“Alfredo”, una obra para tu lado salvaje

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¿Qué harías si un día rumbo a tu trabajo te encontraras en el camino a un elefante?, ¿cómo reaccionarias si a tu casa llegara un pájaro exótico?, o ¿cómo te sentirías si a la mitad de la calle pasara frente a ti un leopardo? , tal vez te asustes y corras o quizá ese encuentro provoque en ti una reacción que desconocías pero que siempre ha estado en ti, la parte salvaje y libre de todo ser humano.

Ese es el tema que vemos en la obra Alfredo, donde el vigilante nocturno del zoológico de la ciudad libera a todos los animales; estos caminan por las calles y avenidas provocando en las personas diferentes reacciones.

Así, vemos al cajero de un banco, que se encuentra en rehabilitación, cuestionarse el sentido de la vida; una maestra de primaria que decide por una sola noche salir de la rutina diaria e ir a bailar; un policía que expone su resentimiento ante la sociedad; un adulto mayor que desea que la muerte llegue por él, y el personaje principal, Claudio Rojas, el vigilante del zoológico, un tipo que vive prisionero de sus deudas y tristezas.

Es decir, es una historia de reflexión, de la apatía de la vida cotidiana, de la prisión en que vivimos y de la parte salvaje del ser humano que se encuentra enterrada en la modernidad de una ciudad; todo bajo el simil de que la pérdida de libertad de los animales salvajes, es la pérdida de libertad de los seres humanos.

El primer animal que libera Claudio es un leopardo llamado Alfredo, y se convierte en el detonador de sentimientos que él desconocía, una voluntad que también encontrarán los demás personajes.

Personajes interpretados por un solo actor, Harif Ovalle, quien con la actriz Xóchitl Galindres, encargada de la música y de varias voces, y utilizando solamente un escenario con luces y tablas, nos trasportan a toda una ciudad que sufre la visita de los animales del zoológico y nos lleva con cada personaje para conocer sus rutinas, sus miedos y la forma como encuentran esa parte salvaje de cada uno.

Alfredo es una obra canadiense escrita por Alexia Bürger y Emmanuel Schwartz, quienes se basaron en la vida de Alfred McMoore, conocido por su hermosa y extraña obra pictórica, lo que le dio el reconocimiento como un símbolo del anticonformismo. Al investigar la vida de dicho artista, los autores de la obra visitaron el pueblo donde pasó toda su vida, ahí encontraron en el periódico local una nota que narraba como el propietario del zoológico de la ciudad abrió todas las jaulas y dejó en libertad a los animales.

La traducción de la obra estuvo a cargo de Humberto Pérez Mortera y la adaptación y dirección de Hugo Arrevillaga Serrano e inició temporada el pasado sábado 23 de enero; desafortunadamente sólo tendrá 10 funciones, que se llevarán a cabo los sábados a las 19 horas en el teatro La Capilla, ubicado en Madrid 13, colonia Del Carmén Coyoacán. Los boletos los puedes adquirir en www.redticket.com.mx .

Una hermosa obra que te hará cuestionar tu vida y quizá saque lo salvaje que hay en ti y te salgas un poco de la rutina. No te la pierdas.


El niño, reseña de la película

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Por María del Rocío Trejo López

Esta semana llega a los cines la película de terror y suspenso titulada El niño, dirigida por William Brent Bell (director de Con el diablo adentro) y protagonizada por Lauren Cohan (The walking dead).

La cinta inicia con un ritmo lento al presentarnos a los protagonistas: Greta la joven niñera que cuida de Brahm, un muñeco que es tratado como un niño de verdad por una pareja mayor, y Malcolm un repartidor.

Parece que la película intenta imitar el  éxito de la cinta de terror Anabel, al usar muñecos antiguos; sin embargo, los primeros 10 minutos de la historia se tornan un tanto aburridos ya que carecen de acción.

La  fotografía en algunas partes esta sumamente cuidada y acorde con la iluminación siempre lúgubre, rodeada de neblina, aunque en una toma genera confusión con respecto a que sea el mimo piso donde están grabando las escenas causando fallas en la continuidad.

Considero que daba para más la historia, sin embargo es entretenida y ligera.

 

 

 


Punto de Quiebre o rápido y furioso “el regreso”

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Por Gabriel Cañedo Riedel

(Alumno del Taller de Crítica Cinematográfica)

 

La película Punto de Quiebre es perfecta para toda persona que ha estado trabajando arduamente toda la semana y sólo quiere relajarse  el fin de semana. ¿Cómo es esto?, bueno, muy sencillo: por el módico precio de 75 pesos usted puede entrar a una sala de cine en la que va a estar completamente solo y podrá gozar de una trama en la que, le aseguro, se quedará dormido antes de los primeros diez minutos. ¡Así es! Este filme dirigido por el no tan afamado director Ericson Core funciona mejor que las pastillas de 5 gramos de melatonina que le compró al Dr. Simi.

Si por alguna razón usted tiene que ver la película completa porque alguno de sus familiares sale en ella (ya que a estos actores sólo los conocen en sus casas), o porque sufre usted de insomnio, o tiene que escribir una crítica para algún medio, o simplemente porque a usted le gustó (si su caso es el último, le recomiendo un chequeo médico), esto es lo que le espera:

Utah (Luke Bracey) es un chico rebelde que no obedece las reglas, le encantan los deportes extremos y subir vídeos de él haciendo cosas extremas a YouTube. Pero un acontecimiento traumático lo hace enderezar su vida y volverse un agente del FBI. Lo cual, como historia, no se siente nada forzada, *guiño* *guiño*.

El primer trabajo de Utah es atrapar a una banda de justicieros-sociales-ecológicos-deportistas-extremos-rebeldes-que-no-obedecen-las-reglas-y-que-roban-a-los-ricos-para-darle-a-los-pobres-cada-vez-que-la-oportunidad-se-presenta. Y debe hacerlo antes de que esta banda de “jsederqnolryqralrpdalpcvqlosp” (por sus siglas) completen “Las Ocho Pruebas de Ozaki”, pues de completarlas sería imposible volverlos a localizar.

Para lograr atraparlos, primero tendrá que ganarse su confianza, haciendo él mismo parte de las Pruebas de Ozaki, que involucran una serie de desafíos en lugares extremos. Aquí es donde la película luce un poco, los escenarios en donde se realizan las pruebas son sinceramente  espectaculares y van desde grandes montañas cubiertas de nieve, hasta bahías paradisiacas. Por otra parte el trabajo musical, aunque a veces parece sacado de una película de terror, es bueno a secas, ya que logra exaltar los sentimientos de aventura y adrenalina durante la ejecución de cada una de las pruebas, pero a veces suena exagerada y fuera de contexto.

En su travesía, Utah contara con la ayuda de dos agentes del FBI: el “Instructor” Hall (Delroy Lindo), quien es un pobre sustituto del por sí ya pobre Samuel L. Jackson (ya saben, ese personaje duro y malhumorado que le dan a la minoría étnica en turno). Y del contacto en Europa del FBI Pappas (Ray Winstone), quien también es duro y malhumorado, como el Instructor Hall.

En conclusión, esta película me recuerda a “Rápido y Furioso” pero sin carros (cualquiera de las 50 películas que existen de Rápido y Furioso). Tiene todos los elementos: Personajes rudos, situaciones extremas y peligrosas, una pobre trama, es perfecta para adolescentes con mal gusto, y cada treinta segundos la pantalla es totalmente abarcada por algún par de senos o unas nalgas.

Esta película me enseñó qué:

Esta película me enseñó que robar está bien mientras sea a los ricos, que hacer deportes extremos me llevará a un nirvana de claridad espiritual, que los ecologistas también pueden ser chicos rudos y que no tengo que pagar una tarifa de motel para echarme una siesta de dos horas, lo único que necesito es una mala película y un par de tapones para los oídos.

El dato cultural:

Hasta las películas más malas  pueden llegar a aportar al acervo cultural de la humanidad. Por desgracia para Ericson Core, su película no es el caso, sino que es el caso de la película de la que Punto de Quiebre es un refrito: el filme de 1991 con casi el mismo nombre, Punto de Quiebra (así es, lo único bueno que Ericson Core logró hacer con el refrito fue ponerle un nombre menos ridículo*).

Gracias a la película Punto de Quiebra (1991), es que tenemos el término bromance (del griego βροτηερ “hermano”, y del francés roman “romance”). Un bromance es una relación amorosa, no sexual, entre dos amigos varones. El bromance en Punto de Quiebra se da entre Utah y el jefe de la banda de “jsederqnolryqralrpdalpcvqlosp”, Bodhi. Por desgracias este romance no logra resistir la prueba del tiempo y cuando estos dos personajes regresan a la pantalla grande en 2015 parece que hay tanta química entre ellos como la hay entre el agua y el aceite: nada.

 

¡Hasta la próxima película!

 

(*) Es broma, esto ni siquiera se le puede atribuir a Ericson Core, todo mundo sabe que los títulos en español los pone un pobre diablo que trabaja 12 horas seguidas (sin break para comer) para alguna mega compañía de cine. Tal vez el cansancio hace que las traducciones de los títulos sean tan malas. ¿Han notado como siempre nos arruinan la trama? Por ejemplo, la película de terror Rosemary’s Baby fue traducida como “La semilla del Diablo” ¡Por el amor de Dios! ¡Antes de siquiera ver la película ya sé que a la pobre chica la embarazó el diablo! Deberían de poner un spoiler warning antes de cada título en castellano.

 


Concussion (La verdad oculta), crítica

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Por César de León González

(Alumno del taller de Crítica Cinematográfica)

Sin lugar a dudas la NFL es la liga deportiva más importante de los Estados Unidos y a pesar de su importancia en pocas ocasiones hemos visto historias relacionados con este deporte en el cine.  Algunos ejemplos son Any given Sunday (1999) Jerrymaguire (1996) The blind side (2009) Invincible (2006) y Draftday (2014).

En la “Verdad oculta” el director Peter Landesman en su segunda película aborda el tema de las lesiones cerebrales ocasionadas por los constantes golpes en el futbol americano. Teniendo como protagonista a Will Smith en el papel del Doctor Bennet Omalu de origen nigeriano que reside en Pittsburgh especialista en patología forense.

La película basada (y en verdad lo está) en hechos verídicos iniciando en el año 2002 en la ciudad de Pittsburgh sede de uno de los equipos de mayor tradición en la NFL, los Pittsburgh Steelers, donde sus ídolos deportivos se mantienen en un alto estándar.

El doctor Omalu en una de sus autopsias encuentra algo que le cambiará la vida y al deporte profesional. En su búsqueda por encontrar una mejor explicación, nuestro protagonista se enfrentará ala poderosa maquinaria que representa la NFL: intereses económicos, comerciales, incluso culturales y la tradición norteamericana con sus deportes.

En cuestión de actuación Will Smith cumple, logra conservar la nobleza y tenacidad del doctor Omalu, tal vez su único problema es el acento nigeriano, que le causa problemas por momentos. Recordamos que fue nominado al Globo de Oro por esta actuación, pero no  fue suficiente para el premio de la Academia (Oscars). El reparto lo complementan Albert Brooks y Alec Baldwin siempre garantía en sus breves intervenciones. El score con los tintes dramáticos y de thriller requeridos por la historia fue compuesto por el reconocido James Newton Howard

En ocasiones pensamos que tenemos que conocer las reglas de este deporte para poder disfrutar de una película de esta índole, sin embargo este no es el caso ya que el hilo conductor es simple de seguir y nos hace reflexionar sobre las secuelas que el deportista (héroes, ídolos) sufrirán con el tiempo, al fin y al cabo todavía queda algo de humanismo en el mundo y hasta los aficionados mas apasionados de este deporte podrían sentir algo de empatía con el doctor Omalu y sus investigaciones y no sólo ver el deporte como un mero entretenimiento y espectáculo.

 


Steve Jobs de Danny Boyle, crítica

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Por Araceli Tapia Osorio

Facebook: Cinematario Reviews

 

Esta película adaptada por Aaron Sorkin (Moneyball) de la novela homónima de Walter Isaacson, retrata tres momentos importantes en la vida profesional de Steve Jobs, así como las relaciones laborales y familiares que convergen en el tiempo. Desafortunadamente, como sucede con las historias basadas en acontecimientos reales, la dramatización contiene muchos momentos ya sea especulativos o romantizados, confundiendo al público en distinguir a la persona del visionario/empresario que fue Steve Jobs; sin embargo, considerando solo la película, tanto la historia como los personajes, se encuentran adecuadamente delineados, impecablemente actuados aunque en ocasiones saturados de diálogos pretensiosos o innecesarios. Con una narrativa rápida y abrumadora, logra dar emotividad a momentos en donde solo el diálogo es el único medio para generarla, haciéndola sorprendente en si misma por no requerir de escenas de acción convencionales.

Relacionado a los aspectos técnicos del film, es evidente el interés por una estética al estilo de David Fincher (The Social Network, Gone girl, Girl with the dragon tattoo), quien en un inicio estuvo relacionado al proyecto; no obstante, Boyle logra darle su toque al contar con una cinematografía y edición estilizada que acostumbra en sus proyectos (28 days later, The Beach), haciendo uso de recursos como el flashback (saltos en el tiempo) y simultaneidad de acciones, por ejemplo, el momento que vemos una proyeccion en el fondo cuando se hace referencia al primer lanzamiento de la NASA como analogía a la presentación que esta por hacer Jobs, lo que da mayor contexto y emoción a los acontecimientos, lo que se suma a la complejidad emocional de los personajes y las relaciones interpersonales que establecen. El score de Daniel Pemberton aunque es muy sutil, acompaña y añade perfectamente la emotividad necesaria a cada momento, recordando el trabajo que grupos como Tangerine Dream (Thief, Firestarter) o The Chemical Brothers (Hanna) han realizado.

Steve Jobs es un biopic que rinde homenaje no solo al hombre sino a esos momentos que fueron parte aguas en la historia de la computación y tecnología, enfatizando que su alcance fue posible por su estilo perfeccionista, que aunque polémico por sus modos y algunas dudas de sus contribuciones, hicieron de Jobs una celebridad y visionario histórico. Una película mas informativa que de entretenimiento, es ideal para aquellos que son gustosos de este tipo de contribuciones vanguardistas.


“Frente al mar”, crítica

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Por Etha López Linares

(Alumna del Taller de Crítica Cinematográfica)

Una película dirigida por la actriz Angelina Jolie, quien decidió aventarse al ruedo con este nuevo filme alado de  esposo Brad Pitt, quienes regresan de nuevo,  después de haber grabado, Sr & Sra Smith en  2005.

Frente al mar, es una cinta que se desencadena a mediados de los 70 en Francia, donde la pareja va recorriendo diferentes pueblos en busca de una solución ante el matrimonio disfuncional que viven, el  “amorío”  representa los diferentes cambios que puede haber en un matrimonio, la crisis que se vive al ver como se desmorona por una u otra razón. La relación torna un rumbo diferente al ver la llegada de los nuevos vecinos, un matrimonio  quienes son todo lo contrario a ellos, Vanessa (Jolie) y Ronald (Pitt) encuentran cierta fascinación y celos al espiar a esta pareja  en momentos de intimidad, con el objetivo de encontrarse de nuevo y rehacer su relación de manera pasional, sin embargo atrae más problemas, confusión y desesperación al matrimonio, Ronald, a pesar de la problemática que lleva encima, es lo más estoico posible por el amor que le tiene a su esposa, en cambio Vanessa se mantiene alejada por la atracción que se siente por el inquilino de alado. Tras varios percances intentan solidarse, hasta huir del pueblo en donde buscaban respuestas.

Jolie intenta manejar un guion y dirección de cine no narrativo, mejor conocido como de autor, donde hace resaltar las dificultades de la pareja con poco uso de diálogos y más expresión  corporal por parte de ellos, donde la impaciencia por parte de ambos, refleja la gravedad del asunto, para ser más precisa, los silencios dicen todo y nada a la vez, resulta hasta incomodo ver a dos personas ignorándose sutilmente, el uno al otro, incluso, la confusión también juega un papel importante, debido a que no hay un contexto de la historia ni trama para mantener al espectador atento, que  puede presenciarse un poco de aburrimiento, debido a que no genera una empatía entre la pareja y  hacia el receptor, ya que en muchas ocasiones no están acostumbrados a ver a actores “Hollywoodenses” interpretando películas con otro mensaje y con otro propósito,  sin embargo hace un ambiente  de reflexión al ver que cada día pasan este tipo de situaciones en la parejas, y ese es el objetivo de Jolie al querer mandar este patrón de mensaje.

Lo que enaltece y le da cierta “ayuda” a la película es la fotografía, la cual  está a cargo del austriaco Christian Berger, quien maneja un ambiente tranquilo y minimalista al momento de ver esos paisajes azules y grises que manejan un solo cuadro en la situación y en donde no puede haber salida alguna antes los problemas. Otra parte que debemos resaltar, es el tipo de música que se utiliza en todo el filme, debido a que son temas retro- clásico para una década adecuada, donde te permite apreciar todo desde una perspectiva diferente a la que se está acostumbrado ver en una película narrativa.

Para los que creen que van a ver una película romántica con una historia que contar, es preferible que no paguen un boleto, sin embargo nunca está de más presenciar y apreciar otro tipo de historia y arte que algunos le dan, para cambiar la rutina. El cine también se lee.

 

 


“Ya te extraño”, crítica

Ya te extraño (Miss You Already) (2015) online

 

Por Elkjӕr Gilbon

(Alumno del taller de Crítica Cinematográfica)

Pensemos en la película como una fórmula matemática; si tenemos a mi novia Drew Barrymore + la talentosa Toni Collette + un lamentable padecimiento de cáncer + un poco de comedia sarcástica + un par de niños revelación = Una bien lograda película emotiva (Ya te extraño). Es la formula por la que se decidió la Directora Catherine Hardwicke, cabe destacar que en su haber como directora tiene un par de películas emblemáticas como “Trece” (2003) y “los amos de Dogtown” (2005) y no hay que quitarle el crédito de haber dirigido “Crepúsculo” (2008).

Esta tragicomediahiperomantica se desarrolla en el frio Londres, donde nos narra desde la perspectiva de Milly (Drew Barrymore), la historia de un par de amigas que desde la infancia han compartido de todo, si, de todo. Milly y Jess (Toni Collete) como mejores amigas tienen una vida de ensueño, Milly por su lado una vida planeada y un esposo maravilloso que toda mujer desea, por otro lado Jess tiene un trabajo digno, un esposo hipermegaguapo y un par de hijos adorables que toda mujer desearía tener, si, aquí es donde nos damos cuenta que las mujeres desean todo. Todo transcurre entre nubes rosas y risas simpáticas hasta que una de ellas enfrenta una triste realidad cuando le detectan cáncer de mama. Esta trágica enfermedad vendrá a desquiciarle la vida a todos, las risas se vuelven lamentos y todo se trasquiversa. Las emociones son bien llevadas por una buena mezcla musical que nos ayuda a sentir un poco más lo melodramático del filme. La historia es bien contada aunque lamentablemente cayó en el gran abismo negro del cliché. Bien por Catherine Hardwicke al presentarnos a la muerte como actor principal, pues todo gira alrededor de este ser intangible. Es sin duda una película “buena” para poder ver con tu pareja o familia si la encuentras aun en cartelera pues paso sin pena ni gloria por los cines nacionales. Eso sí, la película nos deja una pregunta muy profunda al aire, ¿En verdad aprovechamos cada minuto de nuestra vida?


La gran apuesta, una crisis no sólo económica

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Por Zapién Cortés Sara Cristina

(Alumna del Taller de Crítica Cinematográfica)

 

La gran apuesta (The Big Short, 2015) es una lección inteligente acerca del desarrollo de una crisis económica, una crítica al sistema financiero de Estados Unidos, y un escrutinio sobre uno de los más potentes generadores de destrucción: el dinero.

Este filme, dirigido por el estadounidense Adam McKay, ofrece una vista a la crisis humana presente en nuestra cotidianidad, que tiene parte de su origen en el comportamiento de los grandes mercados económicos. La gran apuesta es una historia real, basada en el libro homónimo de Michael Lewis.

Además de tratar el colapso económico ocurrido entre 2007 y 2010 en Estados Unidos, debido a la acumulación de viviendas y la burbuja económica; esta película indaga en la mente de excéntricos personajes, encargados de predecir esta catástrofe financiera, y sacar provecho de ella.

Con humor ácido, la cinta convierte al espectador en parte de su crítica, y le recuerda la ignorancia que lo acompaña. El dinero y la economía son cercanos y ajenos al mismo tiempo, por ello, la densidad de términos especializados puede ser abrumadora, pero el filme maximiza los 130 minutos de cátedra financiera. Con mucho estilo, es un chef o Selena Gomez quienes explican en palabras un poco más sencillas lo que no sabemos de swaps, finanzas, economía, mercados, hipotecas, bonos, etcétera.

Mediante la edición, la película es ágil y muestra el derroche, y la aceleración constante en la que los humanos utilizan las figuras financieras, engañados por la plenitud que comparten los medios de comunicación en las noticias.

Michael Burry (Christian Bale), Mark Baum (Steve Carell), Jared Vennett (Ryan Gosling) y Ben Rickert (Brad Pitt), son cuatro personajes que nunca se encuentran durante la cinta, por lo que no reconocen sus intenciones compartidas. Sin embargo, sus diferentes personalidades, historias de vida y aptitudes, sugieren vacíos, miedos y pérdidas, sentimientos propios de cualquier ser humano.

La gran apuesta no es sólo una película que reflexiona sobre la economía, sino también una crítica que deja ver una conciencia moral rebasada por la globalización y por la velocidad con la que el dinero fluye en el mundo. No son casualidad las cuatro nominaciones que tiene para la próxima entrega de los premios Oscar. Sus saltos de la irreverencia al drama, y del drama a la comedia, generan en el espectador la incertidumbre que la trama de la película sugiere: apostar por lo que nadie más ve.