“Un viaje en el tiempo”, pudo ser una gran cinta infantil

Con un gran reparto, bajo las órdenes de una buena directora, y basada en un éxitoso libro infantil, llega a los cine Un viaje en el tiempo; pero su resultado no cumple las expectativas que se esperaba.

 

 

Por Arturo Brum Zarco*

@arturobrum

Meg (Storm Reid) es una niña inteligente, poco sociable, insegura, cae un poco mal, y siente una gran responsabilidad de cuidar a su hermano menor, Charles Wallace (Deric McCabe), un niño quizá más inteligente y más insoportable que su hermana. Ellos sufren mucha burla en su escuela, ya que su padre el astrofísico Murry (Chris Pine), los abandonó hace cuatro años.

Pero la realidad es otra; su padre dominó una técnica basada en la ciencia y en las matemáticas para viajar en el espacio, en el tiempo e ir a otros mundos por medio de la mente,  y al parecer sin saberlo está atrapado en lugar con más odio del universo.

Cuando uno de los chicos más populares de la escuela Calvin (Levi Miller), se hace amigo de Meg, unas personas extrañas aparecen, tres mujeres que son como las vigilantes del espacio y del tiempo: Mrs. Whatsit (Reese Witherspoon), una mujer desinhibida y confiada; Mrs. Who (Mindy Kaling),  un ser que ha llegado a un cocimiento casi inaudito que lo único que hace es mencionar frases de grande pensadores; y la líder, Mrs. Which (Oprah Winfrey) quie aparece de una forma gigante y extraña.

Ellas controlan el tiempo y el universo y saben que los hermanos y el niño polular, tienen en sus manos el futuro de poder viajar por el espacio; es por eso que de pronto aparecen para ayudarles  y recuperar al padre perdido.

Con un gran reparto, con efectos bien logrados, una ambientación espectacular y con una mercadotecnia que viene prometiendo desde el año pasado la mejor aventura y película infantil , la cinta Un viaje en el tiempo es una decepcionante clase de moralismo barato y de confusas referencias.

En sus manos tenían un historia poderosa, donde pudieron explotar la importancia de la ciencia en los niños (pero es tan confusa que se pierde en incoherencias y en lugar de ciencia parece magia); desaprovechan un reparto compuesto por buenas actrices que han demostrado su poder en pantalla; y nos muestran unos niños que pasarán a la historia como los más insoportables, jamás sentí que estuvieran en una aventura, parecía como si lo hicieran por obligación.

Dirigida por Ava Duvernay (quien demostró su capacidad con la cinta Selma y el documental 13 th, quizá la ciencia ficción y la fantasia no sea lo suyo) , y basada en el exitoso libro infantil de Madaleine L´Engle, la cinta tenia buenas bases para convertirse en un clásico de las cintas infantiles: ciencia, aventura, escenarios surrealista y hermosos, aceptación y amor hacia la familia; sin embargo es un filme que en lugar de llevarnos a lugares de otro mundo, a cada rato regaña al espectador por su mal comportamiento; es decir no juega con una metáfora para explicar las cosas; esto hace a la película aburrida y predecible. Acartonada.

Una cinta con grandes intenciones pero con un resultado muy pobre, ya que a veces es sombría o chistosa o demasiado confusa. Es una lástima porque pudo ser épica.

 

 

 

*Periodista y Realizador. Director de CinEspacio24 Noticias. Colaborador en Cio Noticias y en Oculus Todo el Cine.


5 buenas películas sobre científicos

Estas cintas han abordado la vida de distintos intelectuales que han sobresalido en la ciencia, y  el cine ha profundizado en su mente. A continuación te presentamos las 5 mejores películas sobre científicos:

Por Carlos Ramírez García*

@carloshrgarcia

  1. A beautiful mind (2001)

El científico John Forbes Nash, ganador del Premio Nobel en Economía en 1994 por su aportación matemática en la Teoría de Juegos, sufría de una enfermedad mental que no representó obstáculo alguno en su carrera.

La esquizofrenia paranoide y los delirios de persecución que el científico sufría son retratados con un toque conmovedor en la cinta de Ron Howard, en la que el actor Russell Crowe interpreta a Nash.

El filme ganó el Oscar a Mejor Película y Mejor Director en 2001.

 

  1. The Theory of Everything (2014)

Nominada a Mejor Película en los premios Oscar, La Teoría del todo se basa en las memorias de Jane Hawking, esposa del físico y divulgador científico Stephen Hawking. Los momentos poco abordados acerca de la vida del autor de Breve historia del tiempo son magistralmente dirigidos por James Marsh, quien imprime a su película un toque de romanticismo y drama para darle énfasis a la vida de Hawking.

El filme, siempre supervisado por el propio Stephen Hawking, tuvo como protagonista a Eddie Redmayne, quien consiguió el Oscar por su actuación, venciendo a actores como Michael Keaton.

 

  1. La vida de Galileo (1975)

La obra de teatro, de Bertolt Brecht, que refleja la vida del científico Galileo Galilei fue adaptada al cine por el director Joseph Losey, como un tributo a sus ideas poco convencionales para su época.

La persecución que sufrió por parte de la Iglesia Católica y la aversión de la opinión popular son los factores que el director utiliza para explicar cómo juegan al crear y resolver problemas con la ciencia, en este caso en la mente de Galileo.

 

  1. Creación (2009)

El científico Charles Darwin generó una polémica que trascendió hasta nuestros días al publicar su obra “El origen de las Especies”. La cinta Creación, de Jon Amiel, expone cómo llegó a culminar su obra maestra después de sus esfuerzos en sus diferentes investigaciones, así como de su relación con su hija Annie.

Para realizar la película, Amiel recurrió a documentos y cartas otorgados por la familia de Charles Darwin. Sin embargo, el director agregó toques de ficción para brindarle una narrativa rítmica a su filme.

 

  1. Einstein y Eddington (2008)

La Primera Guerra Mundial sirvió como escenario para contar la historia de dos grandes científicos que debatían sus ideas desde su juventud: Albert Einstein y Arthur Eddington. Pese a que ambos intelectuales procedían de dos países en guerra, Alemania e Inglaterra, la priorización de la ciencia en la búsqueda de la verdad siempre estuvo encima de cualquier odio.

Es así que la película cuenta la historia de dos jóvenes con ideas prematuras acerca de la Teoría de la Relatividad.

 

 

*Periodista. Colaborador en CinEspacio24 Noticias


Cuatro imperdibles documentales sobre Maradona

Asif Kapadia, ganador del Oscar por el documental Amy, prepara un documental sobre Diego Armando Maradona, el hombre que disputa el título de mejor jugador de fútbol del mundo frente a Pelé.

 

Por Carlos Ramírez García*

@carloshrgarcia

En su preparación, al tratar con el excéntrico futbolista, Kapadia se encontró con un intratable entrevistado, quien le respondió al director: “Usted manejó muchas estrellas. Pero nunca un Maradona”.

A propósito de su proyecto, y en nuestros textos especiales del Mundial de Futbol que ya viene,  a continuación te compartimos de qué tratan los documentales que se han hecho sobre “El Pelusa”:

 

  1. Maradona por Emir Kusturica

El más conocido y completo documental que se ha hecho sobre el futbolista argentino estuvo en manos del cineasta y músico serbio Emir Kusturica, director de La vida es un milagro (2004) y Tiempo de Gitanos (1988).

Con guion de su propia autoría y música de su hermano, Stribor Kusturica, el cineasta se dirigió de España a Francia y viceversa para mostrar en su cinta lo que Maradona representa en el mundo, las tradiciones, el mito y el tabú que se creó en torno a él luego de su paso por el Napoli y su polémica participación en la selección de Argentina.

 Maradona by Kusturica se divide en cuatro capítulos que ahondan la vida del jugador no sólo dentro de las canchas, sino también en su vida diaria, sus gustos y desaires con sus seguidores, así como su afinidad por la política de izquierda con personajes como Fidel Castro y Hugo Chávez.

Su niñez en el barrio pobre de Lanús, su ascenso al club napolitano, su gol de otro mundo cual barrilete cósmico y su declive en el mundo de las drogas, son filmados con una técnica irreprochable por Kusturica para constituirse como el documental más íntegro sobre la vida del astro argentino.

 

  1. Ho visto Maradona

La cinta de Gianni Ubaldo Canale es emocional. Sitúa al espectador desde la perspectiva del club Napoli (en Italia), el amor de los amores de Diego Armando Maradona. Y es que el primer Scudetto (campeonato) en la historia del club fue gracias al argentino.

El dolor de su partida y la desgracia de su ausencia se expresan en los graffitis afuera del estadio que evocan la temporada de oro 1986/87. “No pueden entender lo que se ha perdido”, se lee en uno de ellos.

 

  1. Amando a Maradona

El filme que no habla propiamente del jugador sino del fenómeno que ha suscitado en los hinchas de los clubes en los que ha jugado es Amando a Maradona. Stefano Ceci, uno de los muchos fanáticos, cuenta lo que es amar a Maradona al punto de querer ser como él, cortarse el cabello como él, hablar como él y tener los mismos tatuajes que él.

“Nunca lo olvidamos porque tocamos el cielo con las manos” explica Ceci, quien lamenta como una muerte la partida del astro, al cual muchos italianos consideran un rey que hizo importante la ciudad de Napoli.

 

  1. La mano de Dios

La decadencia y el episodio que muchos desean evitar. En La mano de Dios se retrata el declive de Maradona, con forma de reportaje, la cinta trata episodios penosos del futbolista que lo vuelven un humano con errores.

Su detención en el departamento de Caballito y sus momentos bochornosos producto de su adicción a la cocaína, son mostrados con una lente que busca alzar las debilidades del futbolista argentino sin demeritar su carrera.

 

 

*Periodista. Colaborador en CinEspacio24 Noticias.


“La maldición de Thelma”, lo sobrenatural y la libertad

El noruego Joachim Trier regresa con una película donde combina drama y fantasía, para contarnos una historia por ratos perturbadora y bella sobre una chica que busca aceptar su sexualidad y su independencia.

Por Arturo Brum Zarco*

@arturobrum

Un padre y su hija ( de unos siete años) caminan sobre el agua congelada de su pueblo, se dirigen rumbo al bosque a cazar. Encuentran un venado, la niña ve al animal, el padre le apunta; pero de una forma sorpresiva cambia la dirección de su tiro hacia la espalda de su hija, después de un tiempo de apuntarle a ella se arrepiente. Con esta escena perturbadora, y con una increíble estética, inicia la película La Maldición de Thelma, una cinta con una narrativa sobrenatural pero con un trasfondo muy real.

Dirigida por el noruego Joachim Trier (actualmente uno de los mejores directores de dicho país, muy recomendables son sus cintas Más fuerte que la bombas, Reprise y Oslo), sus películas se han caracterizador por usar imágenes fuertes, fotografía provocativa y un manejo de lenguaje cinematográfico envidiable.

Con La Maldición de Thelma, es la primera vez que utiliza una narrativa sobrenatural para contar una historia que habla sobre la aceptación de la sexualidad, el extremo de la religión y la libertad de la juventud. Combina drama, misterio y fantasía para entregarnos una obra original, perturbadora y bella.

Thelma (interpretada por Eili Harboe) es una joven que vivía con su padres, una familia cristiana, que llevaba su religión hacía los extremos; por eso cuando ella se va de casa para ir a la Universidad, le cuesta trabajo hacer amigos, no bebe y es sumamente responsable y religiosa.

Cuando conoce a Anja ( Kaya Wikins) su mundo cambia, ya que siente atracción hacia ella, se hacen amigas, pasan todo el tiempo juntas y la cara de Thelma es diferente; ahora sonríe más. Entre las dos nace el amor y para Thelma, que viene de una religión estricta y unos padres autoritarios, el dilema es grande.

Sin embargo, la protagonista tiene un problema mayor, sufre de ataques que parecen epilépticos. Le hacen estudios, pero los doctores no encuentran en ella los síntomas de esa enfermedad.

Esos ataques tienen un sentido sobrenatural, donde ella puede cambiar las cosas de lugar, estar en diferentes espacios o incluso hacerle daño a las personas.

Esta narrativa sobrenatural la utiliza el director como una metáfora a la libertad que busca Thelma; cada vez que aparecen estos ataques hay escenas sombrías, ruidos estremecedores y animales (como serpientes y aves), es decir, el uso de lo sobrenatural en la película tiene una razón de ser en el fondo y forma de la cinta.

Esta película noruega tiene buen ritmo y es una cinta poco convencional para contarnos una historia de amor y de aceptación. Asimismo es una crítica a la estricta religión, donde la libertad individual casi no existe y la sobre protección paterna . Una forma novedosa para contar estos temas. Imperdible.

 

 

 

 

*Periodista y Realizador. Director de CinEspacio24 Noticias. Colaborador en Cio Noticias y en Oculus Todo el Cine.

 

 

 

 


Una nueva “María Magdalena”

María Magdalena, dirigida por Garth Davis, es una cinta que reivindica el papel que tuvo esta mujer en la historia de Jesús. Protagonizada por Rooney Mara y Joaquin Phoenix, es un filme que tiene partes destacadas, pero que al final es una historia bíblica más, como cualquier otra.

Por Arturo Brum Zarco*

@arturobrum

Ya viene una de las tradiciones más importantes de la religión católica, donde los feligreses festejan la crucifixión de Jesús, la Semana Santa. En pueblos y ciudades se realizan grandes celebraciones al respecto, sobre todo, actúan el martirio que según la Biblia sufrió Jesús.

Ese pasaje de la Biblia se ha retomado varias veces en el cine; incluso desde el inicio del séptimo arte la historias bíblicas han sido el eje narrativo de un sin fin de producciones, porque son temas interesantes y que le gusta a la gente; con todo respeto pero este tipo de filmes nunca han sido de mi agrado.

En ese sentido, el cine bíblico siempre va a estar presente y sobre todo en estas fechas, y ahora que estamos en una época donde la equidad de género (y eso es ampliamente aplaudible y necesario) cada vez es más real, llega a la salas de cine la película María Magdalena.

Un personaje que, cuando yo era niño, los sacerdotes aseguraban que era una prostituta y que gracias a Jesús se reivindicaba, yo confieso que fui en una escuela católica donde rezábamos cada quince minutos (tal vez exagero pero eso es lo que recuerdo).

Así en mi mente y seguro en la de muchos que crecieron en la religión católica, ese personaje fue salvado de las garras de la malvada prostitución.

Ahora, la cinta María Magdalena se atreve a cambiar la historia y contarnos algo diferente, y eso es refrescante; sin embargo el resultado es de nuevo un poco aburrido y obviamente predecible.

En este caso María Magdalena (interpretada por Rooney Mara, quien tiene una capacidad actoral que me atrevo a decir que salva a la película), no es la prostituta que siempre nos habían dicho; ella era una mujer agobiada porque su familia la obligaba a casarse, pero cuando conoce a Jesús todo cambia y decide seguirlo y convertirse en una apóstol más, de hecho, según el filme, uno muy importante y clave esencial para entender el mensaje del hijo de Dios.

La ambientación y la fotografía no aporta ninguna novedad en cuanto al cine bíblico, parece que todas son “hechas con la misma piedra”.

El papel de Jesús es realizado por Joaquin Phoenix, quien ha realizado trabajos destacados, pero en esta ocasión nos muestra una interpretación con todo su ego por delante, en verdad se creyó un Dios pero no uno misericordioso sino vanidoso y algo confuso.

El objetivo de la cinta es volver a reivindicar a María Magdalena, pero en esta ocasión explican desde un principio que nunca fue una prostituta, sino que estuvo a la par de cualquier apóstol.

Algo destacado de la cinta es la motivación de por qué Judas traiciona a Jesús; ojo con ese tema que abre el debate sobre esta famosa traición.

Por momentos es algo lenta e intenta ser reflexiva, sin obtenerlo, pero su objetivo se logra. Al final, prefiero a la María de esta película, en comparación a la que me enseñaron en la escuela.

 

 

 

*Periodista y realizador. Director CinEspacio24 Noticias. Colaborador en Cio Noticias y Oculos Todo el Cine


“El proyecto Florida”, y su realidad

El proyecto Florida, dirigida por Sean Baker, es una cinta paradójica y realista. Nos cuenta, con buen ritmo, la historia de una madre y su hija que viven en una situación que raya en la pobreza y cómo sobreviven cada día; por ratos es violenta, sensible y esperanzadora.

 

 

Por Arturo Brum Zarco*

@arturobrum

Tres niños caminan por las calles de Florida, van contentos, juegan, hacen travesuras, gritan, dicen cosas sin coherencia (bendita infancia), buscan nuevas aventuras; se arriesgan y lo hacen mucho, ya que caminan solos, sin que nadie los cuide, por los barrios peligrosos de dicho estado, a unos kilómetros de Disney World.

Desde el inicio la película El Proyecto Florida es una paradoja, estamos en Orlando, en el estado donde se encuentra el mayor parque de diversiones del mundo; pero en su periferia están lugares de clase media-baja, personas que viven en situaciones precarias, o incluso en la pobreza.

Así, esos tres niños que parecen que nos van a contar una aventura infantil, es todo lo contrario; estamos ante una cinta socialmente realista; donde los malos cuidados de los padres son una realidad.

Dirigida por Sean Baker (conocido por ser un director de cine independiente) hace una broma negra en todo momento; como diciéndole al espectador que atrás del lugar “más feliz del mundo”, están algunas de las historias más crueles del mundo.

El escenario de la cinta es un hotel llamado el Castillo Mágico, pero a diferencia del que se encuentra en Disney World, en éste no viven princesas, sino gente con bajos recursos, trabajadores, alcohólicos o que viven de la asistencia social; desde ahí el director va encaminándonos a esa broma y paradoja.

Ahí reside Moone, una niña (interpretada por Brooklyn Prince, quien realiza un trabajo extremadamente sobresaliente) de unos siete años, que no le importa cómo vive (o no lo entiende aún), sale con sus amigos Scooty y Jancey y sólo se divierten. Vive en un pequeño cuarto con su madre, Halley, (protagonizada por Bria Vinaite, actriz que el director encontró en Instagram y que no parece que sea su debut).

Halley vive en constante ambivalencia, por un lado es despreocupada, siempre está en pijama, no trabaja, y lo que hace es estafar a la gente o vender cosas; pero ama a su hija, y eso lo refleja la película con hermosas escenas en los soleados días de Florida, donde madre e hija pasan el tiempo juntas como si no hubiera mañana; de nuevo el director juega y bromea, no sabemos si despreciar a la madre por su incompetencia al cuidar a su hija, o entenderla por ese amor tan grande que le tiene.

El Castillo Mágico es de color morado y rosa (paleta de colores que respeta todo el filme), esta ambientación es de nuevo contradictoria, porque son colores bellos, alegres y bonitos, contando una historia de decadencia y descuido infantil.

El cuidador del hotel es Bobby ( Willen Dafoe, que hace un papel precioso, fue nominado al Oscar por Mejor Actor de Reparto este 2018), tiene la rudeza para exigirle a una familia que no paga que se vaya, y la ternura para cuidar  y proteger a los niños.

El Proyecto Florida habla de los suburbios pobres del país más rico del mundo; nos narra la inocencia de la infancia, el descuido de los padres, una realidad que muchos quieren esconder pero que existe en todo el mundo, incluso a unos pasos del Disney World. Su final no tiene desperdicio.  

 

*Periodista y realizador. Director CinEspacio24 Noticias. Colaborador en Cio Noticias y Oculos Todo el Cine 


“¡Qué viva México!”, un sarape ruso, la cinta de Sergei Eisenstein

Como un sarape, así describió el cineasta ruso Sergei Eisenstein a su película inconclusa ¡Qué viva México!, la cual retrata, a manera de capítulos, la idiosincrasia mexicana en los años 30.

 

Por Carlos Ramírez García*

@carloshrgarcia

Así como un sarape consta de un mosaico multicolor que se pierde entre líneas, franjas y zig zags, la cinta ¡Qué viva México! se integra de cuatro capítulos que en su conjunto forman uno solo y que, de acuerdo con Eisenstein, adentran la cabeza en el fondo de la cultura mexicana.

Y es que la intención del director siempre fue tener un panorama cultural que se reflejara en lo fílmico. Su interés por el folklore mexicano fue acrecentandóse mientras más se adentraba en las tradiciones y costumbres del país.

En entrevista para el diario nacional El Universal, el cineasta declaró que antes de filmar, deseaba conocer y documentarse para establecer la idea de lo que quería: “Durante un mes aproximadamente me dedicaré a estudiar el ambiente mexicano, y después procederé a la manufactura de la película basada en el asunto local. Tras este estudio decidiré si la obra la basamos en un argumento determinado o en una exposición fiel del país, de sus costumbres y de su pueblo….mi interés por el folklore local es enorme”.

Sin embargo, su primera impresión no fue la correcta. En 1930, cuando llegó a México, fue encarcelado inmediatamente, junto con sus ayudantes de dirección, por no contar con los papeles necesarios para su visita.

Después de ser defendido por un amigo extranjero, Sergei Eisenstein emprendió su proyecto al documentarse en lugares como el Distrito Federal, el Istmo de Tehuantepec en Oaxaca y las ruinas de Chichén Itzá en Yucatán.

El resultado fue inconcluso, ya que la película dejó de ser patrocinada por el escritor estadounidense Upton Sinclair. Sin embargo, Eisenstein  logró agrupar cuatro episodios terminados, de los seis propuestos: “Sandunga”, en el que la ceremonia de una boda indígena en Tehuantepec se vuelve el color del filme en blanco y negro; “Fiesta”, en el que la fiesta brava es el ritual documentado a través de los ojos del cineasta ruso; “Maguey”, con un corte ficticio, en el que se narra la historia y el desenlace mortal de la rebelión de un campesino contra su patrón y que está dedicado a Diego Rivera; y “Día de muertos”, que muestra las costumbres, de carácter sagrado, en torno a la muerte en México, y que lo dedicó a José Guadalupe Posadas.

Aunque Eisenstein jamás pudo terminar su película y ni siquiera editarla, se sintió satisfecho de conocer la cultura mexicana, y al final calificó a su trabajo como un sarape bien hecho.

 

 

 

 

*Periodista. Colaborador en CinEspacio24 Noticias


4 películas sobre Benito Juárez

Pocas son las películas que han profundizado en la vida de Benito Juárez. A continuación te presentamos las cintas que se han hecho sobre el presidente oaxaqueño:

 

Por Carlos Ramírez García*

@carloshrgarcia

  1. Juárez (1939)

En vísperas de la Segunda Guerra Mundial, la productora Warner Brothers desarrolló una cinta que se enfocó al imperio de Maximiliano de Habsburgo y del antagonista y héroe de la historia: Benito Juárez.

Personificado por el ganador del Oscar, Paul Muni, el personaje de Benito Juárez fue presentado con una producción no tan buena en cuanto al ritmo de la trama se refiere, pues los saltos temporales y los huecos del guion dieron lugar a que Juárez no sobresaliera en aquella época. La incorporación de Bette Davis como Carlota y de John Garfield como Porfirio Díaz es lo rescatable del filme.

 

  1. Mexicanos al grito de guerra (1943)

Aunque la película no se centra propiamente en el presidente Juárez, sí retrata con un exacerbado nacionalismo lo que la Batalla del 5 de mayo significó para muchos mexicanos al defender la patria desde las costas de Veracruz.

Fue el actor Miguel Inclán quien actuó como Benito Juárez en un papel no muy representativo, sino más bien prejuicioso, en el que se observa al iniciador de las Leyes de Reforma como un trabajador más de la burocracia.

 

  1. El joven Juárez (1954)

Quizá la cinta que más ahonda en la vida de Benito Juárez sea esta personificación de Humberto Almazán, dirigida por Emilio Gómez Muriel. El joven Juárez relata la vida del oaxaqueño desde su niñez hasta su noviazgo con Mago Masa, interpretada por María Elena Márquez.

No obstante, la cinta falla por presentar a Juárez en un tono patriótico y al estilo de una monografía, con actuaciones acartonadas y diálogos con palabras elegantes y rebuscadas.

 

  1. Aquellos años (1973)

La última película hecha sobre el hombre que ahora descansa en el panteón de San Fernando estuvo a cargo de Felipe Cazals y como en la cinta Juárez (1939) se enfoca en retratar la complicada lid entre el Imperio de Maximiliano de Habsburgo, interpretado por Paco Morayta, y la democracia de Benito Juárez, encarnado por Jorge Martínez de Hoyos.

Esta cinta destaca por su técnica cinematográfica, con una fotografía que enfatiza muchos paisajes de México; sin embargo, decae por su ritmo lento y su tono, principalmente, informativo.

 

 

*Periodista. Colaborador de CinEspacio24 Noticias