El GIFF abre su convocatoria para programa INCUBADORA

El Festival Internacional de Cine Guanajuato (GIFF) convoca a los cineastas mexicanos a participar en el programa INCUBADORA, que tiene como objetivo financiar, impulsar y desarrollar proyectos cinematográficos mexicanos. La convocatoria estará abierta a partir de este 31 de mayo y estará disponible hasta el 28 de junio próximo.

 

Por Redacción CinEspacio24

INCUBADORA es un espacio dentro del área de INDUSTRIA GIFF, que busca el financiamiento, asesorías y capacitación para los proyectos fílmicos seleccionados desde su primer esbozo y hasta la última de sus fases. Gracias a una dinámica de encuentro entre productores nacionales e internacionales, distribuidores, fondos financieros y de inversión, así como instituciones que apoyan la producción cinematográfica, también con el objetivo de ofrecer asesorías privadas de reconocidos profesionales de la industria.

En INCUBADORA serán seleccionados proyectos en dos sentidos; primero con Proyectos en Desarrollo, que incluye asesorías en temas como guionismo, pitching, packing, estrategias de financiamiento y consejos de producción. En un segundo término estarán Proyectos en Producción y Work in Progress, estos incluyen temas como búsqueda de fondos y apoyos de producción en México y a nivel internacional, así como estrategias de coproducción internacional, postproducción y nuevas estrategias de distribución, entre otros aspectos.

Están buscando largometraje de ficción y documentales; y por primera vez proyectos fílmicos en Realidad Virtual, siendo así el primer festival en recibir proyectos en este formato.

En el área de Industria del GIFF han participado películas como “Sueño en otro idioma”, de Ernesto Contreras; “Epitafio”, de Yulene Olaizola y Rubén Imaz; “Somos Mari Pepa”,  de Samuel Kishi; “Zama”, de Lucrecia Martel; “Los Hamsters”, de Gil González; y “El Chico de Oklahoma”, de Julio Carlos Ramos Zapata, por mencionar algunos.

El programa INCUBADORA es parte de la vigésima primera edición del GIFF que se realizará del 20 al 29 de julio en San Miguel de Allende y Guanajuato Capital.

Para más información se pueden consultar las bases en www.giff.mx


Junio trae cine rumano y brasileño a la Cineteca Nacional

Durante junio, la Cineteca Nacional presentará la Muestra de Cine Rumano y la Semana de Cine Brasileño, así como la conclusión de la séptima temporada (primera mitad de 2018) de su ciclo permanente Clásicos en pantalla grande.

Redacción CinEspacio24

Con una selección de seis largometrajes, la segunda Muestra de Cine Rumano continúa la difusión de una filmografía punzante e irónica que critica duramente a la sociedad que dejó la dictadura comunista en su país. Además de brindarle a la cinefilia internacional el trabajo de Cristian Mungiu, Cristi Puiu o Cornelio Porumboiu, la situación social de Rumania, en los últimos años, ha formado a una serie de nuevos directores que retratan la complejidad de temas políticos, morales y mediáticos.

Del 7 al 13 de junio se proyectarán películas de Adrian Sitaru, Constantin Popescu o Călin Peter Netzer, y se celebrarán los cincuenta años de La reconstrucción (Reconstituirea, Lucian Pintilie, 1968), considerada por críticos y periodistas —entre ellos, Cristian Tudor Popescu— como una de las mejores películas de Rumania debido a la influencia que tuvo en el cine de la posguerra.

Posteriormente, la tercera edición de la Semana de Cine Brasileño presentará once largometrajes, la mayoría de ellos producidos recientemente, con perspectivas diversas de la cinematografía de autor del Brasil contemporáneo. Para contextualizar los trabajos de 2016 y 2017, dos películas de Walter Salles y Daniela Thomas forman parte de la alineación: Tierra extranjera (Terra Estrangeira, 1995) y Línea de pase (Linha de Passe, 2008).

Esta muestra comenzará el jueves 14 y concluirá el domingo 24, e incluye películas como Las dos Irenes (As Duas Irenes, Fábio Meira, 2017), ganadora de cuatro premios en el Festival Internacional de Cine en Guadalajara, Joaquín (Joaquim, Marcelo Gomes, 2017), estrenada en México en la 64 Muestra Internacional de Cine de la Cineteca Nacional, y Las buenas maneras (As Boas Maneiras, Marco Dutra y Juliana Rojas, 2017), mezcla lúdica de géneros narrativos que clausuró el pasado Festival Internacional de Cine UNAM.

Por último, el primer semestre de 2018 de Clásicos en pantalla grande llega a su fin. Todos los sábados a las 20:00h y los domingos a las 18:00h, este espacio se dedica a la proyección de una película clásica en versión restaurada y digitalizada. El 2 y 3 de junio se proyectará Yo, un negro (Moi un noir, Jean Rouch, 1958); el 9 y 10 de junio, Luna de papel (Paper Moon, Peter Bogdanovich, 1973); el 16 y 17 de junio, Documento Z-3 (Alfredo Guarini, 1942); el 23 y 24 de junio, Mujeres apasionadas (Women In Love, Ken Russell, 1969), y el 30 de junio y 1 de julio, Cabeza de vaca (1990) dirigida por Nicolás Echevarría, galardonado con el Premio Nacional de las Artes y Literatura 2017.

Muy pronto se anunciarán las películas que conformarán la segunda temporada de 2018 de este ciclo representativo de la Cineteca Nacional.

Muestra de Cine Rumano
Del 7 al 13 de junio

  • El negociador (Fixeur, Adrian Sitaru, Rumania-Francia, 2016, 100 min.)
  • Titulares (Breaking News, Iulia Rugină, Rumania, 2017, 81 min.)
  • La desaparición (Pororoca, Constatin Popescu, Rumania-Francia, 2017, 152 min.)
  • Ana, mi amor (Ana, mon amour, Călin Peter Netzer, Rumania-Alemania-Francia, 2017, 125 min.)
  • Negocios orientales (Afacerea est, Igor Cobileanski, Rumania-Lituania-Moldavia, 2016, 87 min.)
  • La reconstrucción (Reconstituirea, Lucian Pintilie, Rumania, 1968, 100 min.)

 

Semana de Cine Brasileño
Del 14 al 24 de junio

  • Vazante (Daniela Thomas, Brasil-Portugal, 2017, 116 min.)
  • Tierra extranjera (Terra Estrangeira, Walter Salles y Daniela Thomas, Brasil, 1995, 100 min.)
  • Línea de pase (Linha de Passe, Walter Salles y Daniela Thomas, Brasil, 2008, 108 min.)
  • Las buenas maneras (As Boas Maneiras, Marco Dutra y Juliana Rojas, Brasil-Francia, 2017, 135 min.)
  • Las dos Irenes (As Duas Irenes, Fabio Meira, Brasil, 2017, 89 min.)
  • Punto cero (Ponto Zero, José Pedro Goulart, Brasil, 2016, 84 min.)
  • Febreros (Fevereiros, Marcio Debellian, Brasil, 2017, 93 min.)
  • Baronesa (Juliana Antunes, Brasil, 2017, 71 min.)
  • ¿Quién es Primavera das Neves? (Quem é Primavera das Neves, Ana Luiza Azevedo y Jorge Furtado, Brasil, 2017, 75 min.)
  • Ciudades fantasmas (Cidades Fantasmas, Tyrell Spencer, Brasil, 2017, 71 min.)
  • Joaquín (Joaquim, Marcelo Gomes, Brasil-Portugal, 2017, 101 min.)

 

Clásicos en pantalla grande
Fines de semana de junio

  • Yo, un negro (Moi un noir, Francia, 1958, 70 min.)
  • Luna de papel (Paper Moon, Estados Unidos, 1973, 102 min.)
  • Documento Z-3 (Italia, 1942, 85 min.)
  • Mujeres apasionadas (Women In Love, Reino Unido, 1969, 131 min.)
  • Cabeza de vaca (México-España-Reino Unido, 1990, 112 min.)

Las 8 películas de Denzel Washington que tienes que ver

Denzel Hayes Washington Jr.  nació el 28 de diciembre de 1954 en Mount Vernon, Nueva York. Se interesó en la actuación luego de un campamento de verano en el que participó en una obra de teatro. Con dos premios Oscar, dos Globos de Oro y un premio Tony, Denzel es el primer actor afroamericano en conseguir tantas distinciones. A continuación te presentamos sus mejores 8 películas.

 

Por Carlos Ramírez García*

@carloshrgarcia

  1. Día de entrenamiento (2001)

El papel de policía corrupto cada vez se desgasta en Hollywood. Pero fue el propio Denzel Washington quien marcó un paradigma con el personaje del detective Alonzo Harris, un villano por momentos, pero un hombre magnético por siempre. La actuación de Denzel es tan convincente que nos lleva a entender más no justificar las acciones de Harris. El segundo Oscar del actor llegó con esta interpretación.

 

  1. Huracán Carter (1999)

A Denzel Washington siempre le atrajeron los papeles de luchadores sociales, relacionados con la batalla contra el racismo. Esta cinta es una de esas batallas que a través de la historia del boxeador Rubin Carter denuncia que la justicia es sólo para blancos. La conmoción de ser encarcelado sin pruebas se transmite de manera real en la actuación de Denzel, quien fue nominado al Oscar por esta cinta.

 

  1. Malcolm X (1992)

El actor nacido en Nueva York “hizo click” con el director Spike Lee cuando coincidieron en sus ideales y la defensa por los derechos de las minorías. Fue en 1992 cuando decidieron “llevar a la pantalla grande” la vida de Malcolm X, la cara controvertida y nada parecida al amable Martin Luther King. La nominación al Oscar no sorprendería.

 

  1. Tiempos de gloria (1989)

Una joya en el historial de Washington, quien en esta cinta desempeña un papel de reparto que se luce en toda la cinta. Trip es un esclavo convertido en soldado, quien sufre vejaciones y maltratos. La escena en la que flagelan a Trip lo dice todo, ya que la actuación de Denzel Washington es digna por la contención de sus lágrimas a pesar del dolor. El neoyorkino ganaría su primer Oscar por eso.

 

  1. El vuelo (2012)

El alcoholismo del capitán de aerolínea William Whip Whitaker le cobra factura cuando, después de un accidente en avión y un aterrizaje milagroso, enfrenta un juicio por volar en estado de ebriedad. Su desesperación por eludir la cárcel y sus continuas caídas en su padecimiento son tomadas con expresiones de depresión por Denzel Washington. La nominación al Oscar estaría de nuevo presente.

 

  1. Fences (2017)

Un personaje irreconocible para Denzel Washington. Fences es una adaptación de una obra de teatro que era casi imposible llevar al cine. No obstante, Washington aceptó el reto e interpretó al visceral padre de familia Troy Maxson. Esta cinta requirió del gran pulmón de Denzel, ya que su personaje no deja de hablar durante todo el filme.

 

  1. Philadelphia (1993)

A lado de Tom Hanks, Denzel Washington interpreta al abogado Joseph Miller quien defiende a Andy Becket, un abogado que fue despedido de su bufete por padecer Sida.

 

  1. Grita libertad (1987)

¿Se imaginaría Denzel Washington que durante casi toda su carrera estaría nominado al Oscar de una u otra forma? Quizás sí. Y es que en esta cinta, que conforma sus primeros pasos, personifica a Steve Biko, una de las figuras relevantes en la lucha contra el Apartheid. Las miradas de Hollywood y la Academia se enfocarían en Denzel con esta película.

 

 

 

*Periodista. Colaborador en CinEspacio24 Noticias


“Nunca estarás a salvo”, el mejor trabajo de Joaquin Phoenix

Nunca estarás a salvo (You Were Never Realy Here), cuenta la vida de Joe (Joaquin Phoenix), un hombre con sus tormentosos fantasmas del pasado, quien es violento y agresivo, pero a la par se dedica a rescatar a niñas que las obligan a prostituirse.

Por Arturo Brum Zarco*

@arturobrum

Joe es un exmilitar que vive con su madre, con quien tiene una relación muy estrecha. Se dedica, fuera de la ley, a rescatar a mujeres y niñas que son obligas a prostituirse. Como un antihéroe es un personaje sumamente violento, agresivo y fuerte; sin embrago contrasta su forma de ser con la delicadeza con la que trata a las mujeres.

Por medio de flashbacks, que aparecen rápido en pantalla y siempre como un recuerdo, nos enteramos que Joe tuvo una infancia difícil, con un padre bravucón y una madre sumisa; también, asistimos, de nuevo con secuencias cortas pero poderosas, a la época cuando era militar y vivió cosas perturbadoras. Asimismo, sus recuerdos nos llevan a mujeres atrapadas que ha visto morir.

Este personaje vive un trauma delicado, donde su horrible pasado aparece por cualquier detalle; es un ser con estrés postraumático y con poca tolerancia.

Esos contrastes de la película la hacen un thriller agradable, donde combina el género del cine negro y utilizan imágenes reflexivas, sangrientas, sombrías y esos hermosos flashbacks subjetivos que son pieza clave de la narrativa.

El conflicto aparece cuando un senador lo contrata para que rescate a su hija, una niña que ha sido secuestrada y obligada a tener sexo. Cuando inicia su investigación y el rescate, descubre que la organización contra la que pelea tiene miembros poderosos y eso traerá consecuencias sangrientas.

Joaquin Phoenix hace un papel impecable, me atrevo a decir que es su mejor trabajo. Muestra con gran capacidad sus diferentes emociones: en una escena puede estar cantando muy tranquilo con su madre y en otra golpear a una persona por hacerlo esperar; esa ambigüedad lo logra con creces el actor.

Dirigida por Lynne Ramsay, quien ya había utilizado con maestría el recurso narrativo de los flashbacks en la cinta Tenemos que hablar de Kevin. En Nunca estarás a salvo, se ve la evolución de esta directora, que sabe mover y utilizar la cámara para por momentos ser sutil y en otros ser sangrientos; así como el protagonista nos va llevando a un camino de diferentes emociones, y eso lo logra con el uso exacto del lenguaje cinematográfico, (hay escenas donde la imagen cuenta todo y no se necesitan diálogos).

Se nota que la cinta es un homenaje a una de las películas de culto más importante de la historia Taxi Driver de Martin Scorsese, donde el protagonista, interpretado por Robert De Niro, es un taxista que busca salvar a una niña de las “garras” de la prostitución. En Nunca estarás a salvo podrán notar secuencias similares al clásico de Scorsese.

Así, por momentos el filme nos muestra la mente perturbada del protagonista, pero sus buenas intenciones. El filme habla del estrés postraumático; toca el tema de la prostitución infantil y la violencia hacia la mujer; pero no pone a la mujer en un punto vulnerable sino en una situación de empoderamiento.

Buena película, no será el Taxi Driver de esta generación, pero si es un gran homenaje a ella, y enseña una técnica de la directora única para contar historias.

 

 

*Periodista y Realizador. Director de CinEspacio24 Noticias. Colaborador en Cio Noticias y en Oculus Todo el Cine.


“Han Solo: Una Historia de Star Wars”, Han sólo hay uno

Han Solo: Una Historia de Star Wars, nos narra las primeras aventuras del contrabandista Han Solo, personaje emblemático de la saga de la Guerras de las Galaxias. Una película que no se arriesga y cumple con ser sólo una cinta de aventuras.

Por Arturo Brum Zarco*

@arturobrum

Algo queda claro después de ver Han Solo: Una historia de Star Wars, Han Solo sólo hay uno y es el que interpreta Harrison Ford, ya que a pesar de que en esta nueva versión, que cuenta los inicios de este emblemático personaje del cine, el actor Alden Ehrenreich se nota que hace un esfuerzo para estar a la par de su predecesor, la diferencia es abismal.

Ese Han Solo que vimos en la trilogía original ya no volverá, ese contrabandista carismático, con mucho ego, con una agradable desfachatez, un amor por si mismo encantador, no regresará. Han Solo no sólo es un personaje de la saga de Star Wars, es un icono de la cultura pop.

Quizá por eso hacer una spin off de él, obviamente con otro actor, no era necesario; pero la gran avalancha y avaricia de la franquicia de Star Wars ahora en manos de Disney no se le acaba el apetito y al público ( me incluyo) tampoco.

Esa es la mayor crítica que se le puede hacer a la película, la diferencia entre el verdadero Han Solo y la interpretación del nuevo, que es una actuación que cae en lo ridículo, con falta de carisma y sin esa arrogancia adorable del original.

Pero esto no es culpa de Alden Ehrenreich, quien hizo un trabajo decente (como pudo),  tenia en sus mano una labor muy complicada, por lo que representa Han Solo.

Respecto a la película, pudo ser peor, creo que todos esperábamos que fuera peor, pero el resultado es decente: efectos especiales agradables, escenarios nuevos bien armados, una trama simple y lineal, que no pide nada al espectador, solo disfrutar. Al final es una película de aventuras, donde el héroe busca salvar a su amada.

Se fueron a lo seguro y eso ya era predecible desde que Ron Howard tomó las riendas del proyecto, y es que este director nunca se ha caracterizado por ser alguien que tome riesgo, es más bien pragmático, se va a las fórmulas seguras. Es así como la película esta bien y ya. Sin embargo, la cinta tiene conflictos que se arreglan de una manera vulgarmente simplista.

El fime cuenta los primeros años de Han Solo como contrabandista, cuando escapa del planeta Corellia (un tipo de cárcel para jóvenes delincuentes), al irse deja atrás al amor de su vida Qi´ra (interpetada por Emilia Clarke ), por quien promete regresar.

Así, Han se une al ejercito imperial, y ellos son los que le ponen el apellido de Solo, no les contare cómo, pero es de una simpleza bárbara. Después de estar en el ejército se une a una pandilla de contrabandistas

Junto con Beckett (Woody Harrelson), Val (Tandhie Newton) buscarán un tipo de energía que vale mucho dinero. Ahí, a la mitad de la cinta viene una de las mejores secuencias, una escena de un robo a un tren que es por de más llamativa y bien hecha. Como les decía hay puntos destacados de la cinta.

El villano Dryden Vos es bueno, ya que el papel lo hace Paul Bettany, un actor que sabe realiza muy bien su trabajo. Pero la grata sorpresa es Donald Glover, quien interpreta Lando Calrissian, y lo hace a la altura del personaje.

Otro punto a destacar es que no se menciona a la Fuerza, ni a los Jedis, ni Darth Vader, esto puede ser una arma de doble filo, ya que puede provocar que la cinta se sienta apartada de la saga y eso puede traer muchas críticas como agradecimientos.

Por otra parte nos enteraremos como Han conoce al siempre agradable Chewbaca y como obtiene al Halcón Milenario. Asimismo, las mejores escenas de la cinta, como en casi todas las películas de la saga, es a bordo de esta icónica nave. Por cierto vemos como Solo rompe el récord del famoso corredor de Kessel.

Han Solo: una historia de Star Wars, es una película que quizá no debió existir, pero ahora que ya está, no es del todo mala, cumple con entrener y dejar la puerta abierta a otras cintas de esta barata imitación de Han Solo. La cuales la verdad yo seguiré consumiendo.

 

 

 

*Periodista y Realizador. Director de CinEspacio24 Noticias. Colaborador en Cio Noticias y en Oculus Todo el Cine.

 


“Descubriendo a Morrissey”, un pequeño retrato de su juventud

Protagonizada por Jack Lowden como Steven Patrick Morrissey, Descubriendo a Morrissey es una biopic, no autorizada, sobre la juventud de uno de los artistas contemporáneos más talentoso y polémico de la actualidad.

 

Por Arturo Brum Zarco*

@arturobrum

Son los años 70, Manchester, Inglaterra, un joven veinteañero, tímido, cínico y narcisista, está en una profunda depresión, ya que no encuentra y no sabe cuál es su lugar en el mundo; a él le gusta escribir y escuchar música. Después de probar varios trabajos como oficinista o camillero, su visión se vuelve más oscura; es su madre, quien siempre lo apoya, quien le comenta: “si no encuentras lugar en este mundo crea el tuyo”.

El joven es Steve Patrick Morrissey, quien se convertirá en un icono musical del género indie y contracultural gracias a su grupo The Smiths en los años 80 y después como solista utilizando sólo el nombre de Morrissey.

Ese es la esencia de la película Descubriendo a Morrissey (England is mine), una biopic, no autorizada, sobre los años de juventud del polémico y talentoso cantante Morrissey, es decir, la cinta se enfoca en quién era este personaje antes de juntarse con Johnny Marr y formar la mítica banda.

Así nos narra la vida de un tipo que no se siente cómodo en ninguna parte, detesta a la mayoría de la gente, escribe reseñas sobre la mala música que hay en Manchester y siempre va acompañado de su cuaderno para escribir sus pensamientos; los cuales después se convertirán en las grandes letras de sus canciones.

La cinta dirigida por Mark Gill (su primer largometraje), intenta reflejar la sensibilidad de un joven Morrisey; también, narcisita como siempre la cinta aborda su sentimiento de superioridad ante los demás. Asimismo, nos muestra su gran amor por la lectura (sobre todo por las obras de Oscar Wilde) y por escribir.

Lector apasionado, el filme nos muestra a un joven en una época donde el punk dominada; sin embargo en su intento por respoder quién era Morrisey se queda corto, ya que la película no muestra contrastes, sólo a un joven taciturno que esté donde esté escribe, esto le resta merito a la biopic, porque sólo deja ver una pequeña “capa” de la complejidad de alguien que se va a convertir en uno de los artista más populares y controvertido.

Morrissey casi siempre ha estado inmerso en polémicas, debido a sus canciones o declaraciones. Vegetariano desde los 11 años, está en contra de la corona inglesa y  la hipocresía de un pueblo que para sus ojos está destinada al fracaso.

La música es un problema más dela cinta, al tratarse de un biopic de uno de los cantautores más importantes del mundo, se esperaba que la música fuera un personaje más de la cinta, pero esta nunca llega posicionarse ni a adentrase en los momentos más dramáticos de la obra.

Punto a su favor tiene el destacar la importancia de la mujeres en la vida del joven Morrissey; su amiga Anji Hardie (Katherine Pearce), quien desde un principio intenta que entre a un grupo musical; su madre Elizabeth Morrisey (Simone Kirby), que ante la presiones de su padre para que trabaje, ella siempre lo apoya en sus sueños por ser escritor o cantante; su amiga íntima la artista Linder (Jessica Brown), que será parte fundamental para que Morrissey suba a un escenario a cantar.

Las biopic de los cantantes por lo regular son llamativas, por su extravagante vida, por el momento en que escribieron un éxito; no obstante Descubriendo a Morrissey se queda en una pequeña  anécdota de un joven quien seguro tuvo contrastes en su vida más interesantes. Aunque si Morrissey escribiera el guion de su juventud seguro sería un panfleto narcisista de casi un Dios de la música.

 

 

*Periodista y Realizador. Director de CinEspacio24 Noticias. Colaborador en Cio Noticias y en Oculus Todo el Cine.

 


“La cuarta compañía”, crítica

“Hay balas que pasan de largo, otras que derriban, pero todas atraviesan tu existencia”

(La cuarta compañía, 2016)

Por Jaqueline Dosta*

Este filme es un drama realista, exhibe la crueldad y la cruda verdad de las cárceles mexicanas a través de una historia que, como se reitera, está basada en hechos reales. La cinta apuesta por una temática escandalosa, un tema de política, de corrupción, tristemente un tema actual y prácticamente común en México, por lo que resulta ser atractivo.

La historia se desarrolla a finales de los setenta, es contada a través de los ojos de un joven y nuevo preso, Zambrano, interpretado por Adrián Ladrón, es un personaje con un pasado triste y una vida que lo encierra en la tragedia. Al ingresar a la Penitenciaría de Santa Martha Acatitla después de un robo, él busca refugiarse y de algún modo liberarse entrando al equipo de futbol americano de la cárcel, “Los perros”.

Al unirse al equipo descubre que es también, un escuadrón de crimen al servicio de las autoridades de la cárcel llamado “La cuarta compañía”, es contraproducente su incorporación a este grupo pues nuestro protagonista va deformando su personalidad. A pesar de no tener una calidad notoria en las actuaciones, algunos personajes logran causar simpatía con el espectador y convencerte de las situaciones por las que atraviesan.

Amir Galván y Mitzi Vanessa Arreola dirigen esta película con éxito, logran contar bien una historia real agregando toques de ficción necesarios para adornar el retrato de la oscura atmósfera de las prisiones mexicanas y el autogobierno en estas.

La fotografía es un factor poderoso en la manera de plasmar los hechos en la película, se necesitaba resaltar la estética de lo desagradable, de lo simple y Miguel López logra hacer esto, obteniendo un resultado fenomenal.

La cuarta compañía es un filme que vale la pena ver, una buena propuesta que eleva al cine mexicano y lo aleja de la típica idea de un cine, aunque taquillero, vacío. Esta historia tiene el potencial para ser exitosa en taquilla y entre los espectadores.

 

*Participante de nuestro taller de Crítica Cinematográfica


Macabro presenta la imagen de la decimoséptima edición

El #AquelarreMacabro es la imagen de la decimoséptima edición de este año, realizado por Diego Álvarez y Roxana Ruiz, quienes han sido los creadores del arte del festival desde 2007, y está inspirado en las obras clásicas de aquelarres medievales, así como de la película mexicana de culto, Alucarda.

Durante trece días del verano capitalino, del 21 de agosto al 2 de septiembre de 2018 y con actividades alternas durante todo el mes de agosto y parte de septiembre,  Macabro emergerá en la ciudad con una celebración única del cine de horror en un aquelarre que incluirá experiencias que involucran al público especializado y cinéfilo, medios de comunicación, la comunidad cinematográfica, sesiones de preguntas y respuestas con invitados, clases magistrales, talleres, música, retrospectivas, homenajes, fiestas, música y promoción turística.

La decimoséptima edición de Macabro se exhibirá en las siguientes sedes: Teatro de la Ciudad “Esperanza Iris”, Cineteca Nacional, Cinematógrafo del Chopo, Casa del Cine, Museo de la Ciudad de México, Biblioteca de México, Museo Archivo de la Fotografía, Museo de la luz, Circo Volador, Cine Villa Olímpica, Foro Quetzalcóatl, Circuito de FAROs, entre otras.


“Tully”, una cruda realidad de la maternidad

Protagonizada por Charlize Theron (quien hace un trabajo destacado) llega la cinta Tully, bajo la dirección de Jason Reitman quien vuelve a ser mancuerna con la guionista Diablo Cody. La película es una comedia negra que trata temas como la maternidad, la depresión posparto y la añoranza del pasado.

 

Por Arturo Brum Zarco*

@arturobrum

A pocos días de dar a luz, Marlo (Charlize Theron) cepilla el cuerpo de su hijo Jonah (Asher Miles Fallica), un niño hiperactivo y con problemas de conducta. Este cepillado lo hace por consejo de un terapeuta que le mencionó que así podría estar más relajado el niño. Después, Marlo ayuda a su hija mayor Sarah (Lia Frankland), una niña de unos ocho años, para que se vista.

Los lleva a la escuela, el niño por alguna razón pierde el control y comienza a gritar; su hermana exige que se calle y grita también, la madre les grita a los dos. Así, desde el inicio la película nos va a mostrar otro lado de la maternidad, ese donde las cosas son doblemente complicadas y el esfuerzo es mayor, desde un principio el espectador comparte con Marlo un sentimiento de desesperación.

La película cuenta esto de una manera sutil, sin melodramas absurdos o baratos, las escenas muestran a una madre que ama a sus hijos, pero que en su cara refleja cansancio y frustración. De una forma sincera nos muestra la parte cruda de la maternidad. Temas que ya han abordado el director Reitman y la guionista Cody en las cintas Juno y Young Adult.

El guion, que no tiene desperdicio, va guiando al espectador hacía la mentalidad de la madre, su infortunio, cansancio y su aparentemente tristeza. Su esposo Drew (Ron Livingston), trabaja todo el día y a pesar de que en la mañana le ayuda con los hijos, ella se encarga de todo, sobre todo de la hiperactividad de su hijo.

Cuando nace su bebé una niña llama Mia, el hermano de Marlo le contrata una niñera nocturna, esta se encarga de cuidar al recién nacido en las noches y sólo despertar a la madre cuando Mia necesita comer.

La niñera se llama Tully (Mackensie Davis) y es la contraparte de Marlo, una mujer joven con muchos sueños y con una vida sin restricciones. Gran acierto poner estas dos visiones, ya que entre las dos nace una complicidad de amistad y honestidad, que raya en lo absurdo de una manera paradójica.

De esta forma Marlo descansa más, su cara cambia, tiene más energía, sin embargo, la realidad es otra, de fondo la cinta nos presenta a alguien que busca y añora lo que pudo ser de su vida y eso se ve en las charlas de Tully con Marlo, unas platicas íntimas sobre el pasado, el futuro y el presente.

La cinta siempre con tonos sombríos respeta la forma y fondo de lo que quiere contar, la cámara nos muestra una actuación impecable de Charlize, quien se mete en el papel de mujer embarazada, madre abnegada, depresiva, cínica por momentos y con problemas que requieren ayuda psicológica.

El director logra involucrar al espectador en esos momentos incómodos, pero lúdicos sobre la maternidad y la insatisfacción, pero por otra parte el amor incondicional hacia un hijo; y, sobre todo, toca un tema de suma importancia la depresión posparto.

 

*Periodista y Realizador. Director de CinEspacio24 Noticias. Colaborador en Cio Noticias y en Oculus Todo el Cine.


“Deadpool 2”, regresa el cínico héroe

El insolente y hablador amigo de todos, Deadpool (Ryan Reynolds) regresa con más chistes y referencias lúdicas hacia las películas del género al que pertenece; sin embargo, no llega a sorprender como la primera parte.

Por Arturo Brum Zarco*

@arturobrum

La primera película de Deadpool fue un punto refrescante para las cintas de superhéroes, ya que se burla se su género y de sí misma. Tenía chistes irónicos y agradables, escenas de acción bien hechas y un guion sólido. Por eso fue un éxito en taquilla e incluso considerada a varios premios importantes.

Obviamente, la segunda parte de este súper héroe cínico, que no toma nada en serio (bueno sí pero lo hace de una manera lúdica), tenía expectativas altas. Desafortunadamente, el resultado parece como si la fórmula o este tipo de narrativa un tanto insolente se desgastó.

Siguen los chistes a las cintas de súper héroes, tanto de Marvel como de DC, incluso algunas bromas llegan a ser tan específicas que si no has visto ninguna película de Avengers o de la Liga de la justicia no los entenderás. Asimismo, y esto es un punto favorable, se esmera en ridiculizar algunas de las frases de filmes emblemáticos del cine; quizá se debió enfocar más en eso, hacer las burlas más universales.

Aunque Deadpool (interpretado nuevamente a la maravilla por Ryan Reynolds) sigue con esa desfachatez y desvergüenza, sus diálogos parecen estar forzados, sin ritmo; como que tenían prisa de sacar esta película.

Una cinta que cumple con entretener y sacar alguna carcajada del espectador, pero los altos estándares que dejó la primera, exigían de esta segunda parte un mayor esfuerzo.

La cinta, dirigida por David Leitch, cuenta cómo Deadpool en un intento fallido por unirse a la X-Men es arrestado y llevado a una cárcel para mutantes, donde les ponen un collar que les quita sus poderes.

A ese lugar tambien llevan a Firefist (Julian Dennison), un adolecente pasado de peso, que tiene el poder de controlar el fuego y que vive enojado y busca venganza y matar al director del orfanato donde vivió.

A la par, en un futuro no muy lejano Cable (Josh Brolin) ve entre los escombros a gente quemada, y gracias a una máquina especial regresa en el tiempo, con el objetivo de matar a Firefist, asesino en un futuro de su familia. Deadpool intentará impedírselo afirmando que es sólo un niño.

Tenemos de nuevo a pocos X- Men sólo aparece Coloso, Negasonic y se integra Yukio, tres personajes que le dan frescura a la película. También, Deadpool une a un equipo, que la mayoria no sirve para nada, para detener a Cable, entre ellos destaca Domino (interpretada por Zazie Beetz), este grupo y lo que les sucede son los momentos más cómicos de la cinta.

Asimismo, hay cameos y apariciones especiales que prefiero no escribirlas para que las disfruten en pantalla.

Deadpool sigue rompiendo la cuarta pared, indicando cuando debe entrar la música heroica o melancólica y acompañado de los personajes que aparecen en la primera cinta el taxista Dopinder y el cantinero Wasel.

El guion en está ocasión no llega a ser tan sólido y con buen ritmo como la primera, es un poco predecible y por ratos tedioso, repito como si esta forma de contar una historia de súper héroes con la insolencia por delante ya estuviera desgastada. Lástima.

 

*Periodista y Realizador. Director de CinEspacio24 Noticias. Colaborador en Cio Noticias y en Oculus Todo el Cine.