve (sustituyendo a “Bizarro”) y a una inteligencia artificial que convertía a la gente en androides (para sustituir a “Brainiac”).

Si bien logró una buena taquilla, expertos y comunicadores la despedazaron, y ya con esa ira a cuestas, “Supergirl” se alistaba para saltar al ruedo. Así como se eligió un rostro desconocido como fue Reeve para dar vida a “Súper”, los Salkind recorrieron similar camino para hallar a la “Chica de Acero”: La preferida fue Helen Slater, dejando en la banca a Brooke Shields. Nativa de Nueva York, Slater irradiaba belleza, personalidad, inocencia y cuando se requería en la historia, era firme, una digna heredera de la “Casa de El”. Lucía el característico atuendo de esta heroína, similar al de “Superman”, pero en lugar de pantalones recurría a una minifalda, con la que la ya de por sí atractiva histrión, levantaba pasiones y envidias en el público.

Además de Helen, quien daría vida también al alter-ego de la “kriptoniana”, “Linda Lee”, una supuesta huérfana, prima del reportero, “Clark Kent”, se contrató a las experimentadas actrices, Faye Dunaway y Brenda Vaccaro, para interpretar a las villanas en turno, un par de malévolas magas, en busca de un amuleto que les diera gran poder. Como sucedió con Reeve, quien fue arropado con histriones del calibre de Gene Hackman (“Lex Luthor”) o Terence Stamp (“General Zod”), Slater recibió similar trato, ya que además, su mentor, “Zaltar”, fue encarnado por el legendario, Peter O’Toole; Mia Farrow y Simon Ward dieron vida a los padres de “Kara”, mientras que Marc McClure repetía su papel de “Jimmy Olsen” con el que saltó brevemente a la fama tras las dos primeras entregas de “Superman”.

Bajo la dirección del francés, Jeannot Szwarc, la trama cambiaba un poco conforme a la historia del cómic sobre “Supergirl”. En la película, era una joven residente de “Ciudad Argo” (satélite artificial donde moraban los “kriptonianos” que lograron salvarse del fin de su planeta natal). “Kara” extravía en un puente dimensional un poderoso amuleto llamado el “orbe”, capaz de traer bienestar o destrucción. Rápidamente aconsejada por “Zaltar”, viaja a la Tierra para recuperarlo, sin saber que su travesía será obstaculizada por “Selena” (Dunaway), la ambiciosa hechicera que encuentra el místico objeto. Igualmente, la bella rubia hallará el amor en “Ethan” (Hart Bochner, ese actor mejor recordado como “Ellis”, el godínez que le quiere bajar a la esposa a “John McClane”, Bruce Willis, en “Die Hard”)… Pero, ¿y su súper primo? Pues sólo aparece en un póster de tamaño natural.

Evidentemente, “Supergirl” apelaba al público femenino para asegurar un éxito, en gran medida por la historia romántica (según dictaban los cánones de esa época), y a la presencia de talentosas actrices en roles típicamente masculinos (igual, según los convencionalismos). Pero luego del resquebrajamiento de la franquicia con “Superman III”, la audiencia le dio la espalda a “Kara”, ingresando sólo 15 millones de dólares de los 35 millones que costó. Fue un rotundo fracaso. Los planes de los Salkind para hacer un crossover entre los “Últimos Hijos de Kriptón” y otras potenciales películas sobre “Superboy”, la diminuta ciudad de “Kandor” o un spin-off en torno a “Luisa Lane”, la intrépida reportera, novia y esposa de “Superman”, quedaron en la basura.

Para ser sinceros la cinta no es tan mala. La escena en la que “Kara”, ataviada con un largo hábito atraviesa un “aguajero de gusano” para llegar a la Tierra, saliendo de un lago convertida ya en “Supergirl”, resalta por su maravillosa fotografía y la espectacular presencia de Helen Slater, que sin decir “agua va”, aparece por vez primera como la heroína en cuestión, dejando atónitos a los espectadores. Destaca también la secuencia en que la rubia de acero deambula por las calles citadinas y se topa con dos potenciales violadores, a los cuales tunde sin mayor problema. Igualmente, sobresale el conflicto entre la magia y un ente con súper-poderes, que hasta ese momento no se había presentado en Hollywood (aunque los fans del “Dr. Strange” se quiebren).

Si bien, Dunaway y Vaccaro se esforzaron poco para retratar a sus villanas, muy al estilo jocoso de Hackman y Ned Beatty (“Otis”, el achichincle de “Luthor”), por lo menos agregan el toque de humor negro para dar balance a la cinta, contraponiéndose a la seriedad de “Kara”, la alienígena en un planeta que la sorprende a cada paso que da.

Tristemente, el filme se pierde en andanzas sin ton ni son, en pésimos efectos especiales, en soluciones absurdas y en dejar el éxito de la producción sobre los hombros de una novata como Slater.

Valiosas lecciones vinieron para DC-Warner (aunque luego vendrían yerros semejantes), impulsando a las dos cintas de Tim Burton sobre “Batman” al triunfo, y principalmente, a encontrar un mercado de nicho para películas como “Supergirl”, a tal grado que hoy en día existen tres versiones distintas en DVD o Blu-Ray, incluida, la versión del director, de 130 minutos de duración, en las que Slater luce más ruda e intrépida.

Igualmente, apelando a la nostalgia, series como “Smallville”, en la primera década del 2000, vio desfilar a la propia Helen, además de Christopher Reeve, McClure o Margot Kidder (“Luisa Lane”) en interesantes roles, mientras que Slater ha hecho cameos en la actual serie de “Supergirl” como la madre terrícola de “Kara” (Melissa Benoist).

Por ende, “Supergirl” sigue en este mundo. En el show televisivo, que se apega bastante a los cómics, incluyen a la “otra” mujer de acero, “Alex Danvers” (Chyler Leigh), que en la pantalla chica es la hermana de “Kara” y agente especial del gobierno de USA, pero en la historieta también portó el mítico traje azul y rojo. ¿Veremos a Leigh en algún momento de la cuarta temporada ataviada con el sexy outfit?

A la par, DC-Warner estudia seriamente filmar una nueva versión de la prima de “Kal”, en lugar de una secuela de “Man of Steel” (2013), precisamente porque aquellas viejas patrañas sobre que una mujer no podía llevar al éxito un filme de acción como una súper-heroína, fueron tumbadas con “Wonder Woman” (2017), y de cara a la secuela, titulada, “Wonder Woman 1984”, cuya historia se desarrollará en ese año, ¿podríamos ver algún homenaje a la pasada “Supergirl”?

 

*Periodista. Colaborador en CinEspacio24, Director de Cio Noticias, Crítico de Cine, Columnista en el Heraldo de México Toluca


“Extraño pero verdadero”, la realidad y la ficción

Extraño pero verdadero, del director Michel Lipkes, narra la vida de cuatro personajes que trabajan en un camión de basura; la cinta habla de la pobreza y la crueldad del ser humano y lo hace de una manera lenta y reflexiva.

Por Arturo Brum Zarco*

@arturobrum

Existen realidades que no queremos ver, como si no fueran de este planeta, nos volteamos ante ellas, las rechazamos, ignoramos y sin en algún momento las llegamos a mirar las vemos con desdén, sin empatía, con extrañeza. Son las personas que viven en situaciones precarias, en la pobreza, que habitan en “ciudades pérdidas”, lugares que son partes de la sociedad pero que no cuentan con un código postal. Sin embargo, ese mundo es  de nuestra comunidad y representa una parte importante de lo que somos como ciudadanos; a ese lugar nos lleva y nos invita a reflexionar la cinta Extraño pero verdadero.

Dirigida por Michel Lipkes, la cinta habla sobre la pobreza, la desigualdad, la maldad y crueldad del ser humano, y lo hace con una fotografía en blanco y negro, para que no perdamos detalles de los personajes y de la situaciones que quiere abordar. Su estética nos introduce a un espacio y tiempo que está a la vuelta de nuestra casa, juega con esa diáfana raya que existe entre la ficción y la realidad. 

Narra la historia de cuatro personajes que trabajan en un camión que recolecta  basura y que viven económicamente “al día”. Está el jefe, a quien llaman  Maestro Limpio (Luis Enrique Parra), un hombre de unos 50 años, corpulento y con un carácter poco amigable; su fiel compañero es La momia, un tipo de la misma edad que no puede hablar pero tiene una mirada penetrante y desconcertante; Jonathan (Kristyan Ferrer) un joven que le gusta “monearse” y que tiene una relación con Yesi (Itzel Sarmientos), la cuarta miembro del equipo, y que sueña con otra vida. 

La película se apoya en todo momento en su fotografía en blanco y negro para contarnos de una manera reflexiva y lenta cómo viven estos cuatro personajes; en ese sentido, el filme no es una película sencilla, ya que le exige al espectador un esfuerzo extra para analizar y pensar lo que está viendo, lo confronta para aceptar una verdad que le puede parecer extraña pero que existe. 

Extraño pero verdadero, quizá tarda mucho en llegar al conflicto de la cinta, ya que más de la mitad del largometraje nos muestra la vida y la idiosincracia de sus personajes; así, vemos la amorosa relación entre Jonathan y Yesi que viven en un edificio abandonado, la soledad de La momia y el Maestro Limpio, quien  se la pasa acosando a Yesi y regañando y golpeando a Jonathan. 

El conflicto aparece cuando entre unas bolsas de basura encuentran un muerto, el cual lleva consigo una cantidad grande de dinero; ahí las cosas se saldrán de control y la crueldad aparecerá como un ser inmisericorde que provocará actos que son difíciles de entender pero verdaderos, situaciones extrañas pero reales, entre esos contrastes juega la cinta y lo hace de una manera provocadora, sincera y con una secuencias sutiles y finas.

El director “abrió la puerta” a ese mundo que no queremos ver, a esa insensibilidad que tenemos los seres humanos; exige al espectador su atención y su comprensión y lo hace con una historia que es más verdadera que extraña.

 

*Periodista y realizador. Director y Editor en CinEspacio24 Noticias. Colaborador en Cio Noticias y Oculus Todo el Cine.


GIFF abre la convocatoria para el 10º Concurso Identidad y Pertenencia

El Festival Internacional de Cine Guanajuato (GIFF), a través de su área de formación, abre la convocatoria para la Décima edición del Concurso de Documental Identidad y Pertenencia. La competencia tiene como principal objetivo contar las historias de Guanajuato a través de la mirada particular de los jóvenes universitarios de la región para fortalecer los vínculos que éstos tienen con su comunidad y, al mismo tiempo, registrar historias de valor comunitario con carácter universal.

 

A partir de este 20 de septiembre y hasta el próximo 7 de enero de 2019, el GIFF mantendrá abierta la convocatoria que busca formar a los jóvenes universitarios con inquietudes por la actividad cinematográfica. A través del Concurso Identidad y Pertenencia se retrata el arraigo, las traiciones y la diversidad de las regiones del estado de Guanajuato.

Desde hace una década, el GIFF ha forjado a través de este concurso a más de 500 jóvenes y ha producido 54 documentales. Estas producciones no sólo se exhiben durante el festival, además hacen un recorrido por diversos festivales nacionales e internacionales, entre ellos el más prestigioso encuentro cinematográfico del mundo: el Festival de Cine de Cannes, al cual gracias al apoyo de EDUCAFIN nuestros participantes tienen la oportunidad de viajar como representantes del talento nacional.

A través de esta convocatoria se seleccionan 6 equipos, mismos que entran a un programa de formación intensa cobijada por diversas instituciones nacionales como lo son SECTUR, CÁMARA DE DIPUTADOS, IMCINE y GUANAJOVEN y curado por la GIFF; la formación que reciben los jóvenes con profesionales de la industria fílmica los prepara en áreas como: Lenguaje Cinematográfico, Storyboarding y Estructura, Producción de Documental, Crowdfunding, Dirección de Entrevistas, Producción Sonora, Diseño Sonoro, Mezcla Sonora, Iluminación, Fotografía, Montaje, Postproducción, Corrección de Color, entre otras materias.

Así es como GIFF junto a un gran equipo de colaboradores y patrocinadores forma a una nueva generación de cineastas y profesionales de la industria, otorgándoles no sólo capacitación sino impulsando sus carreras y sus películas. Al tiempo que los acerca a sus comunidades, mediante todo un proceso creativo y reflexivo que los conecta con sus raíces y través de sus documentales dan visibilidad a la vida y costumbres de las regiones Guanajuatenses.

Se ha logrado una proyección en más de 80 festivales a nivel internacional, donde documentales como Bajo las Brasas que fue seleccionado en el Festival de Sundace y viajó por más de 10 países; Minero Fui que tuvo la oportunidad de ser visto en Australia, Europa pasando por Japón y América Latina y fue galardonado como mejor documental; El Guardián que gozó de una exitosa gira europea donde se vio en países como Letonia y obtuvo dos galardones en Alemania y Rusia así como tres más a nivel nacional; El Diablito que se proyectó en Italia, India, Francia, Colombia, EUA y Argentina, estos son solo algunos ejemplos de éxito del concurso y del programa formativo Identidad y Pertenencia.

Si eres estudiante universitario en Guanajuato, GIFF está esperando tu historia, consulta las bases en www.giff.mx


DOCSMX anuncia su selección oficial en competencia

DocsMX, (Festival Internacional de Cine Documental de la Ciudad de México) celebrará su decimotercera edición del 11 al 20 de octubre.

 

Este año, la programación está llena de novedades por lo que disfrutaremos de grandes películas que aspiran a los galardones que se otorgan en cada sección y nos muestran esa oportunidad de seguir compartiendo historias.

Se recibieron 1217 documentales de 100 países, de los cuales, 74 forman parte de la Selección oficial 2018, derivado de las convocatorias lanzadas en marzo de este año.

Las categorías en competencia de este año son: Breaking Docs, Latitudes humanas, Retratos, Confesiones y penitencia, Voces inocentes, Mujeres a cuadro, Mundo balón, Doctubre Mx, Fragmentos, Hecho en México y México ópera prima.

 

Breaking Docs

América armada
Alice Lanari, Pedro Asbeg | Estados Unidos, Colombia | 2017 | 87′

Carta desde Masanjia
Leon Lee | China, Indonesia, Estados Unidos | 2018 | 66′

El regreso de un presidente. Después del golpe en Madagascar
Lotte Mik-Meyer | Dinamarca | 2017 | 79′

Libertad para el lobo
Rupert Russell | Alemania | 2017 | 89′

Nuestro nuevo presidente
Maxim Pozdorovkin | Estados Unidos | 2018 | 78′

Reclutando para la yihad
Adel Khan Farooq, Ulrik Imtiaz Rolfsen | Noruega | 2017 | 79′

 

 

Latitudes humanas
Casi nada. La ciudad experimental del CERN
Anna de Manincor, Zimmer Frei | Suiza | 2018 | 74’Ciudades fantasmas
Tyrell Spencer | Brasil | 2017 | 70’Confesiones de carretera
Elsbeth Fraanje | Países Bajos | 2017 | 53′El café del desierto
Mikael Lypinski | Polonia | 2017 | 53′

Panóptico
Rana Eid | Líbano | 2017 | 69′

Retratos
Cazafantasmas
Ben Lawrence | Australia | 2018 | 96’El arca de Anote
Matthieu Rytz | Canadá | 2018 | 77’Hombres libres
Anne-Frédérique Widmann | Suiza | 2018 | 90′La bendición
Hunter Robert Baker, Jordan Fein | Estados Unidos | 2018 | 64′

La imagen que perdiste
Donal Foreman | Francia, Irlanda, Estados Unidos | 2018 | 73′

Mito
Leonid Kanter, Ivan Yasniy | Ucrania | 2018 | 62′

Confesiones y penitencia
Contrabandistas de personas
Poul-Erik Heilbuth, Georg Larsen | Dinamarca, Grecia, Italia, Libia, Suiza, Turquía | 2017 | 59’El Mossad. Espías imperfectos
Duki Dror | Alemania, Israel | 2018 | 50’Los limpiadores
Hans Block, Moritz Riesewieck | Brasil, Alemania | 2018 | 88′Orquídeas azules
Johan Grimonprez | Bélgica | 2017 | 48′

Robar a Rodin
Cristóbal Valenzuela | Chile, Francia | 2017 | 80′

Shootball
Fèlix Colomer | España | 2017 | 94′

Voces inocentes
69 minutos de 86 días
Egil Håskjold Larsen | Noruega | 2017 | 70’El creador de universos
Mercedes Dominioni | Uruguay | 2017 | 78’El ladrido lejano de los perros
Simon Lereng Wilmont | Dinamarca, Finlandia, Suecia | 2017 | 90′H es por Harry
Jaime Taylor, Ed Owles | Reino Unido | 2018 | 80′

Niños de la tierra de nieve
Zara Balfour, Marcus Stephenson | Reino Unido, Nepal | 2017 | 93′

Mujeres a cuadro
En sus hombros
Alexandria Bombach | Estados Unidos | 2018 | 94’La niña de arena
Mark Michel | Alemania | 2017 | 85’Las mujeres del Amanecer Dorado
Håvard Bustnes | Dinamarca, Finlandia, Noruega | 2017 | 94′Más allá del límite
Marta Prus | Polonia, Alemania, Finlandia | 2017 | 74′

Mamá Colonel
Dieudo Hamadi | Congo, Francia | 2017 | 72′

Niñas perdidas
Vadim Vitovtsev | India, Rusia | 2018 | 66′

Mundo balón

Contrapelota
Diego Crespo | Argentina | 2018 | 81′

El estadio
Tomás Hlavácek | República Checa | 2018 | 84′

No es sólo futbol
Paolo Casalis | Italia | 2018 | 70′

Triunfo
Kreshnik Jonuzi, Luftar Von Rama, Charlie Askew | Estados Unidos | 2017 | 87′

Vatreni
Edson Ramírez Martell | Croacia, México | 2018 | 95′

Doctubre Mx
Ayotzinapa. El paso de la tortuga
Enrique García Meza | México | 2018 | 80’Hasta los dientes
Alberto Arnaut Estrada | México | 2018 | 108’La ley del monte
Mario Mandujano | México | 2018 | 79′No se mata la verdad
Coizta Grecko Berumen | México | 2017 | 109′

Rita. El documental
Arturo Díaz Santana | México | 2018 | 118′

Fragmentos
19 de septiembre
Santiago Arau Pontones, Diego Rabasa | México | 2018 | 13’Cabello de mamá
Maja Arnekleiv | Noruega | 2017 | 5’Colección
Marcin Polar | Polonia | 2017 | 19′Dentro
Jonathan Yadir Barojas | México | 2017 | 15′

El canadiense
Fabián León López | México | 2018 | 12′

El vapor del olvido
Luis Arturo Cárdenas, Marcos Ignacio Hidalgo | México | 2018 | 13′

Éxodo
Erick Rodríguez Alonso | México | 2017 | 10′

Goyito campeón
Daniel Malvido, Diego Casillas Reyes | México | 2018 | 20′

Ícaro
Montserrat Lemus | México | 2017 | 8′

It’s Going to be Beautiful
Luis Gutiérrez Arias, John Henry Theisen | Estados Unidos, México | 2018 | 9′

La sombra de un dios
Bernhard Hetzenauer | Alemania, Austria, México | 2017 | 20′

Labor
Thiago Moulin | Brasil | 2017 | 15′

Música que florece
Juan Javier Pérez | México | 2018 | 27′

Snap
Felipe Elgueta, Ananké Pereira | Chile | 2018 | 19′

Terraform
Jorik Dozy, Sil van der Woerd | Indonesia, Países Bajos, Reino Unido, Singapur | 2017 | 5′

Terremoto santo
Bárbara Wagner, Benjamin de Burca | Brasil | 2017 | 19′

The Blackgod
Grzegorz Paprzycki | Polonia | 2018 | 30′

The Good Fight
Ben Holman | Brasil, Reino Unido | 2017 | 16′

The Record
Lucas Fuica | España | 2018 | 17′

Toma mi mano
Alexandre Lefebvre | Canadá | 2017 | 22′

Hecho en México
Coraje
Janina Möbius | Alemania | 2017 | 78’La vida suspendida de Harley Prosper
Juan Manuel Sepúlveda | México | 2018 | 65’Patrimonio
Lisa F. Jackson, Sarah Teale | México | 2018 | 83′Witkin & Witkin
Trisha Ziff | México | 2017 | 93′

Ya me voy
Lindsey Cordero, Armando Croda Naveda | Estados Unidos | 2017 | 74′

México ópera prima

La batalla del volcán
Julio López Fernández | El Salvador, México | 2018 | 102′

Lejos del sentido
Olivia Luengas Magaña | México | 2018 | 88′

Lo mejor que puedes hacer con tu vida
Zita Erffa | México, Alemania | 2018 | 93′

Mi hermano
Alana Simões | España, México | 2018 | 71′

No sucumbió la eternidad
Daniela Rea Gómez | México | 2018 | 73′

Para más información viista: http://docsmx.org/

Celebra con “Tres amigos”, la doble parodia al western y al cine ranchero

Por Daniel Flores *

Para celebrar las fiestas patrias (que apenas empiezan el 15 y terminan el 30 de septiembre con el natalicio de Morelos) nada mejor que recordar un filme gringo, sin duda, uno de los mejores en el género de comedia, que si bien se mofa de la provincia mexicana, también ridiculiza el ambiente de la farándula hollywoodense y la frivolidad con que este sector trata cualquier situación ajena a los lujos y las vanidades. Así, Tres amigos (Three amigos!, 1986) ha logrado mantenerse imperecedero, gracias al escarnio de los tópicos fronterizos, ridiculizados por Steve Martin, Chevy Chase y Martin Short.

Dirigido por el célebre, John Landis, realizador de culto del sub-género del terror, aclamado por cintas como Un hombre americano en Londres (1981), Dimensión Desconocida: La película (1983) y el video musical Thriller de Michael Jackson (1983), el trío de comediantes surgidos del programa televisivo, Saturday Night Live (“SNL”), dio en el clavo con esta producción, cuyo guión corrió a cargo de Lorne Michaels, el hoy todopoderoso creador de “SNL”, así como del músico Randy Newman y el propio Martin, todo un cerebrito, poseedor de un alto coeficiente intelectual que le ha servido para, además de actuar, escribir novelas, ser empresario y tocar su banjo.

Pues bien, si no has visto esta graciosa historia o de plano no conoces el legado de los personajes antes mencionados, zambúllete en las arenas de la diversión de esta comedia, la cual, básicamente, trata de tres actores del cine silente (sí, aunque canten), que durante años representaron a una especie de justicieros vestidos de charros, los cuales, montando a caballo y cantando al son de la guitarra, daban cuenta de los “bad hombres” que saqueaban pueblitos en la zona fronteriza entre México y Estados Unidos.

Lamentablemente para “Lucky” (Martin), “Dusty” (Chase) y “Ned” (Short), su popularidad va a la baja, padeciendo para recuperar su estrella. Al mismo tiempo, en una villa mexicana, de nombre “Santo Poco”, una joven lugareña, “Carmen” (Patrice Martínez), es comisionada por las autoridades de su pueblo para invitar a los “Tres amigos” al terruño. Pero la intención no es hacerles un homenaje o que realicen un show en vivo, sino que peleen contra un auténtico cacique, “El Guapo” (Alfonso Arau).

La idea sobreviene luego de ver en pantalla, en un cine ambulante, a los “Tres amigos”, y claro, como los mexicanos son tan zonzos, no distinguen la ficción de la realidad. Si bien es un poco insultante semejante secuencia, también resulta una genialidad, ya que de algún modo parodia a las primeras cintas mudas de los Hermanos Lumiere, en especial, la del tren que llega a una estación y conforme el público veía a la máquina acercarse a la cámara, suponía que era real y que venía directo hacia ellos, en los teatros ambulantes del París de finales del siglo XIX.

Regresando a la trama de los Tres amigos, estos aceptan tentados por el jugoso salario que recibirán, suponiendo que rodarán un film que quizá los devuelva a la gloria. Con escasos recursos montan a caballo hacia “Santo Poco” a través del desierto, donde se engendrarán memorables sucesos cómicos, como el de la canción, “Blue shadows”, interpretada por el trío y… ¿un búho? Ni qué decir de las escenas donde cenan murciélagos o en la que “Dusty” no puede hacerse un taco, dejando que la carne se caiga al plato en cada intento.

 Luego de varias peripecias, todos descubrirán la verdad, que ellos no son justiciero y que el enfrentamiento contra “El Guapo” y su banda es verdadero, lo cual, hará plantearse a los héroes sin son hombres o simples payasos de un lugar llamado Hollywood.

Destaca sin duda el excelente guión, el cual incluye varias canciones, muy al estilo del cine mexicano ranchero, situación que sin duda conocía Martin al plantear el texto, logrando a su vez parodiar tanto al western como a las películas nacionales con charros cantarines, teniendo mejor suerte en ese sentido que el filme, Casa de mi padre (Matt Piedmont, 2012), con Will Ferrell, Gael García y Diego Luna.

A pesar de que en ese momento, Martin, Chase y Short eran pesos pesados de la comicidad norteamericana, Arau se roba la cinta como el simpático villano, sólo conocido con el apodo de “El Guapo”, llevando al extremo su rol que semeja un caudillo tipo Pancho Villa, el cual sólo obra por instinto, ya que en el fondo es un cobarde, pero mientras se va dando a conocer, el público no puede más que caer rendido por las gracejadas y envalentonamientos de este malandrín.

Entre piñatas, cumpleaños, holandeses voladores, platillos y música mexicana, los Tres amigos son capaces de hacer reír a 32 años de su estreno, gracias a que el grupo de histriones estaba en el mejor momento de lo que serían largas y prolíficas carreras.

*Periodista. Colaborador en CinEspacio24, Director de Cio Noticias, Crítico de Cine, Columnista en el Heraldo de México Toluca


“Upgradre: Máquina asesina”, el hombre y la inteligencia artificial

La película Upgradre: Máquina asesina es una buena propuesta de ciencia ficción, que  combina  el género de terror y suspenso para llevarnos a una metáfora acerca de las virtudes y riesgos sobre el ser humano y la inteligencia artificial.

 

 

Por Arturo Brum Zarco*

@arturobrum

“En un mundo cada vez más controlado por las máquinas, dónde voy a quedar yo”, le dice Grey Trace (Logan Marshall-Green) a su esposa, Asha Trace (Melanie Vallejo), mientras viajan en un automóvil que se maneja sólo. Desde el inicio, la película Upgrade: Máquina asesina nos muestra los contrastes y la esencia de una cinta de ciencia ficción, con tintes de terror que nos llevará a una metáfora poderosa sobre la inteligencia artificial, sus virtudes y peligros (un debate que actualmente ya está en la mesa).

Después de que asesinan a su esposa y los atacantes lo dejan parapléjico, a Grey Trace le implantan un microchip, con una tecnología avanzada sin parangón, en su médula espinal, con lo cual puede volver a caminar. Así, se vengará de aquellos que le hicieron daño y lo hará de una forma radical y sangrienta.

El aparato que le colocan a Grey fue creado por Eron Keen (Harrison Gilbertson), un joven con un alto coeficiente intelectual, dueño de una compañía tecnológica que tiene como objetivo construir herramientas y prótesis que beneficien al ser humano.

Para ayudar a Grey, le regala e implanta su nuevo producto: un microchip que se conecta al cerebro y puede realizar cosas que parecían imposible, como que un parapléjico pueda volver a mover todo su cuerpo.

Sin embargo, el aparato tiene vida propia y se llama Stem, quien al estar conectado con Grey platican, investigan y crean una estrategia para atrapar a los que asesinaron a su esposa. Cada vez que Grey se encuentra en una posición riesgosa y de pelea, Stem controla el cuerpo y realiza movimientos de batalla rápidos y letales. A Grey le preocupa que en esos casos el no tenga control sobre los actos que realizan.

De esa forma, la cinta nos llevará a la travesía de Grey y Stem (el aparato que lleva conectado a su cuerpo) y confrontará a estos dos en la toma de juicios de lo que se debe hacer. En ese sentido, la cinta es clara en el mensaje: ¿hasta que punto la inteligencia artificial puede sustituir el sentido común de un ser humano?

Escrita y dirigida por Leigh Whannell (La noche del demonio capítulo:3), Upgrade es una agradable película de ciencia ficción, con una ambientación que juega con el género de terror y suspenso; asimismo, tiene secuencias de acción bien realizadas que refuerzan la metáfora de la cinta.

Cuenta con una fotografía que usa una paleta de colores adecuada para guiarnos a ese ambiente contradictorio entre el ser humano y su cada vez más dependencia hacia las máquinas.

Por otra parte, al combinar la ciencia ficción con el terror, nos muestra unas escenas sangrientas sin llegar a lo gore, que muestran un ritmo agradable y atractivo.

Como si fuera una película de detectives, el personaje principal un tipo de Robocop antihéroe, nos va llevando por pequeñas pistas para dar al final un giro inesperado  con un mensaje eficaz acerca de los avances tecnológicos. La cinta aborda temas como la venganza, la dependencia a las máquinas, lo importante del sentido común, y sobre si la evolución del ser humano es convertirse en una máquina.

Updrage: Máquina asesina es una propuesta de ciencia ficción que, además de impactar con sus secuencias de acción, invita a reflexionar sobre el futuro del hombre y la inteligencia artificial. Imperdible.


 

 

*Periodista y realizador. Director y Editor en CinEspacio24 Noticias. Colaborador en Cio Noticias y Oculus Todo el Cine.


“Johnny English 3.0” un espía nostálgico

El comediante Rowan Atkinson interpreta nuevamente el papel de Johnny English, un agente secreto inglés, despistado, torpe y egocéntrico, que provoca sin querer varios problemas pero al final rescata al mundo. 

Por Arturo Brum Zarco*

@arturobrum

Un hacker se infiltró en los archivos del Servicio de Inteligencia Secreto inglés y publicó los nombres y las fotos de todos los agentes; lo que provocó un escándalo nacional. Ante tal panorama, la Primer Ministra (interpretada por Emma Thompson) exige a sus asesores que resuelvan el problema y atrapen al delincuente cibernético. Sólo hay un pequeñísimo inconveniente, los espías tuvieron que esconderse y no hay nadie en activo para que solucione el problema.

Por tal motivo, tienen que buscar a agentes retirados. Entre ellos se encuentra un ex espía excéntrico, vanidoso y despistado, que ahora trabaja como profesor de geografía en una escuela primaria (pero en realidad les enseña a sus alumnos cómo ser un agente secreto), su nombre es Johnny English (papel que realiza Rowan Atkinson), un oficial que en el pasado salvó a su país de varios desastres; siempre con la fortuna de su lado.

De nuevo Inglaterra lo necesita y English se tomará las cosas muy en serio, como siempre, y se compromete a atrapar al villano, pero antes exige que le pongan a su cargo a su fiel compañero Bough (Ben Miller), quien ha estado con él en los casos que ha resuelto.

Esta pareja de agentes entrarán de nuevo al mundo del espionaje para salvar a su país; sin embargo, English va encontrar que todo ha cambiado, lo digital ahora domina al Servicio Secreto, y a él le cuesta trabajo adaptarse a ese nuevo mundo tecnológico; añora sus artefactos del pasado como plumas explosivas, hisopos bombas, relojes con cable para ahorcar, etcétera.

Por ejemplo, cuando le dan a escoger el automóvil que va a usar para la misión, sólo le ofrecen carros híbridos, pero Johnny decide utilizar un vehículo viejo que gasta mucha gasolina.

Esa es la premisa de la cinta Johnny English 3.0, la tercera entrega del agente secreto que interpreta el actor Atkinson; una película que como sus antecesoras juega con el humor simplista, físico y absurdo. Una comedia que no se sale de los parámetros establecidos: secuencias cómicas ridículas que la hacen entretenida y agradable; seguro en algunas escenas te vas a reír.

En esta caso, la cinta, dirigida por David Kerr, aboga por la nostalgia de lo análogo, ya que el personaje principal no entiende porque en lugar de un teléfono que lance dardos le dan un teléfono inteligente  con todas las redes sociales posibles. La película hace muchos chistes al respecto, sobre lo “viejo” contra lo nuevo. English va a cumplir su misión como lo hiciera “la vieja escuela”.

Asimismo, el filme es una parodia de las películas de agentes secretos, que mantiene la fórmula que les ha funcionado a este tipo de obras: el héroe siempre despistado, con un ego y confianza desmedida y que cuenta con un compañero – patiño que es quien en realidad soluciona las cosas; además, el protagonista antes de resolver el caso ocasiona sin querer un sin fin de problemas lúdicos.

Como ejemplo de este tipo de películas de detectives cómicos  están las que realizó Peter Sellers en los años 60 sobre La pantera Rosa; los trabajos que hizo Leslie Nielsen cuando interpretaba a un policía; o la versión de La pantera Rosa de Steven Martin que salió la década pasada. Cintas que utilizan un humor absurdo, simplista, físico y efectivo.

Los largometrajes de Johnny English entran en esa categoría y Rowan Atkinson está a la altura de dichos comediantes; quizá el que más destaca es Sellers.

Johnny English 3.0 es un parodia sobre agentes secretos que no se sale de las clásicas herramientas narrativas de su  género; no obstante, el uso de la nostalgia como eje para contar los chistes le da un toque fresco a la cinta.


*Periodista y realizador. Director y Editor en CinEspacio24 Noticias. Colaborador en Cio Noticias y Oculus Todo el Cine.


“El juego del Diablo”, cuidado con las aplicaciones de tu celular

El juego del Diablo (Bedeviled) es una cinta de terror y ciencia ficción, que narra  la historia de un grupo de adolescentes que bajan una aplicación parecida a Siri,  la cual es manejada por un ente diabólico que busca mostrar los miedos más profundos de los usuarios.

Por Arturo Brum Zarco*

@arturobrum

En las contemporáneas películas de terror, los demonios  y entes fantasmales, igual que el ser humano, también se tienen que acoplar a la nuevas tecnologías si quieren seguir entrando al cuerpo de una persona, matar a un inocente o simplemente espantar a la gente; es decir, en las narrativas de las cintas de dicho género los diablos deben saber de teléfonos inteligentes y aplicaciones. 

Parece un tema banal y absurdo para comentar pero no lo es tanto. Los filmes de terror  utilizan cada vez más elementos tecnológicos,  y se combinan con la ciencia ficción para contar una historia. 

Por ejemplo, la película El juego del Diablo (Bedeviled), que se estrena este fin de semana, cinta escrita y dirigida por los hermano Abel y Burlee Vang, narra los terroríficos sucesos que le pasa a un grupo de amigos después de que bajan una aplicación parecida al Siri de Apple, pero que en realidad es una inteligencia artificial dominada por un ser diabólico. 

La cinta comienza con la misteriosa muerte de una adolescente, quien al parecer se suicida; sin embargo, sus amigos dudan que ella hiciera tal acto. Después del funeral, cada uno de sus compañeros, con los que se juntaba en la escuela, reciben una invitación en su celular que viene del  teléfono de la chica que falleció para bajar una nueva aplicación llamada Bedeviled. 

El grupo de amigos baja la aplicación y descubren una tecnología sumamente avanzada, la cual puede realizar cosas únicas, como apagar las luces, prender la televisión, resolver difíciles problemas matemáticos y sobre todo tener una conversación coherente. Así, con cada uno de los jóvenes comienza una relación que al principio era todo alegría pero poco a poco se va  convirtiendo en un infierno.   

Ya que esa aplicación va jugar con los temores de cada uno hasta llevarlos a situaciones perversas y de locura que traerá consecuencias devastadoras. 

Ante eso, la cinta es clara en sus intenciones y mensaje. Vivimos en una época donde el uso de las apps y del celular se han convertido en una parte más del cuerpo; son ya una imperiosa necesidad más. 

La cinta utiliza esa obsesión hacia los celulares y las aplicaciones como eje narrativo y metáfora para contarnos una historia donde los protagonistas sufrirán ante Bedeviled, un ser con traje morado y un moño rojo. 

Sin embargo, a pesar de sus ambiciosas intenciones, ya que si bien su idea no es tan original pero sí es atractiva, la forma cómo está contada no respeta el fondo de la cinta, ya que tiene actuaciones poco creíbles e irrisorias, diálogos sin sentido, ambientaciones dispersas, escenarios que parecen creados sin analizar la trama; además, de una fotografía que intenta arriesgarse al usar, sin ninguna justificación, extraños planos holandeses que en lugar de provocar un sentimiento de locura y desequilibrio causan confusión de lo que está sucediendo. 

Asimismo, la cinta tiene todos los elementos necesarios para convertirse en una propuesta atractiva de cine gore, pero sus tomas son tan simples que causan más risa que miedo. 

El juego del Diablo tiene una buena idea, pero no fue bien llevada a la pantalla; así, no será una cinta de culto, ni una película de terror que esté en la memoria colectiva de los amantes del género; lo que sí puede pasar es que alguien con más creatividad tome la buena anécdota de la película y haga un filme un poco más decente. Al final, la cinta te invita a tener  cuidado con las aplicaciones que bajes, sobre todo si la invitación viene de una persona muerta, “estén atentos”.    

 

*Periodista y realizador. Director y Editor en CinEspacio24 Noticias. Colaborador en Cio Noticias y Oculus Todo el Cine.