“Soy héroe”, humor negro y zombies: la fórmula perfecta

Humor negro, zombies, balas y mucha sangre son los trazos que el director japonés Shinsuke Sato utiliza para su adaptación del manga I am a hero. En 120 minutos, Sato dibuja una historia bien conocida en Japón.

Por Carlos Ramírez García*

@carloshrgarcia

Protagonizada por Yo Oizumi, Soy héroe ilustra el incidente de Hideo Suzuki, un dibujante de manga que de repente se topa con la epidemia de un virus llamado ZQN. Su vida aburrida y trivial a lado de su novia, Teko, de un momento a otro cambia por la de un cobarde que huye de toda una ciudad zombie con una escopeta deportiva en su hombro.

Su travesía, en medio de este apocalipsis, estará influida en gran manera por Hiromi, una chica colegiala quien está infectada por el virus.

Con la ruta delineada, el director Shinsuke Sato esboza la historia del manga de manera irreprensible, con una técnica ejemplar. Los planos tienen influencia del manga y presentan enfoques tipo historieta. Las secuencias de acción, por su parte, no pierden cadencia, pues Sato se esfuerza en no cortar el hilo de la historia y dar pie a sucesos como persecuciones y huídas de zombies.

Por esta razón es que Soy héroe tiene más puntos a favor que en contra. El primero de ellos son los zombies, ya que cada uno es diferente. Su estilización ronda en la excelencia, lo que provoca horror en el espectador.

Otro punto fuerte que suma el filme japonés va ligado a lo anterior. Soy héroe establece que cada zombie es diferente a los demás. Aquí no encontraremos zombies genéricos. Aquí encontraremos zombies que son únicos. Cada uno expresa cierta personalidad: atletas, conductores, vendedores y hasta habladores.

Shinsuke Sato se vale, también, del humor negro para reforzar lo anterior, al mismo tiempo que agrega una pizca de sensualidad a ciertos personajes, algo que en cierta manera está censurado porque en el manga de Hanazawa el sexo es un elemento común.

Soy héroe tampoco tiene miedo a mostrar sangre y muertes realmente impactantes. De hecho, enfatiza eso como una fortaleza. Agrega, de igual manera, un estilo exagerado en los efectos especiales, lo que resulta en muertes viscerales.

La película de Shinsuke Sato fue aclamada en el Festival de Sitges y ganó el Premio a Mejores Efectos Especiales; sin embargo, la debilidad de Soy héroe es su final apresurado.

Soy héroe es una cinta obligada para los amantes del cine de zombies. Una película de terror a ratos, de acción por momentos y de humor negro durante toda su duración.

 

 

*Periodista. Reportero y Colaborador en CinEspacio24


Las diez mejores películas que vimos en 2017

Teníamos una lista de 25 películas, y el objetivo era reducirla a diez (ya saben nuestra extraña obsesión occidental de hacer listas). Así, después de una discusión que casi llega a las mordidas y a lanzarnos objetos (se puso fuerte el debate), el equipo de CinEspacio24 Noticias elegimos estas diez películas como lo mejor que vimos en 2017. Se valen reclamaciones.

 

 

Por Redacción CinEspacio24

1O.- El hombre que vio demasiado

Si bien este documental mexicano, dirigido por Trisha Ziff, es de 2015, fue hasta este año que llegó a las salas comerciales. Un documental intimista sobre la vida y obra del fotógrafo de nota roja, Enrique Metinides.

 

9.- Una mujer fantástica

Película chilena del director Sebastián Lelio y protagonizada por la actriz Daniela Vega, quien interpreta a una mujer transexual, que sufre el odio de la familia de su pareja recientemente fallecido. Una cinta de suspenso que habla sobre los derechos de las personas transexuales.

 

8.- La libertad del Diablo

Este documental mexicano del director Everardo González, nos muestra la cruda realidad de las víctimas de la guerra contra el narcotráfico en México. Es un trabajo valiente donde el director de una forma novedosa e íntima entrevista a militares, sicarios, policías y víctimas de secuestros.

 

7.- Blade Runner 2049

Dirigida por Denis Villeneuve, es la secuela de Blade Runner, cinta de 1982 que dirigió Ridley Scott. Ahora, en este nueva entrega vemos temas más filosóficos sobre ¿qué es ser un humano, qué es la empatía?, protagonizada por Ryan Gosling y regresa Harrison Ford con su papel de Rick Deckard. La trama continua con la persecución hacia los replicantes o droides. Aqui nuestra reseña.

6.- La tortuga Roja

Dirigida por Michaël Dudok de Wit. Una coproducción entre Japón, Francia y Bélgica y con apoyo del mítico estudio Studio Ghibli, La tortuga roja ganó el Premio Especial de Un Certain Regard del Festival de Cannes del 2016 y estuvo nominada al Óscar por Mejor Película de Animación. Además de una animación ejemplar y visualmente atractiva, La tortuga roja no tiene diálogos y trata sobre las vicisitudes de un hombre que se encuentra solo en una isla. Aquí nuestra reseña completa.

 

 

5.- Huye

Película de terror y ciencia ficción, dirigida por Jordan Peele. Cinta que aunque utiliza todos los clichés de sus géneros es una obra bien narrada. Trata sobre un hombre afroamericano que es invitado a pasar el fin de semana con la familia de su novia, una familia blanca y con secretos estremecedores. El racismo es uno de los temas de trasfondo de esta entretenida cinta. Aquí nuestra reseña completa.

4.- Mujer maravilla

Es una de las primeras películas de súper héroes con un mujer como protagonista. Bajo la dirección de Patty Jenkins, Wonder Woman reivindica el papel de las superheroínas en el cine, protagonizada por Gal Gadot quien encarna a una mujer inteligente, valiente y audaz que lucha por el amor y la humanidad. Aquí nuestra reseña completa.

 

3.- Dunkerque

Dirigida por Christopher Nolan. Ambientada en la Segunda Guerra Mundial, la cinta fue filmada en IMAX, así las tomas abiertas son bien logradas y narrativamente fuertes; a pesar de ser grandes planos generales Dunkerque es intimista, ya que nos muestra el dolor, la desesperación y la frustración de miles de soldados. Aquí nuestra reseña completa.

 

 

2.- 120 latidos por minuto

Película francesa dirigida por Robin Campillo. Conmovedora, sutil, sincera, la película 120 latidos por minuto nos cuenta la historia de un grupo de activistas franceses que lucharon en los años 90 por los derechos de las personas con VIH/Sida. Aquí nuestra reseña completa.

 

1.- The Square

La película The Square trata sobre una nueva instalación artística en un museo contemporáneo en Suecia; su curador Christian es el encargado de llevar esta nueva propuesta. La cinta, ganadora de la palma de Oro en Cannes este 2017, aborda la falsedad del arte y de la sociedad actual, entre otros muchos temas. Dirigida por Ruben Ostlund. Aquí nuestra reseña completa.

 

 

 

 

 


“Historia de fantasmas”, un fantasma con muchos significados

Con Historia de fantasmas (A Ghost Story), el director David Lowery nos muestra una historia compleja, con muchas interpretaciones, habla sobre la existencia, el cambio, la vida como un tiempo cíclico, y esto lo cuenta con un recurso que parece simple pero es todo lo contrario: el clásico fantasma que tiene un sábana blanca y unos agujeros en la parte de sus ojos.

 

Por Arturo Brum Zarco*

@arturobrum

No es una historia de terror o un drama sobre la pérdida, la cinta es más un ensayo filosófico sobre nuestra propia existencia, la aceptación de los que llegan y se van de nuestra vida. Una historia con imágenes cotidianas y bellas, perturbadoras y sombrías. Un retrato de la vida vista metafóricamente a través de los inexistentes ojos de un fantasma.

Una pareja, interpretada por dos grandes actores Casey Affleck y Rooney Mara, viven al parecer una vida “normal”, con los típicos problemas de cualquier relación; sin embargo, ruidos extraños se escuchan en su casa.

Después de un accidente automovilístico el personaje de Casey muere, y su novia o esposa afronta su duelo sola, en silencio, sin compañía, hasta que decide mudarse del lugar donde vivía con su pareja.

Mientras tanto, en la sala del hospital donde se encuentra el novio muerto, de repente éste se para y camina, pero ya no veremos su cara, se moverá con la sábana blanca con la que fue cubierto y así, sin ser visto por nadie, llegará a la casa donde vivía cuando estaba vivo.

El fantasma verá a quien fuera su novia día a día, en su cotidianidad; hasta que ella se muda. Sin embargo, él se queda ahí, en esa casa, como rechazando su partida y deseando su regreso. De esa forma, desde la perspectiva del fantasma vemos el tiempo pasar de una forma abrupta, con saltos temporales agresivos. Él siempre callado, sólo ve a las nuevas familias que llegan a vivir ahí.

El relato llega a ser por momentos conmovedor, complejo, incluso algo confuso; pero el ritmo y el ambiente de la cinta nos transporta a la visión de alguien que no está en este mundo y a pesar de ello ve lo que sucede; el fantasma es un espectador más de lo que pasa en ese lugar onírico que creó Lowery.En ese sentido, nos muestra que el tiempo es cíclico, que el cambio pasa sin que podamos detenerlo: somos espectadores de nuestra propia evolución como ser humano.

Asimismo, el silencio juega un papel importante en la cinta, sólo escuchamos los detalles: la puerta que se abre, el sonido de la cuchara en el plato. El diseño sonoro de la cinta junto con la fotografía hacen un mundo sombrío y emotivo, que evoca a la reflexión de lo que vemos o somos.

Además, Lowery se arriesga al presentarnos el filme de una forma diferente, graba en un formato 4:3 con las cuatro esquinas redondas (confieso que al principio creí que era un error del cine, pero es un recurso más de ese mundo fantasmal y existencial del director; no se burlen no había visto el trailer).

El debate de la cinta es amplio, ¿qué vemos?, ¿qué somos?, ¿nuestra propia existencia vale algo en este mundo espacial e infinito? Bienvenido Lowery con esta singular y compleja película de fantasmas.

 

 

*Periodista y realizador. Director y editor en CinEspacio24. 


“El gran Showman”, un musical que cumple

Protagonizada por Hugh Jackman (quien demuestra que domina el musical), la cinta El gran showman es un musical que cumple con los requisitos principales de su género: música y canciones “pegajosas”, secuencias de bailes impresionantes y una historia motivacional y bonita.

Por Arturo Brum Zarco*

@arturobrum

Desde el inicio, la cinta nos muestra el ritmo y color de toda la trama. Vemos a Taylor Barnum (Jackman) bailar, cantar y  hablar de su sueño: crear un mundo de magia y espectáculo para todos.

Estamos en el siglo XIX, la guerra civil estadounidense ha terminado. Barum es un niño que vive junto con su padre en condiciones económicas precarias. Su padre que es sastre muere a temprana edad y el niño se ve en la necesidad de vivir en la calle.

Siempre soñador, Barnum se enamora, desde que era un niño de Charity (Michelle Williams) una niña de clase alta, quien le corresponde ese amor. Ya de adultos, sin importar sus diferentes clases sociales, se casan y tienen dos niñas.

Viven sin ningún lujo, pero no en la pobreza; no obstante, Taylor quiere más para su esposa e hijas. Así es como crea un museo con gente extravagante o “extraña” según lo que buscaba: un enano, una mujer con barba, un hombre muy alto, otro muy gordo, trapecistas afroamericanos, etcétera, es decir, junta a una serie de personajes para su show, que no son lo que la gente esperaría ver.

Barnum es el maestro de ceremonia y crea un espectáculo que para la época era poco convencional, rompía paradigmas, realizaba un show para el pueblo, más democrático; a diferencia del teatro o la ópera, que eran las artes por excelencia en ese tiempo y bien vistas por las clases altas burguesas. En ese punto hace bien la película en enfocarse, ya que en la realidad Bauman creó o es el fundador del espectáculo de masas, con sólo el fin de entretener.

El conflicto aparece cuando Barnum quiere que su trabajo sea bien visto por la “gente buena”, la del dinero, ya que después de que un crítico de teatro se burla de su espectáculo y lo llama vulgar,  decide asociarse con un joven dramaturgo,  Phillip Carlyle (Zac Efron), para realizar cosas decentes.

Entre esa ambivalencia se mueve el personaje principal: ser parte del show que fundó o su intento por convertirse en un pomposo productor de eventos culturales sofisticados. Así contrata a la cantante de ópera Jenny Lind (Rebeca Ferguson) y comienza una nueva aventura en la cinta.

En el sentido estricto de la historia El gran Showman no es una biopic, ya que si bien Taylor Bauman es precursor del circo y la cultura de masas, en la cinta se toman libertades y omisiones acerca de este personaje (quien fuera empresario, político e incluso estafador). Esto para presentarnos un musical con un personaje bueno, y  darnos un mensaje motivacional y un poco cursi acerca de aceptarnos tal como somos.

Si bien la cinta toca puntos importantes sobre las actividades circenses, que en un principio siempre fueron contraculturales, la cinta al ser un musical y una película dirigida para toda la familia sólo muestra un poco de esa contracultura de donde nació el circo: el payaso, los acróbatas, la gente diferente y nómada; es como si viéramos la cruda y gran cinta Freaks de 1932 pero ahora de una forma bonita, con diamantinas y música pop.

Dirigida por Michael Gracey, El gran showman cumple al pie de la letra los requisitos de su género, divierte, tiene canciones que al escribir esto siguen en mi mente y su mensaje es claro: aceptarnos tal como somos. Al final es divertida y con agradables escenas musicales y nada más; ah y Jackman es un genio para los musicales.

 

 

 

*Periodista y realizador. Director y Editor de CinEspacio24.


El Piporro, indispensable personaje del cine mexicano

Antes, los padres solían escoger la carrera de sus hijos  (hoy también existen los casos), así le sucedió a Eulalio González El Piporro, quien estudió medicina y contaduría, por encargo de sus papás, sin embargo, luego decidió ser locutor y de ahí dio el salto a convertirse en uno de los comediantes más icónicos de la historia del cine mexicano.

Por Carlos Ramírez García*

@carloshrgarcia

De padres norteños, El Piporro nació en Nuevo León en el municipio de Los Herrera un 16 de diciembre de 1921. A través de los años su sueño de ser locutor nunca mermó a pesar de estudiar medicina y luego contaduría, profesiones que nunca ejercería. Por ello es que su primer trabajo en el periódico “El Porvenir” de Monterrey fincó los pasos de su talento: la locución.

Emisión por emisión, a Eulalio González se le dio la oportunidad de participar como locutor de la XEMR-AM y de ahí nadie le quitó el micrófono. Se mudó a la Ciudad de México y fue aceptado en la XEW, aunque no como locutor sino como actor de radionovelas.

El próximo cambio en la vida de González fue inventar a El Piporro, un personaje norteño con un humor al estilo mexicano y un acento muy marcado y con frases celebres como:“ajúa” y “¿qué pasó, raza?”.

El Piporro se dio a conocer en la serie de radio “Ahí viene Martín Corona”. Fue tanto su éxito que celebridades como el actor Pedro Infante y el director de cine Miguel Zacarías se interesaron en González y lo llamaron para trabajar con ellos.

De ese modo, la carrera elegida por el propio Eulalio González dio los primeros frutos, ya que comenzó a trabajar en distintas películas como actor secundario, donde explotó al máximo su personaje, el cual ganó, con el tiempo, mayor popularidad. Pedro Infante, Sara Montiel, Miroslava, Mauricio Garcés y “Tin Tan” fueron algunos de los artistas con que González fue “alimentando” su carrera hasta llegar a la que se considera su obra más notoria: Espaldas mojadas, cinta por la que ganó el Ariel.

Además de su talento para la actuación, El Piporro también se distinguió por su aportación a la música norteña, ya que además de ser compositor,  fue reconocido como El rey del taconazo, un tipo de baile que inventó mientras trabajaba en el teatro Follies Bergere con otro de los grandes de México, Jesús Martínez “Palillo”.

En 2003, Eulalio González El Piporro muere de un infarto al miocardio, y con él un personaje que queda para el recuerdo del cine en México. También, con él, se queda un ejemplo de que a veces es mejor hacer lo que a uno le gusta, aunque a los padres no.

 

 

*Periodista. Reportero y Colaborador en CinEspacio24 Noticias.


“Cuando los hijos regresan”, una añoranza a la familia

Después de que los tres hijos de Manuel (Fernando Luján) y Adelina (Carmen Maura) se hicieron independientes y abandonaron el hogar, el matrimonio disfrutó profundamente su relación. Sin embargo, esto cambió luego de que el trío de hijos regresó a casa por diversas situaciones. De esto va la primera película de Hugo Lara, que ganó el premio por Mejor Banda Sonora en la 43 edición del Festival de Cine Iberoamericano en Huelva, España.

 

Por Carlos Ramírez García*

@carloshrgarcia

Con un guiño a Cuando los hijos se van de 1941 dirigida por Juan Bustillo Oro, Cuando los hijos regresan desglosa un conflicto muy similar al de la comedia y serie mexicana Una familia de Diez de Jorge Ortiz de Pinedo.

La idea surge de la sobremesa. En entrevista para la revista Proceso, Hugo Lara compartió que proviene de una familia grande: “Somos siete hermanos, yo soy el más chico. Una vez dos de mis hermanos tuvieron sus crisis, y regresaron a la casa. En la sobremesa bromeábamos. Daba pie a imaginar una película que se llamara Cuando los hijos regresan”.

El modelo de familia moderno, inmerso en las dificultades del presente como los gastos cotidianos, se enmarca dentro de una serie de virtudes que caracterizan a una típica familia mexicana: la unión, el apoyo y el cariño.

El reparto está completado por Irene Azuela, Erick Elías, Anabel Ferreira, Nacho Méndez, Esmeralda Pimental, Cecilia Suárez, Tina Romero y Takato Yonemoto. Ahí están presentes: el nini, el millenial y el matrimonio en problemas.

Con esta idea nueva, pero con un conflicto ya tratado con anterioridad, la comedia de Lara sobresale, apenas, por su originalidad. No obstante, el largometraje se vuelve fastidioso por su final alargado. Es decir, hay momentos en los que la película parece finalizar, pero no, se alarga y pierde su frescura.

La banda sonora aporta un toque nostálgico con canciones de antaño de todo tipo: desde danzón hasta rock clásico.

La añoranza a un modelo de familia que evoca Hugo Lara en esta película funciona; sin embargo, no logra innovar.

 

 

*Periodista. Reportero y Colaborador en CinEspacio24 Noticias.


“Jumanji: En la selva”, una secuela lejos de su predecesora

Jumanji: Welcome to the jungle o titulada Jumanji: En la selva es la secuela directa de la primera película estrenada en 1995 Jumanji. Dirigida por Jake Kasdan (Malas enseñanzas, 2011) y protagonizada por Dwayne Johnson “La roca”, la cinta da un giro en cuanto a la trama clásica de Jumanji creada por el escritor de libros infantiles, Chris Van Allsburg, quien también escribió la historia de El expreso polar

 

Por Carlos Ramírez García*

@carloshrgarcia

Desde el primer minuto, Jumanji: En la selva deja atrás a su predecesora en lo que al tono infantil se refiere. Y contextualiza el juego para familiarizar a los espectadores. Es por esta razón que el primer diálogo de la película es: “¿Un juego de mesa? ¿Quién juega estas cosas?”.

Esta pregunta orienta el sentido de toda la cinta, un sentido moderno por así decirlo. De este modo es como Jumanji ya no es un juego de mesa, sino un videojuego. Esto, sumado al contexto de la tecnología, las redes sociales y las selfies, ubican al espectador en un ambiente más actual.

Ya planteado el escenario se presentan los personajes uno a uno, pero, como las películas tendenciosas, utilizan estereotipos. En este caso serán el chico atlético, Ser’Darius Blain, la rubia guapa, Madison Iseman, el nerd de los videojuegos, Alex Wolff, y la chica que no encaja en la escuela, Morgan Turner.

Ya planteados el escenario y los personajes comienza el asunto de Jumanji: En la selva. Los protagonistas son atrapados por el videojuego de Jumanji y, al mismo tiempo, encarnan a los personajes establecidos por el juego. Para salir deberán acabar el juego, nivel por nivel. Para ello utilizarán sus diferentes habilidades y, como lo enfatiza el filme, trabajar en equipo.

Con esta configuración, la película realiza guiños a su predecesora como el juego de mesa, los acertijos y la mención de Alan Parrish, protagonista de la primera película e interpretado por Robin Williams. Y es aquí donde Jumanji: En la selva tropieza, ya que ni las actuaciones de Dwayne Johnson, Jack Black y Kevin Hart logran alcanzar a la del carismático Williams.

El legado que Robin Williams dejó en la comedia y en Jumanji, ensombrece en gran manera a esta nueva entrega, que puede catalogarse, probablemente, como una de las peores películas del año.

Aunque Jumanji: En la selva contiene decentes efectos especiales y logra entretener por instantes, se equivoca en lo que Jumanji era fuerte: el toque de misterio, el carisma intrínseco de Robin Williams y su química con los niños, entre ellos la pequeña Kirsten Dunts.

“De noche vuelan, más vale correr, porque estas cosas aladas te van a hacer fallecer”, era el primer acertijo de la película de 1995 Jumanji, que concedía misterio al tratar de adivinar lo que se avecinaba. En Jumanji: En la selva eso se esfumó por el sentido que el director, Kasdan, da a la cinta. De ser una película de aventuras pasó a ser una comedia adaptada para complacer a un público, en su mayoría, adulto.

Es una lástima que una idea tan original como Jumanji haya sido utilizada para este fin. Pero es, sin duda, un reflejo del malbaratamiento de películas que en su momento dejaron un legado.

 

 

*Periodista. Reportero y Colaborador de CinEspacio24 Noticias.


“Rostros de una mujer”, una cinta con diferentes caras

Con actuaciones destacadas de Adele Haenel  y Adele Exarchopoulos, Rostros de Una Mujer es una cinta francesa que muestra que una vida tiene muchas historias y diferentes caras. Dirigida por Arnaud des Pallieres,  cuenta la historia de las distintas etapas de  la vida de una mujer, cada una protagonizada por una actriz diferente.

Por Arturo Brum Zarco*

@arturobrum

Somos nuestras circunstancias, dicen por ahí. A pesar de tener una personalidad y una ideología, cada etapa de nuestra vida es diferente: cuando somos niños, en la adolescencia, la primera vez que nos sentimos adultos; cada una viene con diferentes “actores”, situaciones y circunstancias. Como un rostro diferente en cada una.

La cinta francesa Rostros de una Mujer (Orpheline), narra la historia de una mujer en diferentes etapas de su vida. Primero nos muestra a Renée (Adéle Haenel),  tiene 27 años, una vida común, es maestra de primaria y mantiene una relación estable; sin embargo su pasado regresa.

Por medio de flashback, la cinta nos lleva con la misma mujer, cuando tenía 20 años y su nombre era Sandra (Adele Exachorpoulos). Una joven que se mudó a París e intentó tener una vida y un trabajo normal, pero se asoció con una mujer con la que comentió un crimen.

De nuevo regresamos con Renée, ahora está embarazada y en la cárcel. Tratando de dar una explicación a su vida, la cinta nos lleva a otra etapa, cuando era una niña de 13 años, maltratada por su padre, abandonada por su madre y metiéndose en problemas con hombres mayores.

Así, la cinta, dirigida por Arnaud des Pallieres, da saltos temporales violentos, hasta llegar a la infancia de la protagonista. De esa forma, vemos la historia una niña que después de un inocente juego de escondidas le sucede una tragedia.

Estos saltos temporales por momentos hacen confusa a la película, pero quizá ese era su objetivo, ya que recordar algo en ocasiones es confuso, como si viéramos otra cara de lo que somos.  

La película muestra la orfandad de la protagonista, con sus diferentes caras, con sus distintas circunstancias. La historia de una mujer que busca la normalidad, pero que encuentra agresión, violencia y abuso.

Es una película arriesgada, porque le exige más atención al espectador. Una cinta que nos enseña que cada etapa de nuestra vida tiene una cara diferente.

 

 

 

Periodista y realizador. Director y Editor de CinEspacio24.


“Olé, el viaje de Ferdinand”, nada novedoso pero cumple

Olé, el viaje de Ferdinad cumple su objetivo, es una película animada con un mensaje claro, inspirador y entretenida; sin embargo carece de muchas cosas como una buena animación, paisajes atractivos y personajes bien estructurados. Es decir, la película cumple pero no quedará en la mente colectiva del espectador.

 

Por Arturo Brum Zarco*

@arturobrum

Ferdinand es un toro diferente a los demás, a pesar de ser más grande y fuerte que cualquier otro, odia la violencia y su mayor placer en la vida es oler flores. Al escapar de un rancho que se dedica a la crianza de toros para la actividad taurina, por cuestiones de un bello destino llega a un lugar donde una familia que se dedica a hacer arreglos florales lo reciben y lo cuidan.

Se hace la mascota preferida de la niña del hogar; sin embrago, Ferdinand crece de una manera descomunal y las cosas se salen de control: destruye una ciudad y es capturado y llevado de nuevo al lugar donde escapó.

Ahí cada toro lo reta y lo obligan a pelear. Cuando llega el famoso torero llamado El Primero, los toros enloquecen porque quieren ser los elegidos para ir al ruedo, menos Ferdinand.

La película, dirigida por Carlos Saldanha, esta basado en la novela infantil El cuento de Ferdinando  del escritor Munro Leaf. Su adaptación al cine está a cargo de la compañía Blue Sky Studios, quienes no se han caracterizador por realizar animaciones novedosas, ni paisajes llamativos como si sólo cumplieran y no hicieran un mayor esfuerzo. Eso se refleja en el filme, la animación no aporta nada.

Asimismo, la cinta intenta tener un mensaje antitaurino, pero para el público adulto no lo logra, ya que se enfoca en demasía en sus personajes animales y no hay una identificación con los personajes humanos, en ese sentido, las personas amantes de eso que llaman “arte taurino” pueden estar tranquilos.

No obstante, el mensaje para los niños queda bien identificado al tener ellos más empatía hacia los animales animados. Además la película hace una fina burla de la pomposidad y ego de los toreros, que como el personaje de la cinta El Primero menciona, su mejor cualidad es su hermoso trasero.

Tiene buenos chistes, un ritmo agradable, pero nada fuera de lo común. Los niños se divertirán, y quizá en ellos si quede una breve semilla antitauirna, así que por ellos Olé, Ferdinand.

 

*Periodista y realizador. Director y Editor de CinEspacio24.


Las 5 mejores películas animadas que vimos en 2017

Ya sea por su trama o por su técnica de animación, las películas animadas son un género difícil que requiero un esfuerzo mayor. Los detalles revelan el trabajo incluso de años. No obstante, unir eso junto con una buena historia no siempre es posible. Aquí las mejores 5 películas animadas que vimos este año.

 

 

Por Carlos Ramírez García*

@carloshrgarcia

                    

  1. La vida de Calabacín

Presentada en el Festival de Cannes de 2016, pero estrenada en México hasta 2017,  La vida de Calabacín se distingue por su combinación entre técnica de animación y un guion impactante. El maltrato infantil y el abandono son tratados con delicadeza por el director Claude Barras en esta cinta que habla de un niño que aprende a vivir en un orfanato.

  1. Coco

Una investigación de al menos cinco años en los pueblos recónditos de México, especialmente en Oaxaca, resultó en una obra que ensalza la cultura mexicana, en especial nuestra fiesta del Día de Muertos. Obra de Lee Unkrich (Toy story 3) y Adrian Molina, Coco genera emoción, asombro y empatía a través de la historia de Miguel, un niño que lucha por su principal pasión: la música.

 

  1. Kimi no Na wa

Multipremiada en distintas partes del mundo, especialmente en el Festival de Cine de Sitges, Tu nombre enfatiza el amor a distancia y la formación de vínculos por medio del descubrimiento del alma. Obra de Makoto Shinkai, la cinta consiguió tal éxito en Asia que fue necesaria la creación de una novela e, incluso, de un manga.

 

  1. Loving Vincent

Pintada a mano y al óleo en más de 65 000 fotogramas y por 600 artistas, Cartas a Van Gogh es un deleite visual para todo espectador. Desde el primer segundo y hasta el último de este largometraje, la técnica animada que reúne el cine y la pintura repercutirá en gran manera en la visión del espectador que se introducirá en el misterio de la muerte del pintor Vincent Van Gogh.

  1. La tortue rouge

Una coproducción entre Japón, Francia y Bélgica y con apoyo del mítico estudio Studio Ghibli, La tortuga roja ganó el Premio Especial de Un Certain Regard del Festival de Cannes del 2016 y estuvo nominada al Óscar por Mejor Película de Animación. Además de una animación ejemplar y visualmente atractiva, La tortuga roja no tiene diálogos y trata sobre las vicisitudes de un hombre que se encuentra solo en una isla.

 

 

*Periodista. Reportero y Colaborador de CinEspacio24.